Choque neurogénico
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Choque neurogénico | ||
|---|---|---|
![]() RM de médula espinal que muestra fractura y dislocación en C4 dando como resultado una compresión en la medula espinal | ||
| Especialidad | Cirugía espinal | |
| Síntomas | Baja presión sanguínea, bradicardia, piel caliente, temperatura corporal anormal[1] | |
| Complicaciones | disfunción orgánica[2] | |
| Duración | 4 a 12 semanas[3] | |
| Causas | Lesión en la médula espinal above columna vertebral T4, anestesia espinal, síndrome de Guillain–Barré , toxinas en el sistema nervioso autónomo, mielitis transversa , otras neuropatías[2][1] | |
| Diagnóstico | Se establece según síntomas, imagen médica, luego de descartar otros posibles casos[1] | |
| Diagnóstico diferencial | Choque espinal, choque hipovolémico, otros tipos de choques circulatorios[1] | |
| Tratamiento | fluidos intravenosos, inmovilización de la espina cervical, norepinefrina[1] | |
| Frecuencia | Relativamente poco frecuente[4] | |
| Sinónimos | ||
| Choque vasogénico[1] | ||
El choque neurogénico es un tipo de choque que se produce debido a una lesión en la médula espinal.[1] Entre los síntomas se incluyen: baja presión sanguínea, bajo ritmo cardiaco (bradicardia), piel caliente y temperatura anormal en la piel.[1] Esto se da al momento de la lesión y puede durar de 4 a 12 semanas. Algunas complicaciones pueden incluir falla orgánica.
La causa es, por lo general, una lesión en la cuarta vértebra torácica.[2] Otras causas posibles son: anestesia espinal, Síndrome de Guillain-Barre, toxinas en el sistema nervioso autónomo, mielitis transversa y otras neuropatías.[1] Los mecanismos subyacentes involucran la pérdida del tono simpático.[1] Es un tipo de choque distributivo. El diagnóstico se realiza mediante síntomas e imagen médica después de descartar otros posibles casos.[1] Se diferencia del choque espinal, que se refiere a la pérdida de sentidos, reflejos y la función motora, aunque puede asociarse con el choque neurogénico.[1]
En principio, el tratamiento se da mediante la administración de fluidos intravenosos y la inmovilización de la espina cervical.[1] Si eso no es suficiente se administra norepinefrina para mantener la presión arterial media por encima de los mmHg.[1] La bradicardia se trata con atropina.[1] Se puede realizar cirugía para estabilizar la espina.[1] El choque neurogénico es relativamente poco frecuente.[4] Se da en cerca del 19 % de lesiones cervicales y en 7 % de lesiones de la médula espinal en zona torácica.[1]
