La casa profesa de Amberes fue una institución de la Compañía de Jesús en esa ciudad que funcionaba como residencia y centro cultual.[1]
La Compañía de Jesús se había establecido en los Países Bajos en 1540 con la aparición de un pequeño grupo de ocho jesuitas en la ciudad universitaria de Lovaina. En los años sucesivos la Compañía iría abriendo colegios en otras ciudades y poblaciones de los Países Bajos. En 1563 se fundó un pequeño colegio jesuita en Amberes.
No sería hasta 1616 cuando se fundaría la casa profesa de Amberes, como centro de la provincia flandro-bélgica de la Compañía. El edificio contaba con una importante iglesia que fue ricamente decorada en su interior por Pedro Pablo Rubens.[2] La terminación de la iglesia supuso un importante quiebro económico para la provincia belga de la Compañía de Jesús.[3][4]
Grabado contemporáneo representando el incendio de la iglesia.
En 1718 la iglesia de la casa profesa sufrió un importante incendió que hizo que viera mermada su riqueza artística.
El fin de la casa profesa se produjo en 1773 con la supresión de la Compañía de Jesús.
En la actualidad se conserva su iglesia (conocida como iglesia de San Carlos Borromeo o Sint-Carolus-Borromeuskerk, en neerlandés), aunque rededicada a San Carlos Borromeo, así como una parte de sus edificios originales, ocupados por otras instituciones.
Descripción
Interior de la iglesia, parte de la casa profesa, antes de su incendio en 1718
La casa profesa se situaba al este del recinto de la ciudad de Amberes. La cabecera de la iglesia se situaba al este, y los pies al oeste. Al sur y sudoeste de la iglesia de disponía la casa profesa, elegante edificio de tres alturas con techumbre de pizarra alrededor de una serie de patios.
La iglesia se encontraba presidida por una tela de grandes proporciones pintada por Rubens.[5]