Circumvallatio
Circumvallatio:. El cerco de una ciudad que se sitia por medio de sólidos vallados que forman una línea continua, se llama entre los griegos πєрітєίχіϭіϛ, los romanos, tomaron de ellos esta técnica. La primera circunvalación romana que conocemos aparte de la de Veyes, que no es un dato histórico muy seguro, es la de la Batalla de Agrigento que rodeó esta ciudad, el año 262 a .C., pero se cita ya en Grecia durante la guerra del Peloponeso.
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Circumvallatio: (del latín circumvallare - Circum, alrededor, y valum, atrincheramiento). El cerco de una ciudad que se sitia por medio de sólidos vallados que forman una línea continua, se llama entre los griegos πєрітєίχіϭіϛ, los romanos, tomaron de ellos esta técnica.
La primera circunvalación romana que conocemos aparte de la de Veyes, que no es un dato histórico muy seguro, es la de la Batalla de Agrigento que rodeó esta ciudad, el año 262 a .C., pero se cita ya en Grecia (la de Platea) durante la guerra del Peloponeso.[1]
En época romana
Como en tantas cosas y especialmente en la esfera militar, los romanos han aprendido en este punto de los pueblos más antiguos, pero también en esta especialidad han aventajado a sus maestros. Precisamente los mejores generales de Roma han sido maestros en el arte de la circunvalación. Publio Cornelio Escipión Emiliano y Julio César le deben sus mayores éxitos: a aquel Cartago y Numancia, a éste Alesia. Según nos indica Floro, Con frecuencia otros pueblos imitaron la circunvalación romana como acontece con Yugurta,[2] que la conoció en Numancia, empleándola contra Cirta, y con los galos, que la emplearon para cercar un campamento de Julio César.[3]
Técnica
La circunvalación daba comienzo comúnmente con la colocación de obstáculos provisionales para la aproximación, bajo cuya protección era construida la verdadera línea de bloqueo. Esos obstáculos eran necesarios para que pudieran defenderse las tropas empleadas en la construcción de la línea definitiva contra las acometidas del enemigo y consistían, por lo general, en empalizadas o zanjas, lo que era suficiente para rechazar los primeros ataques. Se emplazaban esos obstáculos por lo menos a 100 metros delante de la línea principal, para que ésta no pudiera ser tiroteada por el enemigo que había avanzado hasta el obstáculo. Así César en Alesia emplazó los obstáculos, una zanja, a 400 pasos (120 metros) de la muralla principal. La preparación de estos obstáculos constituye el primer paso de la circunvalación y como ocurre a menudo también en este asunto el primer paso es el más difícil, pues el enemigo naturalmente ponía todo su empeño en romper el bloqueo, mientras no estaba todavía fuertemente consolidado.
El establecimiento de campamentos alrededor de toda la zona asediada, era necesario para las comunicaciones entre los diferentes mandos, para estar en todo momento alerta y evitar las posibles grietas que se pudieran dar a lo largo de la línea de la muralla.
Cuando todo estuvo dispuesto y las catapultas, las ballestas y las máquinas para lanzar piedras se hallaban apostadas sobre las torres, y estaban apilados junto a las almenas piedras, dardos y jabalinas, y los arqueros y honderos ocupaban sus lugares respectivos.
La mitad del ejército se encargará de la guardia de la muralla; los hombres debían combatir desde los muros, cuando la ocasión lo requiriese.

