Chiara fue ingresada en el Ospedale della Pietà de Venecia en 1718, a los dos meses de edad. Se la conocía como Chiara y Chiaretta, aunque, al igual que su maestra Anna Maria della Pietà, posteriormente se la conoció como Chiara dal Violin o Chiara della Pietà. Aunque no tenía el mismo talento que su maestra, fue considerada una virtuosa del violín.[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7]
Documentó las diversas composiciones que le escribieron, algunas de ellas de Antonio Vivaldi, en un libro conocido como su diario. Otras pertenecían a Antonio Martinelli. Chiara cantaba, tocaba el órgano y la viola de amor. Permaneció en el orfanato toda su vida, tocando y enseñando allí.[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7]