Carlos Michelena
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| Carlos Michelena | ||
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| Información personal | ||
| Nombre completo | Carlos Alberto Michelena Soria | |
| Apodo | «El Miche» | |
| Nacimiento |
5 de enero de 1954 (71 años) Quito (Ecuador) | |
| Nacionalidad | ecuatoriana | |
| Educación | ||
| Educado en | Casa de la Cultura Ecuatoriana | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Actor, comediante y artista callejero | |
| Años activo | desde 2004 | |
| Empleador | Gamavisión (2003-2009) | |
Carlos Alberto Michelena Soria (Quito, 5 de enero de 1954)[1] es un actor, comediante, dibujante y humorista ecuatoriano, considerado una de las figuras más representativas del teatro callejero en Ecuador. Conocido popularmente como «El Miche», ha desarrollado una extensa trayectoria artística que combina la sátira política, el humor social y la crítica a las desigualdades, convirtiéndose en un referente del arte popular y de la libertad de expresión en el país.[2][3][4]
Desde la década de 1980, ha centrado su actividad en el parque El Ejido de Quito, espacio donde interpreta personajes inspirados en la vida cotidiana —vecinos, obreros, vendedores, políticos o figuras del poder— y utiliza la ironía como herramienta de reflexión social.[4] Suele presentarse con el rostro pintado de blanco y trajes particulares confeccionados por él mismo, lo que ha transformado su imagen en un símbolo del teatro popular urbano.[5][6][7]
A lo largo de su carrera ha participado en compañías teatrales como Teatro Ensayo, Malayerba y Teatro de la Calle, y ha incursionado también en la televisión, la radio y las plataformas digitales, adaptando su humor a distintos medios sin abandonar su compromiso con la crítica social. Su personaje «El Miche» ha sido descrito por la prensa como una mezcla entre bufón político y el cronista popular, capaz de conectar con diversos públicos mediante un lenguaje accesible y provocador.[8][9][3]
Reconocido por su independencia artística, Michelena ha sido condecorado con la Orden al Mérito Artístico por la Casa de la Cultura Ecuatoriana (2003) y continúa siendo una de las voces más influyentes del arte escénico alternativo en el país.[10]
Primeros años
Carlos Michelena nació en la ciudad de Quito el 5 de enero de 1954. Según entrevistas concedidas a medios ecuatorianos, proviene de una familia de recursos limitados: su padre trabajaba como zapatero y su madre se dedicaba a la venta ambulante de caramelos y periódicos.[3][11] Cursó la educación primaria en el Colegio Simón Bolívar,[11] aunque no completó la educación secundaria.[12] Durante su infancia ayudó a su familia vendiendo caramelos en las calles,[13][11] experiencia que más tarde influiría en su visión social y artística.[11]
Michelena se interesó por el teatro a los diez años en su barrio El Dorado, en Quito, cuando participaba en un club vecinal y realizaba fonomímica. A los quince años, alentado por su madre, asistió como oyente a la Escuela de Arte Dramático de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, donde posteriormente empezó a colaborar como utilero en la compañía teatral Teatro Ensayo. En ese grupo obtuvo su primer papel en Huasipungo, obra basada en la novela homónima de Jorge Icaza.[3]
Carrera teatral
Inicios en el teatro formal
Inició su carrera como actor en la Escuela de Teatro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana a los 18 años de edad.[14] Recibió formación con el director teatral Antonio Ordóñez,[15] director de la compañía teatral Teatro Ensayo.[9][16] Junto a Teatro Ensayo actuó en diversas obras teatrales como Boletín y elegía de las mitas, Dos viejos pánicos, Huasipungo, El médico a palos, entre otras.[10]
Participación en agrupaciones teatrales
Posteriormente formó parte de la compañía de teatro Ollantay fundada en 1971 y perteneciente a la Escuela Politécnica Nacional.[17] También fue miembro del grupo teatral Malayerba[18] y director del grupo Teatro de la Calle, proyecto con el que promovió la presentación de obras en plazas y parques, apostando por una relación directa entre el artista y el público.[19]
