Clorinda Sarracán
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| Clorinda Sarracán | ||
|---|---|---|
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
Cir. 1830 | |
| Fallecimiento | Después de 1866 | |
| Nacionalidad | Argentina | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Jacobo Fiorini | |
| Hijos |
Catalina Fiorini Sarracán Jacobo Fiorini Sarracán Lorenzo Fiorini Sarracán María de las Mercedes del Sagrado Corazón de Jesús Fiorini Sarracán Servino Fiorini Sarracán | |
| Información criminal | ||
| Condena | Pena de muerte; conmutada por 10 años de prisión | |
Clorinda Sarracán (Cir. 1830 - ???)[1] fue una mujer argentina condenada a muerte por ser partícipe del asesinato de su esposo, el italiano Jacobo Fiorini en 1856.[2]
Clorinda Sarracán se casó a los 15 años con Jacobo Fiorini quien era 30 años mayor, a mediados del siglo XIX, en un matrimonio arreglado por su familia como era la norma en aquella época. Fiorini era un inmigrante italiano de una muy buena posición económica que había llegado a Buenos Aires por el año 1829. Era pintor y se dedicaba a retratar a los más notables vecinos, entre ellos una de las figuras políticas más reconocidas, Juan Manuel de Rosas.
Clorinda y Jacobo se mudaron a una hacienda en la localidad de Santos Lugares, y tuvieron juntos cinco hijos.
Años después Sarracán de entonces 26 años mantendría una relación extramarital con el capataz del campo de su marido, un gaucho llamado Crispín Gutiérrez de 25 años. Los rumores de la relación adúltera comenzarían a circular, se dice que su esposo sabía de los engaños pero prefería callar, y que en una ocasión llegó a ver a ambos besándose.
Crimen y arresto
El 9 de octubre de 1856, Jacobo Fiorini increpó a Crispín Gutiérrez por la relación que mantenía con su esposa y amenazó con despedirlo, al parecer Gutiérrez se enfureció y comenzó a insultarlo y llegó hasta a amenzarlo de muerte. Fiorini tomó la amenaza muy en serio y debido al temor se subió al altillo de la casona rural y se encerró todo el día con la puerta trabada.
Al anochecer su esposa Clorinda subió a convencerlo de que Gutiérrez ya se había ido, y que bajara mientras iba a preparar la cena. Fiorini entonces decidió bajar y recostarse sobre el amplió sofá del salón mientras su esposa se dirigía a la cocina.
En ese momento, Sarracán abrió la puerta y dejó entrar a su amante Crispín y al hermano de éste, de nombre Remigio Gutiérrez de 18 años. Quiénes en cuestión de minutos golpearon con palos y le fracturaron la cabeza con una maceta a Fiorini, además de dispararle un tiro con un revólver, mientras Sarracán contemplaba el atroz asesinato. Esto sucedió en la madrugada del 10 de octubre.[3]
A continuación Sarracán ordenó a dos de sus criadas limpiar la habitación, mientras Crispín y Remigio llevaron el cuerpo al patio de la casa para enterrarlo en una fosa. Durante la mañana en la tierra removida decidieron plantar coliflor para disimular el lugar donde se hallaba el cuerpo.
Unos quince días después, el 25 de octubre ante la ausencia del famoso pintor Fiorini, sus amigos y conocidos empezaron a buscarlo y pidieron la colaboración de la Policía. Fiorini era un hombre muy conocido, por lo que la noticia también fue publicada en los periódicos de la época.
El comisario Arnaud visitó varias veces la hacienda pero le extrañaba el silencio de los peones y de la mujer. Todos decían lo mismo, aseguraron desconocer el destino de Jacobo. Pero todo cambió el 29 de octubre cuando se presentó en la hacienda el juez Miguel Navarro Viola, acompañado por un escribano, dos médicos oficiales y algunos policías. El magistrado, en una época en la que se decidía sin leyes que reglamentaran los procedimientos, decidió dictar prisión para los peones, el personal doméstico y todo aquel que entraba al campo hasta que alguien decidiera hablar.
Fue el amante de Clorinda, Crispín Gutiérrez que pensando que quizás sería absuelto si confesaba decidió confesar todo sobre la conspiración y el asesinato con lujo de detalle. El juez Miguel Navarro Viola ordenó que se desenterrara el cuerpo de la víctima de la fosa para hacer la verificación y le dieran una sepultura tradicional correspondiente. Y ordenó el arresto de Sarracán, Crispín y una de las empleadas domésticas. Remigio, el hermano de Crispín, logró escapar, aunque sería atrapado un mes después en Mercedes.
