Caso Chibolín

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El Caso Chibolín, o Caso Andrés Hurtado, es un proceso judicial peruano que involucra al presentador de televisión Andrés Hurtado, políticos, fiscales y jueces en presuntas prácticas de tráfico de influencia y lavado de activos.[1] El caso fue desvelado en el programa Beto a Saber, de Willax, tras una entrevista a Ana Siucho (integrante del entorno familiar del empresario de origen chino Emilio Siucho Lam).[2] Tras el estallido del escándalo, a mediados de 2024, el destino de los investigados, Hurtado y sus círculos cercanos, fue incierto a causa de la disputa entre el Poder Judicial y el Ministerio Público en la aplicación y divulgación de las resoluciones de este caso.[3] La investigación concluyó en marzo de 2026 por orden judicial.[4]

Incidente Siucho

El caso de Chibolin tiene como punto de partida el 23 de agosto de 2024, tras un incidente en el que se vio involucrado Francisco Iván Siucho Neira. Este es descendiente de Emilio Siucho Lam, un empresario de origen chino que permitió que varios de sus descendientes se instalaran en Perú, en dos ramas familiares: los Suicho y los Miu Lei.[5]

Ese día, Iván Siucho asumió el papel de testigo protegido en el caso «Waykis en la Sombra» mientras estaba siendo investigado, junto a sus hermanos, por lavado de activos y minería ilegal a través de la empresa Quántico.[6][7] Su relación en el caso «Waykis en la Sombra» proviene de la presunta presión que realizara Mateo Castañeda, entonces abogado de Dina Boluarte y también de Siucho, para que éste firmara un recibo que acreditara que los 15 mil soles incautados durante el allanamiento a sus oficinas por parte del Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción en el Poder (EFICCOP) eran suyos.[8][9] Mientras tanto, las acusaciones de actividades ilegales surgieron tras un informe del programa Punto Final.[10]

Según denunciara la fiscal Marita Barreto, coordinadora del EFICCOP, Iván Siucho fue secuestrado por ser testigo del referido caso que involucra al gobierno de Dina Boluarte, estando involucrados siete personas, entre ellos dos policías, que fueron capturados.[11] La fiscal señaló que «ingresar[on] con engaños a la casa del testigo y luego se lo han llevado en un carro secuestrado para luego amenazarlo y tirarlo en una calle».[12] Además, la fiscal mencionó que los presuntos secuestradores buscaban los celulares, que les fueron sustraídos a Siucho.[11] En su declaración, obtenida después de su reunión con la fiscal,[13] Siucho mencionó que un día antes del incidente había hablado con «Sebastián» para el alquiler de maquinaria. Al día siguiente, «Sebastián» le comunicó que no podría ir y que en su lugar iría «Enrique». Alrededor del mediodía, «Enrique» se apersonó con dos hombres. Luego de un rato, «Enrique» se presentó con otras cuatro personas, llevando una de ellas un maletín. Cuando Siucho abrió la puerta, uno de ellos sacó un arma de fuego apuntando a la novia de Siucho diciendo: «ya te cagaste soplón, concha tu madre, somos de la policía». Relató que le quitaron su celular y que le dieron instrucciones para decir ante la cámara que el dinero y las dos barras de oro en el maletín eran de su propiedad mientras le decían: «con este video te vamos a joder, te vamos a quitar tu calidad de colaborador eficaz en el caso [Los Waykis]». Posteriormente, tras la negativa de pagarles 5 mil dólares a cambio de borrar el video, fue llevado «para que hables con el jefe y arregles», siendo sacado de su apartamento y subido a un coche. Según relatara Siucho, los presuntos secuestradores se comunicaron con una persona quien les dijo que el encuentro sería en un paradero de la Panamericana Norte. Sin embargo, en el camino los presuntos secuestradores se enteraron de un operativo en la casa de Siucho, por lo que optaron por dejarlo diciéndole que no colaborara con la fiscalía.[14]

