Se trata de un edificio representativo del clasicismo francés, si bien el acabado es más sobrio que el diseño original que incluía un mayor número de elementos decorativos (estatuas, bustos, bajorrelieves, etc.) que nunca se instalaron.
Aunque el castillo es básicamente semejante al edificio original algunas partes fueron reformadas y transformadas a lo largo de los siglos, en particular la galería que fue una hilandería en el siglo XIX y que fue restaurada a su estado original en 1920.
Dado el deterioro que ha sufrido en las últimas décadas, se llevó a cabo una restauración completa de los tejados en la primavera de 2019. Al ser una propiedad privada no está normalmente abierta al público.