En 2011 inauguró un espectáculo circense denominado El circo del Miche que fue presentado por tres semanas en el circo Carpa Teatro.[20][21]
En 2019 Carlos Michelena presentó en el Teatro Centro de Arte de Guayaquil la obra El toque del Miche, una función que contó con amplia asistencia y fue bien recibida por el público. En esa ocasión, el actor abordó temas políticos y sociales y expresó su preferencia por los espacios abiertos, los cuales —según explicó— le permiten improvisar sobre los hechos que ocurren en el lugar sin apartarse del hilo argumental. También señaló que evita los contenidos de doble sentido porque, en sus palabras, “la vida misma nos enseña a tener respeto a los demás, a estudiar, a leer y a usar criterios para entender la realidad del resto de personas”.[22]
Teatro callejero y crítica social
Después de varios años de participar en producciones teatrales decidió volcarse a las plazas y a las calles de Quito a realizar teatro callejero, en el cual personifica personajes de la vida cotidiana del Ecuador a manera de sketch y en ciertas ocasiones también encarna en forma de crítica a los políticos de ese país.[23][24]
Durante la década de 1980, Michelena comenzó a presentarse en plazas del centro histórico de Quito, como Santo Domingo, San Francisco y la Plaza Grande, antes de establecerse definitivamente en el parque El Ejido de Quito, que se convertiría en su escenario emblemático. En esos espacios desarrolló un estilo propio de teatro breve e improvisado, donde cada episodio duraba menos de diez minutos para captar la atención del público transeúnte.[3]
Junto con Bruno Pino, Santusa Obenhollzer y Diego Piñeiros, Michelena formó un colectivo teatral que dio origen a la obra paródica Partido Ecuatoriano de Oposición (PEDO), con la que recorrió diversas ciudades del país.[25] En ese montaje interpretó por primera vez a Agapito, su primer personaje callejero, un candidato político ficticio. Con el tiempo, incorporó imitaciones de expresidentes, policías, vecinos y personajes del diario vivir, reflejando los conflictos sociales del país mediante la sátira. Este repertorio lo consolidó como uno de los exponentes más reconocidos del teatro de crítica social en Ecuador.[3]
Michelena ha descrito su labor como la de un “artesano del humor”, pues confecciona sus propios trajes, máscaras y accesorios en su taller del centro histórico de Quito. En ese espacio mantiene baúles con caretas de distintos personajes y una colección de pinturas realizadas por amigos artistas.[3]
En 2002, Michelena advirtió que el teatro callejero enfrentaba riesgos de desaparecer por la falta de apoyo gubernamental y municipal. En declaraciones, criticó las restricciones a las actividades artísticas en espacios públicos y defendió la necesidad de garantizar condiciones dignas para los artistas populares.[26]
Desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en 2020, Michelena suspendió sus presentaciones en el parque El Ejido debido a las restricciones sanitarias impuestas por las autoridades. En una entrevista publicada por El Comercio en marzo de 2021, el artista manifestó que no había regresado al parque y que había adaptado su taller teatral, ubicado en la calle Los Ríos, como espacio alternativo para montar espectáculos en formato digital, entre ellos De pijamada con el Miche. También señaló que solo regresaría a “su oficina”, como llama al parque El Ejido, “cuando las autoridades dejen de ser tan incoherentes”, en alusión a las limitaciones impuestas a los artistas callejeros durante la pandemia.[27]
Televisión y medios audiovisuales
Aunque Carlos Michelena se ha identificado principalmente con el teatro callejero, también incursionó en la televisión ecuatoriana como una extensión de su trabajo humorístico. Su presencia en pantalla mantuvo una línea crítica y satírica que caracteriza sus presentaciones en espacios públicos, combinando humor político y observaciones sobre la vida cotidiana.[26]
