En la canción prepondera la guitarra pesada y menos el sonido new wave, muchas veces característico de la banda.
El coro es mínimo, con solo la línea “Candy-O, I need you so”, (“Dulce O., te necesito tanto”), lo que lleva a que la guitarra y la batería se repitan ruidosamente dividiendo el ritmo de manera menos pareja.
En principio, el coro era seguido por el término musical fortissimo[1] (apropiada descripción del track) cantado sobre esas incursiones ruidosas de la batería y la guitarra. Esta versión se puede apreciar en la interpretación de la canción en DVD The Cars Live: Musikladen 1979.[2]
Tom Maginnis (crítico de AllMusic), ha descrito la canción como “levemente siniestra” y una de las más oscuras y mejores canciones del segundo álbum del grupo.
También se refiere “al finísimo solo del álbum, comenzando con una ráfaga de expansivos efectos acelerados y luego moviéndose dentro del territorio Eddie Van Halen, que arrancan una serie de trinos estremecedores que rápidamente se ocultan en el siguiente verso sin abandonarse a los típicos estándares de virtuosismo propios de las guitarras de los setenta”.[3]