Carlos Frontaura y Vázquez
Carlos Frontaura y Vázquez fue un periodista, escritor, editor y político español.
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Madrid (España)
Madrid (España)
| Carlos Frontaura | ||
|---|---|---|
![]() Retratado en El Heraldo de Madrid | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
1834 o 1835 Madrid (España) | |
| Fallecimiento |
19 de octubre de 1910 Madrid (España) | |
| Nacionalidad | Española | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Periodista, escritor, editor y político | |
| Cargos ocupados |
| |
| Miembro de | Asociación de la Prensa de Madrid | |
Carlos Frontaura y Vázquez (Madrid, c. 1834-Madrid, 1910) fue un periodista, escritor, editor y político español.
Nacido en Madrid hacia 1834,[a] escribió un gran número de producciones dramáticas, novelescas, de crítica, de costumbres y de enseñanza infantil.[1] También ejerció cargos públicos y actuó como representante de empresas y sociedades de carácter particular.[1] Fue redactor en Madrid de El Reino (1857), La Educación Pintoresca (1857), El Día (1858), director de El Grillo (1859), de El Cascabel (1863-1875),[b] La Cosa Pública (1869), Los Niños[c] y La Dinastía, diario de Barcelona.[1] También colaboró activamente El Museo Universal[3] en La Ilustración Española y Americana, La Ilustración Artística, La Ilustración Católica, La Época, La Primera Edad, La Lidia (1894), Blanco y Negro, La Gran Vía, La Risa,[1] La España, El Estado, El Gobierno, La Casa Pública,[4] Gente Vieja, El Día (1895), El Gato Negro (1898) y Pluma y Lápiz (1903).[1] Manuel Ossorio y Bernard destaca principalmente de toda esta carrera periodística su etapa como director de El Cascabel y su papel como fundador de Los Niños.[5]
El director de El Cascabel no llegó a ministro, cuanto y más á Rey; le sucedió lo que á muchos literatos verdaderos, que se cansan de cobrar poco y se meten á políticos. El verdadero literato rara vez es un buen político, de los que se usan. Para un Castelar, que es un buen literato y buen político, hay mil escritores que en cuanto se meten en política de once varas se achican, pierden pie y... se resellan. [...] En vez de entregarse a Dios, se había entregado al Sr. Cánovas. Era gobernador. |
Entre sus cargos «periodístico-administrativos» figuró el de director de la Gaceta de Madrid (1885);[1] más tarde pertenecería a la Asociación de la Prensa de Madrid, desde 1896 hasta al menos 1903.[1] Manuel Baquero Goyanes le considera vinculado al «costumbrismo satírico»[3] y Enrique Rubio Cremades le considera a caballo entre el cuento y el cuadro de costumbres.[7]

Cultivó diversos géneros literarios, con obras de teatro como Un caballero particular, En las astas del toro o Desde el cielo, entre otras.[5] Entre sus novelas y libros de crítica social se encuentran Las madres, Sermones de Doña Paquita, Doce maridos, Las tiendas y El caballo blanco.[5] La parte más importante de su producción literaria tuvo lugar a finales del siglo XIX.[8] Es obra suya también el libro de cuentos La buena senda. Cuentos (1892).[3]
También fue político, de la mano de Cánovas del Castillo, ejerciendo el cargo de gobernador en distintas provincias, además del de oficial mayor de la presidencia.[4] Falleció el 19 de octubre de 1910,[4] en el momento de su muerte era delegado en Madrid de la Sociedad La Catalana.[9] Políticamente fue definido como «moderado»[9] y «conservador»[9][6] y desde El Cascabel habría contribuido a la Restauración.[9] Se ha afirmado que era muy apreciado por Cánovas.[4] Estuvo casado con Eloísa Fernández Montoya.[9] Falleció en Madrid el 19 de octubre de 1910.[4]