A comienzos de la década de 2000, Michelena amplió su actividad artística hacia los medios de comunicación. En declaraciones al diario La Hora en 2002, señaló que había aceptado invitaciones para trabajar en televisión, primero en Gamavisión con el segmento El toque del Miche y posteriormente en TC Televisión en el programa El Madrugador. También mencionó su incursión en la radio con el espacio La Chacota transmitido por Radio Sonorama, donde desarrolló un formato de humor y crítica social. Según declaró, veía estos proyectos como formas alternativas de subsistencia para los artistas callejeros ante la falta de apoyo institucional.[26]
El segmento El toque del Miche, fue transmitido hasta 2006 por el canal Gama TV —conocido anteriormente como Gamavisión—,[28] sin embargo, con el tiempo decidió volver a la calle porque su «[...] imagen del canal no era compatible con el parque» y porque se «[...] identific[a] con esa gente. Prefiero estar en el parque con ellos que en un canal de televisión o hacer otro tipo de trabajo artístico».[11][29]
Durante los mandatos de los presidentes Rodrigo Borja Cevallos y León Febres-Cordero Ribadeneyra declaró haber sido agredido y detenido temporalmente por el contenido crítico de sus actuaciones en contra del gobierno.[28]
En 2011 protagonizó dos anuncios televisivos en los que promovía el voto por el “No” en la consulta popular del gobierno de Rafael Correa, transmitidos por la cadena Fox Sports desde Argentina. Por tanto, durante el gobierno de Rafael Correa, el Consejo Nacional Electoral (CNE) abrió entonces un expediente por “publicidad no autorizada".[30] Michelena respondió que su participación se debía a motivos artísticos y de libertad de expresión, declarando que “no temía ir a la cárcel por decir lo que piensa”.[31]
Obra artística y artesanía
Además de actor, Michelena se define como dibujante y artesano. En su taller confecciona manualmente las máscaras y vestuarios de cada personaje, utilizando materiales reciclados y técnicas rudimentarias de costura. Su trabajo plástico se refleja también en obras gráficas como Teatro de la Calle, un autorretrato simbólico en el que aparece arrodillado, con una careta en la mano y rodeado por un círculo de espectadores que representan al público quiteño.[3]
En 2019 elaboró una historieta titulada Jatum, inspirada en una experiencia personal ocurrida cuando su madre sufrió una emergencia médica y no recibió atención inmediata en un hospital público. En el folleto, Michelena retrata las dificultades del sistema de salud y el sufrimiento de los pacientes, combinando relato autobiográfico y crítica social.[3]
Presencia en redes
En los últimos años, Michelena ha extendido su presencia artística a las plataformas digitales. A instancias de colaboradores y seguidores, abrió cuentas oficiales en Instagram, YouTube y TikTok, luego de detectar que terceros publicaban material de sus presentaciones sin autorización. En dichas redes comparte fragmentos de sus actuaciones, reflexiones y nuevos personajes, como el de un punkero, creado especialmente para TikTok.[3]
Durante la pandemia de COVID-19, Michelena trasladó su actividad escénica al formato virtual. En mayo de 2021 presentó la obra Entre vivir y morir... pero de la risa, transmitida a través de una sala privada de YouTube mediante la plataforma Ticketshow. En este espectáculo abordó temas relacionados con la vida urbana, la educación virtual y la vacunación, combinando humor social y crítica sobre los efectos de la pandemia en la cotidianidad ecuatoriana.[32]
Pese a su reticencia hacia la tecnología —no utiliza teléfono móvil—, ha manifestado que las redes sociales constituyen una forma contemporánea de continuar su diálogo con el público y mantener vivo el espíritu del teatro callejero en entornos virtuales.[3]
Reconocimiento y legado
En 2003 fue condecorado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana con la Orden al Mérito Artístico, en reconocimiento por su trayectoria actoral.[10]
Televisión
- El Toque del Miche (Segmento en Noticiero Nacional) (El mismo) (2003-2006)
- Uno y el Miche: (2021-en emisión), conducido por él mismo, por la señal de Canal Uno.