La organización del evento, denominado formalmente como «Reunión de los chilenos libres», fue encargada a Genaro Arriagada, del Partido Demócrata Cristiano (PDC). Se había solicitado que el evento fuese emitido por cadena nacional de radio y televisión, a lo cual la Junta Militar se negó.[2][3]
La seguridad del evento fue encargada a Juan Hamilton y Enrique Krauss, ambos militantes del PDC, quienes coordinaron y dispusieron el espacio que tendrían los distintos militantes de partidos opositores a la dictadura.[2]
Desarrollo
Panfleto convocando al Caupolicanazo.
El acto se inició alrededor de las 20:00 y fue emitido por las radioemisoras Cooperativa, Chilena y Santiago, las cuales crearon una cadena denominada «Cadena radial de los hombres libres», a la cual se unieron 12 radioemisoras fuera de la capital chilena. La transmisión inició con el Himno de la alegría como sintonía de fondo.[2] Algunos extractos del evento fueron emitidos en directo por Canal 13.[4]
Los animadores del evento fueron el político democratacristiano Ricardo Hormazábal, la actriz Ana María Palma y el actor José Manuel Salcedo. Los primeros discursos del acto estuvieron a cargo de Manuel Sanhueza Cruz —abogado constitucionalista de la Universidad de Concepción—, y el catedrático de la Universidad Austral de Chile, Jorge Millas. Luego ocurrió un intermedio artístico consistente en la lectura de un texto asociado a la libertad y la vida cívica a cargo de Roberto Parada, y posteriormente vendría el discurso del expresidente de la República, Eduardo Frei Montalva, que era considerado el evento central del mitin.[2]
El discurso de Frei Montalva, además de llamar a votar «No» en el plebiscito del 11 de septiembre de 1980, planteaba alternativas para una transición democrática y el fin de la dictadura militar.[5] Dentro de los planteamientos realizados estaba que tras el supuesto triunfo del No en el plebiscito se organizara «un gobierno de transición cívico-militar cuyos objetivos básicos serán restablecer durante un plazo de dos o tres años como máximo las condiciones para restañar las heridas del pasado, restablecer la unidad nacional y la paz entre los chilenos, recuperar el pleno ejercicio del régimen democrático y garantizar la seguridad interna y externa de los chilenos». También señalaba que «una vez constituido este gobierno de transición se elija por votación popular una asamblea constituyente u otro mecanismo auténticamente representativo... que tendrá a cargo la elaboración de un proyecto de Constitución, que se someterá a plebiscito, bajo un sistema que dé absolutas garantías...»[6]
Diversos dirigentes políticos opositores a la dictadura, especialmente del PDC, han señalado que el discurso de Frei Montalva en el Teatro Caupolicán selló su destino, considerando que fallecería el 22 de enero de 1982 —casi un año y medio después de dicha intervención— después de dos intervenciones quirúrgicas, lo que levantó sospechas de que habría sido un magnicidio orquestado por la dictadura militar.[8] El 18 de agosto de 2023 la Corte Suprema dictó la sentencia definitiva y absolvió a todos los condenados por la muerte del expresidente Frei, estableciendo que no existen antecedentes que permitan probar un homicidio y eventuales maniobras para ocultar un envenenamiento.[9]