Caso de abandono de los niños de Sugamo
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El caso de abandono de los niños de Sugamo (巣鴨子供置き去り事件 Sugamo kodomo okizari jiken?) fue un caso de abandono infantil que tuvo lugar en Japón en 1988, en la localidad de Sugamo, Toshima. Fue un suceso extensamente cubierto por los medios japoneses e internacionales y sirvió de base para el guion de la película de 2004 Dare mo Shiranai.[1] El suceso lo protagonizó una madre que abandonó a sus cinco hijos menores de edad cuyos nombres nunca fueron revelados, y a los que se denominó como niños A, B, C, D y E.
El niño A, un varón, nació en 1973 y la niña B en 1981. El niño C murió poco después de su nacimiento en 1984. Las niñas D y E nacieron en 1985 y 1986, respectivamente. Todos los niños nacieron de relaciones de la madre con hombres diferentes, cuyas identidades no se conocen. A excepción del niño A, los otros niños no fueron registrados en el registro civil.[cita requerida] Ninguno de los niños asistió a la escuela. En otoño de 1987, la madre abandonó a sus hijos para irse a vivir con una nueva pareja, dejándoles a cargo del mayor, el niño A. Les dejó de ¥ 50,000 (alrededor de US$ 350 en aquel entonces).
Descubrimiento
En abril de 1988, la menor de los hermanos, la niña E, fue asaltada por amigos del niño A (conocidos simplemente como amigo A y amigo B), y murió como consecuencia del ataque. El 17 de julio del mismo año, alertados por el propietario de la casa donde vivian, la policía de Sugamo accedió al apartamento y descubrió a los tres menores, cuyas edades eran 14, 7 y 3, respectivamente, gravemente desnutridos. También encontraron el cuerpo del niño C, pero no el de la niña E, puesto que la información dada por los niños era vaga. Se determinó que la desnutrición fue causada por la precaria dieta de los niños, bsada principalmente en alimentos comprados en supermercados.
Como resultado de la cobertura informativa del incidente, la madre se entregó el 23 de julio. Su testimonio reveló que los niños habían estado solos durante unos nueve meses y que desconocía el paradero de la niña E. El 25 de julio, el testimonio del mayor de los niños reveló que la niña E había sido asesinada por el amigo B, y que su cuerpo había sido enterrado en un bosque de Chichibu por él y el amigo A. Ambos amigos fueron enviados a un reformatorio por la participación en la muerte de la niña.
En agosto de 1988, la madre fue acusada de abandono infantil. Recibió una condena de tres años, que fue suspendida por cuatro años. Aunque posiblemente el niño A no estuvo presente en el momento de la muerte de su hermana, ayudó al amigo A a enterrar el cuerpo, por lo que fue acusado de abandono de un cuerpo. Sin embargo y, en consideración de las circunstancias, el niño A fue únicamente enviado a una escuela para niños con discapacidades físicas y mentales junto a sus hermanas. Después de cumplir la sentencia de tres años, la madre recuperó la custodia de las dos hijas,[2] pero no la del niño, quien para aquel entonces ya era mayor de edad.