Cerca Histórica de Felipe II
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La Cerca Histórica de Felipe II es un muro de piedra seca que delimita el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial y El Escorial, en la Comunidad de Madrid. Mandada construir por Felipe II a finales del siglo XVI para acotar y proteger las posesiones reales en torno al Monasterio de San Lorenzo, constituye el elemento físico que confina el Territorio Histórico del Real Sitio y el fundamento de su delimitación jurídica.
En 2006 fue declarada Bien de interés cultural en la categoría de Territorio Histórico mediante el Decreto 52/2006, de 15 de junio, de la Comunidad de Madrid.
El Real Sitio y la formación del Bosque Real
Desde el primer momento de la fundación del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Felipe II tuvo la intención de dotar al conjunto de recursos propios y crear a su alrededor un entorno de reposo y caza. Con ese propósito, comenzó a comprar tierras y fincas en los alrededores antes incluso del inicio de las obras del monasterio, en 1563.
La primera finca incorporada fue La Herrería, situada en las mismas tapias del monasterio y extendida hacia el sur. El rey la adquirió en 1562 y la destinó en buena parte al recreo, aunque también dispuso una huerta que surtía de hortalizas a la comunidad jerónima. La segunda propiedad fue La Fresneda, hacia el este, antigua puebla segoviana que Felipe II adquirió hacia 1562 para convertirla en finca de recreo para los frailes jerónimos y los miembros de la familia real. En una parte de ella, denominada La Granjilla, se organizó un conjunto construido integrado en el medio natural, con edificaciones proyectadas por Gaspar de Vega y jardines de traza manierista en los que intervino Fray Marcos de Cardona. Ya en la última década del siglo XVI se incorporaron las fincas de Campillo y Monesterio, situadas al nordeste y separadas por el río Guadarrama, ambas pertenecientes al señorío del duque de Maqueda, de quien las adquirió el rey.
El territorio resultante, suma de todas estas propiedades, evidencia la complejidad del sistema jurisdiccional de la época y su enorme diversidad geográfica. Felipe II no concibió el conjunto como un elemento aislado en el paisaje, sino como un complejo sistema en el que el monasterio era la pieza principal rodeada de infraestructuras viarias, edificaciones auxiliares y extensas posesiones naturales integradas.
Formación del señorío y construcción de la Cerca
A finales del siglo XVI, las cuatro fincas mencionadas más el núcleo poblacional de El Escorial formaban el señorío de abadengo regido por los jerónimos. La situación jurídica era, en realidad, más compleja de lo que esa constitución podría dar a entender: el monarca reservaba para su disfrute exclusivo la riqueza cinegética del señorío, mientras que la comunidad de religiosos detentaba la explotación agrícola y ganadera, aunque sin poder acrecentar su patrimonio adquiriendo más terrenos. A esto se sumaba que El Escorial conservaba su naturaleza municipal y, por tanto, los aspectos jurisdiccionales propios de un concejo, así como los derechos comunales de sus vecinos. Salvo los bienes del común, el Real Sitio se organizaba bajo la figura jurídica de «término redondo» o «coto redondo».
Todo ese territorio, regido por este complejo entramado jurisdiccional, estaba perfectamente delimitado y protegido por una Cerca. La finalidad de esta Cerca era acotar los terrenos del señorío y asegurar su protección de forma más eficaz. En el Real Sitio se daban así las dos características propias del concepto: por un lado era un coto redondo y, por tanto, debía estar cerrado; y por otro era terreno de dehesa que debía cumplir el carácter de ámbito cerrado, tal y como indica su propia etimología: dehesa-defensa. Dentro del perímetro amurallado se encontraban los terrenos adehesados, los dos municipios de San Lorenzo de El Escorial y El Escorial, y los bienes monumentales y de obra civil.
Muro de la Cerca: origen y planteamiento
El muro de la Cerca, que confina el territorio histórico, y la plantación y traza del paseo que une los núcleos de edificaciones de Campillo y Monesterio, son obra de Felipe II. Este conjunto se unió al primer recinto todavía en vida del fundador y constituye el organismo territorial fundamental del Real Sitio.
Según una antigua descripción, el muro abarcaba diez leguas de circunferencia y tenía entre diez y doce pies de alto, realizado en piedra seca. En él se abrían diez puertas que comunicaban el terreno acotado con el entorno, algunas de las cuales estaban reservadas exclusivamente al monarca.
La Cerca disponía además, en lugares determinados, de pasos o saltaderos para la caza, consistentes en rebajes en la altura del muro por encima de los cuales podían saltar los animales hacia el interior del coto, aunque no salir de él.
Trazado histórico
El perímetro acotado se extendía desde las Navas, situada encima del Batán, siguiendo por la cañada hasta el arroyo del Cascajal. Desde allí se dirigía hacia la sierra llegando al Barracón, para subir hasta cerca del Risco Benito, coronando la cumbre por la cuerda hasta la Naranjera y, tras hacer un quiebro, llegar a la Portera del Cura y al Pico de Tres Cruces. De aquí bajaba en línea recta hasta la carretera de Guadarrama y continuaba por el llano separando los términos de Guadarrama y Villalba del de El Escorial, llegando al Puente del Herreño, desde donde se dirigía a las Zorreras y Navalquejigo, encaminándose después hacia el Tercio, para desde aquí ir hacia el camino de Valdemorillo, el Chicharrón, el Prado de los Reyes y los Ermitaños, subiendo finalmente a Entrecabezas y, tras hacer un quiebro, cerrarse el coto en el Batán.
