Fue precoz en la conducción de vehículos, pues a los 14 años ya sabía manejar automóviles.[5] En 1920 inició su aprendizaje como aviadora en la Compañía Nacional de Aeronáutica de Lima, escuela perteneciente a la firma de aviones Curtis y que tenía su pista de vuelo en el distrito de Bellavista.[5]
Combe, con 20 años, y tras completar el curso de aviación, se inscribió en la Escuela de Aviación Civil de Bellavista, donde fue alumna del piloto estadounidense Lloyd R. Moore.[7] Su actividad aeronáutica la compartía con su pasión por las carreras de autos, compitiendo tanto en coches como en motos.[5]
El 6 de mayo de 1921, después de cuatro horas de instrucción y a pesar de la oposición de sus compañeros varones, Carmela Combe logró volar sola en un avión Curtiss Oriole.[5][8]
La carrera de aviadora de Carmela Combe fue muy breve. El 9 de julio sufrió un accidente aéreo cuando retornaba a Lima: luego de transportar un dinero para el pago del salario de los trabajadores de una hacienda en Cañete, tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Chorrillos debido a un panne en el motor.[8] La falla mecánica fue provocada por el uso de gasolina corriente, en vez combustible de 100 octanos.[9] La noticia fue registrada por El Comercio con las siguientes palabras: “El piloto Moore y la señorita Carmela Combe caen desde gran altura. Los pasajeros resultaron ilesos”.[10] Los golpes que recibió en el accidente le afectaron a la columna vertebral, lo que derivó en dolores crónicos y sordera.[5] A pesar de ello, no cejó en su empeño de seguir volando.
Más tarde, una avioneta de su propiedad que había prestado a Emilio Romance tuvo un accidente en Ancash, resultando fatal para el piloto. Esto alertó a su madre, que le rogó que dejase de volar.[11] Combe no abandonó y obtuvo, en 1922, su licencia de manos de Elmer J. Faucett.[12] Viajó a Francia, donde se casó con Julio Bardi, y pudo volar junto al célebre piloto Marcel Doret. En 1932 finalizó sus actividades aéreas.
Murió el 10 de mayo de 1984.