El primer intento del comandante Marco Aurelio Valenzuela de tomar el puerto de Pisagua fue repelido por los rebeldes el 21 de enero, por lo que el gobierno recibió refuerzos, y reinició su ataque dos días después. Las tropas llegaron por tren desde Negreiros, y se dirigieron a Alto Hospicio, al sur de Pisagua. El contingente de los congresistas, comandados por el coronel Estanislao del Canto, era casi la mitad que el de sus rivales y tenían pocas armas para oponerse, pero estaban apoyados por la artillería de la corbeta Magallanes y el transporte Cachapoal.[1]
Los soldados del gobierno fingieron una rendición ante los congresistas. Con esto, los presuntos desertores neutralizaron rápidamente a los rebeldes. Al entrar ambos grupos a la ciudad, los ciudadanos descubrieron el plan y desarmaron a las tropas. Sin embargo, los revolucionarios tuvieron que abandonar Pisagua ante la llegada de un nuevo cuerpo de tropas balmacedistas, que ingresaría el 27 de enero.[2]