Casimiro Isava Oliver
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Casimiro Isava Oliver | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
4 de marzo de 1736[1] | |
| Fallecimiento |
8 de diciembre de 1802 (66 años) | |
| Familia | ||
| Familia | Antonio José de Sucre (tío político) | |
| Padres | Matías de Isava y Juana Oliver | |
| Cónyuge |
| |
| Hijos |
| |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Ingeniero militar | |
| Años activo | 1761 - 1802 | |
| Conocido por | Múltiples obras de ingeniería militar y civil en Cumaná, la barra de Maracaibo, Barcelona y la Isla de la Trinidad. | |
| Lealtad | ||
| Rama militar | Cuerpo de Ingenieros del Ejército | |
| Rango militar | Coronel de Infantería e Ingeniero en Jefe | |
| Firma | ||
|
| ||
Casimiro Isava Oliver (Noviercas, Soria, 4 de marzo de 1736 - Cumaná, 8 de diciembre de 1802)[1] fue un destacado ingeniero militar español del siglo XVIII. Su labor fue fundamental para la defensa estratégica y el desarrollo arquitectónico de la Capitanía General de Venezuela, destacando sus trabajos en las fortificaciones de Cumaná, la barra del Lago de Maracaibo, Barcelona y la Isla de la Trinidad.
Casimiro Isava Oliver nació el 4 de marzo de 1736 en la población de Noviercas, provincia de Soria (España).[1][2] Fue hijo de Matías de Isava y de Juana Oliver.[2] Históricamente, el apellido materno solía transcribirse erróneamente como «Olivet», pero documentos matrimoniales confirman la grafía castellana «Oliver».
Su familia paterna provenía del linaje de los Isaba, originarios del valle de Roncal en el Pirineo navarro, poseedores de hidalguía por fuero general. Una rama de esta familia, descendiente de la casa armera de Falcés, se radicó en Soria a finales del siglo XVII.[2]
Carrera militar en España
A los 25 años de edad, tras realizar sus pruebas de nobleza, ingresó el 1 de julio de 1761 como cadete en el Regimiento de Infantería de Soria. Cursó estudios durante cinco años en las academias de matemáticas de Barcelona y Mallorca, destacando como uno de los alumnos más aprovechados.[3] Obtuvo el empleo de Ayudante de Ingenieros y el 9 de marzo de 1767 fue admitido en el Cuerpo de Ingenieros como Alférez Delineador.[1]
Durante sus primeros catorce años de servicio en la Península, enfrentó duras condiciones de trabajo en importantes proyectos. En la cuenca del río Jarama, formó parte de una brigada en Madrid y Getafe encargada de levantamientos de planos y nivelaciones por orden del conde de Aranda, bajo la dirección del Ingeniero en Jefe Mariano Llopart.[3]
Asimismo, participó en el levantamiento de planos para las colonias de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, dirigidas por Pablo de Olavide. Allí colaboró en el trazado urbanístico de La Real Carolina junto a los ingenieros Beltrán Beaumont y Simón Desnaux, diseñando una innovadora malla octogonal. Isava llevó a cabo esta extenuante labor de tres años padeciendo fiebres (terciarios), dolores de costado y erisipela.[1][3]
Posteriormente, entre 1770 y 1775, ejecutó obras en el Castillo de la Aljafería de Zaragoza bajo la dirección del brigadier Agustín de Ibáñez. En esta ciudad destacó resolviendo complejos litigios de derechos de agua: uno en el río Ebro entre el Conde de Fuentes y la villa de Pinto, y otro en el río Alagón. Para este último, solucionó permanentemente las disputas construyendo una sólida acequia de toma de agua, marcando las proporciones legales de distribución con grapas de bronce.[3]
Servicio en América
Primera etapa en Cumaná (1774-1780)
Promovido a Teniente e Ingeniero Extraordinario el 28 de septiembre de 1775, Isava fue destinado a Venezuela. Según registros de la época, ya se encontraba en Cumaná desde 1774 con la comisión de dirigir los trabajos en los castillos de San Antonio y Santa María, así como la realización del proyecto de la nueva iglesia de Santa Inés.[4] Hacia 1776, se encontraba supervisando las fortificaciones cumanesas junto al también ingeniero militar y futuro gobernador interino Miguel Marmión.[4]
