Conocido como Chalé de Canido, se trata del más voluminoso edificio de vivienda unifamiliar proyectado por Rodolfo Ucha Piñeiro en Ferrol, con una torre que resulta el elemento más singular y llamativo del conjunto.[4]
Es probable que el ecléctico diseño de esta casa de indiano, con cierto regusto regionalista pero sin una unidad de estilo entre sus diferentes elementos y en la que se advierte cierta desproporción de volúmenes, respondiese al capricho del propietario promotor de la obra,[5] que hizo modificar varias veces los planos, influido por algunos diseños de moda del momento, mezclándolos todos.[4][3]
El principal elemento compositivo es una torre monumental de cuatro alturas con un remate de aspecto de pirámide truncada, con una mansarda abuhardillada y unos pináculos en cada esquina. A la torre se suman varios volúmenes anejos con galerías exteriores apoyadas bien sobre ménsulas de granito o sobre columnas de hierro fundido, cuya horizontalidad compensa tímidamente la prominente verticalidad del torreón.[4] La superficie total edificada es de 740 m².[6]
Cuenta también, con un jardín de 4 000 m² que llegó a estar poblado por todo tipo de especies vegetales exóticas, incluyendo las palmeras que recordaban al paisaje habanero.[3]
El edificio ha permanecido abandonado desde 2009, lo que le ha ocasionado un notable deterioro, perdiendo parte de la ornamentación de la fachada, la rotura de numerosos cristales y el robo de elementos decorativos en el interior.[3]
En 2017 fue adquirido por un grupo empresarial de Betanzos dedicado a la hostelería que proyecta su restauración total entre 2025 y 2026.[7][6][8]