Promocional de la ferretería en el año nuevo de 1959.
No existe una fecha exacta de construcción de la casa. En 1862 se inauguró frente a la casa la Penitenciaría de Lima. Se afirma que la cárcel y sus alrededores sirvieron en aquellos tiempos como centros de interrogatorio para reos comunes y militares, especialmente en tiempos de la Guerra del Pacífico.[2]
En 2016, el segundo piso fue demolido debido a la declaración de estado ruinoso que dictaminó la Municipalidad de Lima. El dueño, Ladislao Thierry Tiry, llegó a un acuerdo con el banco que alquilaba el primer nivel para remodelar este piso, y reconstruir el segundo con material aligerado.[4]
Las leyendas asociadas con el edificio son variados, desde su origen hasta sucesos paranormales que allí supuestamente ocurrieron.
A finales de los años 70, el argentino Humberto Vílchez Vera, conductor del programa de televisión Los fantasmas se divierten, apostó a que era capaz de permanecer siete días en el segundo piso del edificio. Al parecer Vílchez abandonó el lugar a las dos horas y tuvo que ser ingresado a un manicomio, durante un año, tras lo cual desapareció. Años más tarde, en su libro El cazador de fantasmas, el conductor desmintió la leyenda urbana, diciendo que nunca sucedieron tales hechos, y lo único que buscaba era subir la audiencia de su espacio televisivo.[5]
Teorías de la conspiración
Embajada de los Estados Unidos en Lima en 1979. A la derecha se aprecia la Casa Matusita.
Existe una teoría de la conspiración que señala que el origen de las leyendas urbanas de fantasmas en el inmueble fueron creadas y difundidas por la CIA, ya que, en los años 40, cerca al edificio se encontraba la embajada estadounidense, utilizando la casa como lugar de reunión.[6][7]
En la ficción
La leyenda de la Casa Matusita fue llevada al cine en la película
Secreto Matusita.[4]