Misión en Maracaibo (1780-1785)

En marzo de 1780, fue comisionado para ejecutar el plan de defensa de la provincia de Maracaibo elaborado por el brigadier Agustín de Crame, el cual preveía la reforma y ampliación estratégica de los castillos de San Carlos y Zapara.[5] El traslado desde Cumaná fue penoso, viajando con su familia en una lancha hasta Coro y luego en mulas. A su llegada, enfrentó la hostilidad de los funcionarios de la Real Hacienda y su familia contrajo la viruela.[6]
Pese a las dificultades y a la necesidad de tener que enseñar el oficio ante la falta de operarios calificados, Isava reformó los planos deficientes de Crame y logró proteger la entrada al lago de incursiones corsarias. Concluyó las obras del Castillo de San Carlos (levantando nuevos planos en 1784) y finalizó el sistema defensivo insular en 1785, que incluía el castillo de Nuestra Señora del Carmen, Santa Rosa de Zapara, y los hoy desaparecidos castillos de Barboza y Bajo Seco.[1][5] Adicionalmente, construyó una casa fuerte en el caño de Paijana en condiciones de extrema tensión, realizando la obra literalmente "con las armas en la mano" ante el acoso de indígenas locales que buscaban vengar la muerte no investigada de dos de sus miembros.[3]
Por estos méritos y el considerable ahorro a la Real Hacienda, el 5 de febrero de 1782 fue ascendido a Capitán. Las extremas incomodidades de los humedales lagunares mermaron su salud, dejándolo lisiado permanentemente por dolores reumáticos.[3] Regresó a Cumaná en abril de 1785.
Comisión en la Isla de la Trinidad (1787-1791)
En 1787, Isava fue destinado a la Isla de la Trinidad bajo el gobierno de José María Chacón. Llegó a la isla como segundo del ingeniero José Antonio del Pozo y Sucre.[1] Formó parte de la comisión encargada del levantamiento topográfico de la península de Chaguaramas. Sin embargo, debido a la muerte de uno de los comisionados y a las graves enfermedades de otros oficiales (como el coronel Esteban Aymerich), Isava debió asumir el peso principal del trabajo de recolección de perfiles y reconocimientos del terreno.[3]
En 1788 fue nombrado Comandante de Ingenieros de la isla, y el 19 de septiembre de 1789 recibió el grado de Teniente Coronel del Ejército.[1]
Vida personal y alianzas
Isava se vinculó estrechamente con la familia Sucre, establecida en Venezuela desde 1733 con el gobernador Carlos de Sucre y Pardo.[7] A través de esta alianza familiar, se convirtió en tío político del futuro Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre.
Contrajo matrimonio en primeras nupcias con María Magdalena Luisa Sucre y Urbaneja (1756-c.1784), con quien tuvo a Casimiro Isava Sucre (n. c. 1778), Manuel Isava Sucre (n. 1780) y José María Isava Sucre (n. 1782).[8] Hacia 1787, la familia Sucre consolidó su presencia en Cumaná. Su cuñado Vicente de Sucre construyó una residencia a la entrada del puente principal, sector donde Isava centró gran parte de sus esfuerzos de defensa hidráulica.[9]
Tras enviudar, Isava inició en 1785 los trámites para casarse con su cuñada, Antonia Andrea Luisa Sucre y Urbaneja. El proceso se dilató durante diez años por las exigencias burocráticas y la necesidad de una dispensa pontificia por el parentesco de afinidad. Finalmente, el 2 de marzo de 1796, se celebraron los esponsales con permiso especial del Obispo; Casimiro contaba con 60 años y Antonia Andrea con 43.[10]
Últimos años
Fue ascendido a Ingeniero Segundo a mediados de 1792,[3] continuando su febril actividad constructiva. En reconocimiento a sus casi cuatro décadas de carrera, fue promovido al rango de Ingeniero en Jefe el 25 de febrero de 1799.[3] Para esa fecha ocupaba la Comandancia de Ingenieros de la Plaza de Cumaná.