La policía, mientras tanto, descartó que se haya realizado algún secuestro contra Siucho y que hubiera alguna relación con el caso «Waykis en la Sombra», señalando, en contraparte, que el hecho estaba vinculado a una fallida de compra de oro.[15] Además, se descartó la desaparición de celulares señalándose que éstos se encontraban en el domicilio de Siucho.[15] Según videos de cámaras de seguridad, se detectó a un grupo de los detenidos ingresar al edificio donde vivía Siucho, llevando uno de ellos un maletín con 640 mil dólares falsos. Posteriormente, según testimonio de los detenidos, uno de ellos, en casa de Siucho, tomó fotografías de las barras de oro y su peso, enviando dichas fotografías por WhatsApp a Henry del Castillo, que se encontraba afuera en un vehículo junto a otro sujeto. Luego, se realizó una reunión virtual a través de Google Meet para negociar el precio. En dicha reunión Siucho mostró las barras de oro a los interesados; ante ello, se le mostró a Siucho los dólares para la transacción. Posteriormente, Siucho bajó y se dirigió al auto para proseguir las negociaciones.[13] Del celular de del Castillo, uno de los detenidos, se obtuvo capturas de pantalla de la reunión por Google Meet en donde aparecía Siucho.[16] Del empresario Enrique Carranza, otro de los detenidos, se reveló que de su celular se extrajo una fotografía, según constaba en el acta de visualización, en donde se aprecia un cuaderno cuadriculado con apuntes de cálculo de pureza y cantidad de onzas de cada barra de oro. Se denunció, además, que se intentó forzar a uno de los detenidos para que firmara un falso testimonio de secuestro.[13]

Declaraciones de Jean Carlo Miu Lei y «Chibolín»

En medio de las indagaciones por el incidente de Iván Siucho, el 1 de septiembre, Jean Carlo Miu Lei, primo de los Siucho, los denunció en el programa Contracorriente de estar involucrados en operaciones mineras ilegales y tráfico de armas, además de haberlos encontrado manteniendo relaciones sexuales con una menor de edad. Jean Carlo señaló a Iván Siucho como el cabecilla de la presunta organización criminal.[6][17][18][19] Al día siguiente, en el programa Beto a Saber, apareció Andrés Hurtado, alias «Chibolín», confirmó su relación con los Siucho y los Miu Lei.[17] En la entrevista, Hurtado declaró que estuvo presente en la boda del futbolista Edison Flores con Ana Siucho y ayudó a Roberto Siucho a obtener la nacionalidad china por lo cual Roberto le regaló un auto BMW que luego vendió. Ante ello, el periodista Beto Ortiz le cuestionó que el auto estaba registrado a su nombre y que el SOAT y el permiso de lunas polarizadas estaba a nombre de Flores a lo que Hurtado contestó que «[Roberto] debe habérselo comprado primero al 'Orejas' [Flores]. Yo solo tuve dos días porque era muy chiquito y a mi me gustan los carros grandes, antiguos. Me habré olvidado de cambiar el propietario».[20] Además, se presentó capturas de una videollamada entre Iván, Hurtado y la fiscal Elizabeth Peralta, conocida como «madre» por Hurtado y especializada en lavado de activos; al igual que un video grabado en el restaurante Mi Barrunto donde se visualizaba a Hurtado, Peralta y Roxana del Águila, jefa de migraciones, esto en el período en el que Roberto Siucho estaba tramitando su nacionalización. Se presentó chats de WhatsApp en donde Hurtado mencionaba a Iván que se encontraba «con la madre y tía Roxana en Barrunto», además de coordinaciones entre Hurtado y los Siucho para que «Chifa» pueda reunirse con «mi mamá» al igual que un depósito de 20 mil dólares a AH Entertainment, de Hurtado.[21][22]

Acontecimientos

Véase también

Referencias

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