La ciudad creció gracias a su localización, utilizada por el comercio transahariano, y su decadencia estuvo asociado al declive de estas rutas. En 1977 fue atacada por tropas francesas como base sospechosa del Frente Polisario, tras el ataque a la ciudad minera de Zuérate durante la guerra del Sahara Occidental. Las fortificaciones de este periodo aún se conservan en torno a la localidad.
Transporte
Choum es ahora una parada del Ferrocarril de Mauritania que une Nuadibú, en la costa atlántica, con Zuérate, y como intercambiador de transporte para acceder a la Meseta de Adrar y la capital mauritania de Nuakchot. Este ferrocarril es un legado colonial europeo en África.
Paso del ferrocarril mauritano a través de territorio extranjero
La localidad se encuentra en el principal punto giro de la frontera entre Mauritania y el Sáhara Occidental. A principios de los años 1960, las autoridades coloniales francesas en Mauritania deseaban construir la línea de ferrocarril de Nuadibú a Zuérate para explotar las reservas de hierro de esta última localidad. Las autoridades españolas, entonces responsables del Sáhara Occidental, negociaron el permiso para que el ferrocarril pudiera ser construido a través de territorio español relativamente desierto pero impusieron condiciones inaceptables al gobierno francés. Los ingenieros franceses construyeron la línea paralela a la frontera y excavaron un túnel a través de las estribaciones de Choum, dos kilómetros a través de un macizo granito que discurría dentro de territorio francés. El túnel ya no está en uso y una sección de ferrocarril de 5 km está controlada por el POLISARIO como parte del Sáhara Occidental (21°21′18″N 13°00′46″O / 21.354867, -13.012644).
Existen pistas de tierra que comunican con la localidad de Atar.
Turismo: El tren del desierto
La ciudad de Choum es una parada importante en el ferrocarril mauritano. Conocido popularmente como el "tren del desierto", constituye una de las principales arterias logísticas del país. En Choum, los trenes paran para transportar pasajeros, mercancías y, en ocasiones, vehículos. Aunque se utiliza principalmente para el transporte de mineral de hierro, también es utilizado por viajeros locales y turistas, que a menudo suben a los vagones de carga. Debido a su longitud excepcional —que puede superar los dos kilómetros— y a sus rudimentarias condiciones de transporte, el tren de hierro[2] está considerado uno de los trenes más emblemáticos e inusuales del mundo.