A finales de 1799, el gobernador Vicente de Emparan redactó sus informes de servicio dejando constancia de que, a sus 63 años, la salud de Isava se encontraba muy "quebrantada" a causa de sus años en Maracaibo, pero resaltaba que su capacidad de aplicación, inteligencia táctica y disposición personal eran excelentes, concluyendo que era un hombre "a propósito: para todo".[3]
Hacia el final de su vida, fue consultado para revisar los proyectos de fortificación en el sitio de Parauje, en las cercanías de Sinamaica (actual estado Zulia).[1] Falleció en Cumaná el 8 de diciembre de 1802. Sin conocerse aún la noticia de su deceso, se emitieron desde Madrid las órdenes para su traslado a Caracas, donde había sido nombrado para ejercer la Comandancia General del Cuerpo de Ingenieros en sustitución de Miguel Marmión.[1][11] Su viuda recibió una pensión militar, donando parte de ella en 1808 para apoyar la resistencia en la Península contra la invasión napoleónica.
Obras de ingeniería y arquitectura
Proyectos en Cumaná
Tras regresar definitivamente a Cumaná, Isava emprendió un ambicioso grupo de reformas urbanas y arquitectónicas que definieron el perfil de la ciudad a finales del siglo XVIII:[4]
Cárcel y Casa Capitular (1789-1794)
Diseñó un complejo penitenciario y administrativo con divisiones por sexo y castas, calabozos con respiraderos, capilla y archivo. Recomendó ubicarlo en la actual Plaza Bolívar para embellecer la ciudad.[12]
Hospital General (1789-1794)
Proyectó una edificación con patio triangular, corredores de madera y una capilla circular en el centro. Fue ideado originalmente como un proyecto de hospital de caridad promovido por el párroco de la ciudad, Antonio Patricio de Alcalá, quien ofreció el terreno. El diseño de Isava fue aprobado por el rey el 30 de junio de 1789, ordenando además que se le anexara el antiguo hospital de la tropa y una botica.[4] La construcción fue dirigida por su cuñado Vicente de Sucre.[13]
Restauración de la Real Aduana (1791-1793)
Llevó a cabo la consolidación estructural del edificio original de 1776, el cual se encontraba amenazado por la corriente del río.[14] Al concluirse las obras en 1793, se consolidó como la edificación portuaria más importante de su época en la región.[4]
Ermita de la Divina Pastora (1790-1797)
Estructura de diseño neoclásico con piedra de sillería. Destacó por la integración de un sistema de "madera encadenada" en los techos como medida antisísmica, basándose en los tratados de ingeniería de Bélidor.[15]
Iglesia Parroquial de Santa Inés (1797)
Dirigió las obras de la iglesia mayor realizando los planos definitivos. Estos fueron adaptados según las directrices trazadas desde Madrid por el célebre arquitecto Ventura Rodríguez.[1]
Defensa hidráulica del río Manzanares (1790-1791)
Para evitar el colapso de la ciudad por las inundaciones, diseñó el "corte del río" y una estacada de madera resistente (vera o palosanto) para dividir la corriente, salvando de esta manera el puente principal y el edificio de la Aduana.[16]
Cuarteles y fortificaciones
Ejecutó constantes reparaciones de mantenimiento en los castillos de San Antonio de la Eminencia y Santa María desde su primera llegada a la ciudad.[17][4] Entre 1790 y 1794, propuso convertir la antigua Real Fábrica de Aguardientes (Casa de los Alambiques) en sede militar, diseñando cuerpos de guardia y un hospital anexo con estricto aislamiento sanitario.[18] Posteriormente, proyectó una batería estratégica en la playa usando fajinas y salchichones, trasladando piezas de artillería a través del cauce seco del río.[19]
Proyectos en Barcelona
Casa de la Real Compañía de Filipinas (1790)
Realizó los planos y tasación de esta estructura, antigua sede de la Compañía Guipuzcoana. El diseño se caracterizó por su gran sencillez, articulado alrededor de un patio central alargado.[1]
Fortín de la Magdalena (1794-1798)
Ante los constantes ataques corsarios, descartó construir defensas en el cerro del Salado por su elevado costo. En su lugar, inició en 1794 junto al ingeniero Francisco Jacot de Arroyo la construcción de una batería circular en lo alto del Morro de Barcelona, presupuestada en 2.593 pesos. La obra se convirtió en el perfecto vigilante marítimo del puerto y fue elogiada por Alexander von Humboldt a su llegada a la región en 1799.[1][20]
Obras de riego y fomento agrícola
A mediados de 1797, Isava proyectó la construcción de dos acequias a los costados del río Manzanares para irrigación artificial.[21] Financiado por el Real Consulado, este proyecto buscaba potenciar la agricultura local. Aunque paralizado inicialmente por el terremoto de 1797, el sistema fue concluido hacia principios de 1800.