Coche sleeper
Un coche sleeper es un automóvil con unas prestaciones muy altas pero que por su exterior discreto no lo aparentan. Estos aparentemente tienen el mismo aspecto que un coche básico o estándar de su clase. En ocasiones es intencionadamente por el dueño que tenga un aspecto más estándar o desatendido, pero que cuente con unas modificaciones internas con niveles de alto rendimiento. El término «sleeper» viene del inglés porque son coches que parecen tener una potencia latente dormida en su interior, se podría traducir diciendo que son «coches con alma de lobo y piel de cordero».
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Un coche sleeper es un automóvil con unas prestaciones muy altas pero que por su exterior discreto no lo aparentan.[1][2][3] Estos aparentemente tienen el mismo aspecto que un coche básico o estándar de su clase. En ocasiones es intencionadamente por el dueño que tenga un aspecto más estándar o desatendido, pero que cuente con unas modificaciones internas con niveles de alto rendimiento. El término «sleeper» viene del inglés porque son coches que parecen tener una potencia latente dormida en su interior, se podría traducir diciendo que son «coches con alma de lobo y piel de cordero».

Los Chrysler 300 empezaron a fabricarse en 1955 con el Chrysler C-300. Con un motor 5.4 L FirePower V8. Era la primera vez que un utilitario montaba un motor con 300 CV y se consideraba uno de los vehículos más potente de los EE. UU. en esos tiempos. En 1957, con el 300C, se llegaron a alcanzar los 375 CV. Estos coches se consideran los primeros sleeper que se comercializaron como automóviles de lujo de marca Chrysler, pero con una homologación de motor de competición. Aun así, estos coches pierden su valor de sleeper, debido a su rareza (son de un alto nivel de lujo y las unidades son muy caras y limitadas) y los éxitos obtenidos por Carl Kiekhaefer en NASCAR entre 1955 y 1956, aunque si se considera el precursor del muscle americano.
El Mercedes-Benz 300SEL 6.3 era una potente berlina con un exterior precioso. Una tendencia abiertamente potente entre las berlinas de su categoría, con modificaciones sutiles en la carrocería realizadas por Mercedes-AMG y Brabus.
En Europa también destacan como sleeper los coches Opel Omega y Lancia Thema 8.32.