De las catorce centrales térmicas para la producción de electricidad que hubo en el casco urbano de Madrid, sólo se conservan restos de dos: la antigua Central Eléctrica del Mediodía y esta. Se instala en esta zona de Madrid, cerca del palacio Real, en el siglo XIX, siendo los edificios actuales fruto de las ampliaciones llevadas a cabo en 1896 y 1934. La planta original, que funcionaba con carbón, contaba con las naves de producción, oficinas, comedores y chimeneas de ladrillo visto, la cual no se conserva actualmente. En 1892, en la antigua central, Isaac Peral instaló la primera fábrica de acumuladores de energía eléctrica de España.[2]
Las dos naves conservadas son una excelente muestra de arquitectura industrial y arte neomudéjar característico de Madrid, aunque deja ver los primeros síntomas de racionalismo. En 1998 es restaurada para ser adaptada como oficinas. Finalmente en 2014 es adquirida y restaurada para Google, que instala aquí su campus tecnológico.[3]