Ubicado a una altitud de unos 1200 m sobre el nivel del mar, en un cortado por encima del río homónimo, el castillo se encuentra dentro del término municipal albaceteño de Nerpio. Se hace ya referencia a él en textos del siglo XII, como fortaleza de Tayviella.
Las ruinas habrían quedado protegidas de forma genérica el 22 de abril de 1949, mediante un decreto publicado el 5 de mayo de ese mismo año en el Boletín Oficial del Estado con la rúbrica del dictador Francisco Franco y del ministro de Educación Nacional José Ibáñez Martín, que sostenía que «Todos los castillos de España, cualquiera que sea su estado de ruina, quedan bajo la protección del Estado».[3]
Al pie del cerro del castillo merece la pena fijarse en la casa fuerte, de origen árabe, y hoy casa solariega remodelada y habitada, que controló el paso a la fortaleza. La antemuralla de los lados sur y oeste del cerro conserva el camino de ronda, con todo un sistema defensivo de almenas y saeteras. Pero lo más destacable es la torre del homenaje, que tuvo cuatro pisos en su interior, así como un aljibe en la parte baja para aprovechar el agua de lluvia. Dicha torre del homenaje ha sido rehabilitada recientemente.[4]
Su importancia histórica fue fundamental para controlar el vecino Reino de Granada, de lo que se encargó la orden de Santiago desde 1242, hasta la conquista de la ciudad de Granada en 1492.[4]