Puertas de la Cerca
El Plano de la Cerca del Real Bosque realizado por Saturnino Calleja en 1804, conservado en el Archivo de Palacio, sitúa las diez puertas según la distribución siguiente:
| Orientación | Nombre |
|---|---|
| Norte | Puerta de San Juan |
| Este | Puerta de Cuelgamuros |
| Este | Puerta de Guadarrama |
| Sur | Puerta de Las Cabezuelas |
| Sur | Puerta de Las Zorreras |
| Sur | Puerta de Navalquejigo |
| Sur | Puerta del Tercio |
| Oeste | Puerta de Valdemorillo |
| Oeste | Puerta del Chicharrón |
| Norte | Puerta de Las Navas |
Siglos XVII-XIX
Tras la etapa inicial, los reyes Felipe III y Carlos IV transformaron la estructura y estética de la Cerca. Mientras que el primero se enfocó en reforzar los muros y accesos, Carlos IV ejecutó una reforma integral a finales del siglo XVIII que unificó el recinto, cerró el perímetro para controlar la caza y consolidó jurídicamente el entorno como un Real Sitio bajo la denominación de Pared Real.[1]
Sin embargo, el siglo XIX trajo consigo una fragmentación irreversible de esta propiedad debido a los cambios políticos y legislativos. Con la expulsión de los monjes jerónimos en 1837 y la posterior presión de las leyes de desvinculación tras la revolución de 1868, el antiguo coto real dejó de ser una unidad bajo control de la Corona para ser subastado y dividido en aproximadamente ochenta parcelas privadas, alterando definitivamente su modelo de explotación.[1]
Elementos que componen el Real Sitio
El Territorio Histórico delimitado por la Cerca comprende la casi totalidad de los términos municipales de San Lorenzo de El Escorial y El Escorial, y una pequeña parte de Zarzalejo y Santa María de la Alameda. Dentro de este perímetro se integran la Cerca propiamente dicha con sus cerramientos y puertas, saltaderos, puentes, mojones y cercas de las fincas históricas; una importante red de paseos, caminos y puentes históricos; construcciones auxiliares destinadas al abastecimiento de aguas, como fuentes, viajes, arcas, acueductos y presas; pozos de nieve, batanes y molinos; ermitas, cruces, miradores y otros elementos menores; y un medio ambiente muy valioso constituido en su mayor parte por dehesas en las zonas bajas y bosques de pinares en la falda del monte Abantos.
En el interior del perímetro se localizan asimismo el propio monasterio con sus espacios y edificaciones anejas, las fincas de La Herrería, La Granjilla, Campillo y Monesterio, las casitas del siglo XVIII, el Estanque Grande, la Cachicanía, el Pozo de Nieve y el conjunto de caminos históricos que comunican los diferentes núcleos del sistema.
Se consideran también parte del Territorio Histórico los bienes inmuebles que componen el patrimonio arqueológico existente en el ámbito. De especial relevancia es el conjunto de yacimientos de la finca Monesterio, situado en la ribera norte del río Guadarrama, donde han aparecido restos de cronología romana, algunos de carácter monumental, asociados a la calzada del Camino de Monesterio.
Protección
Mediante Resolución de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, de 13 de diciembre de 2004, se incoó el expediente para la declaración del Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial como Bien de interés cultural en la categoría de Territorio Histórico. Se abrió un periodo de información pública de un mes, se dio audiencia a los ayuntamientos afectados —El Escorial, Alpedrete, San Lorenzo de El Escorial, Colmenarejo, Galapagar, Collado Villalba, Guadarrama, Valdemorillo, Zarzalejo y Santa María de la Alameda— y se consultó a la Real Academia de la Historia, al Ministerio de Cultura y a la Confederación Hidrográfica del Tajo, entre otros organismos.
El expediente fue resuelto mediante el Decreto 52/2006, de 15 de junio, publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid número 146, de 21 de junio de 2006. La declaración comprende el ámbito delimitado por la propia Cerca Histórica de Felipe II, con una superficie protegida de 99.619.113 m². El entorno de protección, de 20.187.940 m² adicionales, consiste en una franja de seis metros paralela al muro por su cara exterior, con ampliaciones en la zona Este —hasta el núcleo urbano de Navalquejigo y la Cañada Real Segoviana— y en la zona Sur —sobre Las Machotas y la Cruz Verde hasta el Pico San Benito, siguiendo la falda del monte Abantos, para proteger el telón de fondo natural del monasterio—.
En 2022, debido a su deterioro, varios tramos de la Cerca fueron incorporados a la Lista roja de patrimonio en peligro de la asociación Hispania Nostra.[1]