Actualmente sólo queda en pie la torre del homenaje, fragmentos de muro del recinto exterior y una cerca transversal. La torre tiene planta rectangular, de 12,20 x 9,80 m y unos 8 m de altura, con muros de 2,20 m de grosor. Originalmente debía tener al menos una planta más, aunque ahora tiene dos. En ambas se conserva la caja de escalera y un aposento cuadrado. Algunos autores estiman que su construcción correspondió a la Orden de Calatrava, dentro de su plan de fortificación de la frontera con el Reino Nazarí.[1]
A los restos del recinto exterior, en mampuesto de gran tamaño, que hace de sujeción entre el nivel interior del recinto y el exterior, situado en cota por debajo de aquel, se le han atribuido origen ibérico, con aparente reutilización en época califal.