Compañía de los doscientos ballesteros del Sr. Santiago
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La llamada originariamente Compañía de los ducientos ballesteros del Señor Santiago fue posiblemente la primera cofradía religiosa, además de militar, que se instauró en Andalucía;[1] formada casi exclusivamente por hidalgos, fue fundada en Baeza por Fernando III de Castilla y León en 1234,[2] con la aprobación de la Santa Sede, bien en la iglesia de Santa María del Alcázar,[3] bien en la de San Juan Bautista.[4] Como unidad militar, únicamente el rey podía convocarla, siendo su función la defensa de la ciudad y su término contra los ataques de los moros; aunque con el avance de la Reconquista su aportación fue decisiva para la ayuda a la conquista del reino de Granada.[5] Unos hechos de guerra que ganaron a la ciudad de Baeza el mote de Nido real de gavilanes. Más tarde, durante los siglos XVI, XVII y primera mitad del s. XVIII, participó en los principales hechos de armas sucedidos en Andalucía y el reino de Murcia. Fue extinguida, reinando Fernando VI, en 1757.
Aparte del apóstol Santiago, la cofradía tenía otras devociones: san Sebastián,[6] san Andrés y san Isidoro.[7] Las dos últimas provienen de sendas leyendas que fijan:
- la primera, en el día de Santiago (25 de julio) de 1148 la visión milagrosa que animó a Alfonso VII, el emperador, a realizar la primera toma castellana de Baeza (leyenda que, a su vez, originó el Pendón de Baeza);
- y, la segunda, en el día de S. Andrés (30 de noviembre) de 1226, la visión milagrosa (representada en el escudo de la ciudad) que animó a las tropas castellanas a regresar al interior del alcázar, de manera que la ciudad pasó definitivamente a ser controlada por Fernando III.
Asimismo, como institución religiosa, la cofradía (sujeta a la jurisdicción de la diócesis de Jaén que visaba sus cuentas anualmente) no solo sufragaba gastos de beneficencia sino, sobre todo, las celebraciones litúrgicas propias de sus devociones; además de acompañar con cera los funerales de los cofrades y sus esposas.[8]
- Recreación del Pendón de San Isidoro o de Baeza
- Imagen del apóstol san Andrés: catedral de Baeza
- Fresco de san Sebastián: Iglesia de la Santa Cruz de Baeza
Símbolos representativos

Cózar Martínez menciona tres:[9]
- la Cruz de Santiago al pecho de los soldados de la compañía;
- el pendón de guerra, que encerraba la misma cruz con el mote Nemini cedo neque inimicorum parco («ni cedo ante nadie ni perdono a los enemigos»);
- y la bandera de formación o de alardes: es de seda blanca, de unos 2 m. en cuadro y, en él, ocupándolo todo de pico a pico, el aspa de San Andrés, figurada por otra tela de seda color carmesí fuerte, pespunteada a la primera. En el centro del aspa hay formado un escudo ovalado, fondo blanco, y en medio la Cruz de Santiago.

Por su parte, García de Lara[10] encuentra en la documentación de la institución dos referencias a símbolos propios usados en 1569, durante la participación de la cofradía en la Rebelión de las Alpujarras:
- bandas de tafetán rojas como uniformidad de los cofrades;
- la bandera de Santiago, confeccionada para la ocasión: la qual dicha vandera [sic] es de tafetán amarillo y negro con las insignias de Señor Santiago (pintadas por un tal Mansilla) con su bara [sic] e borlas e todos los demás adereços…
Además, un emblema referido a la compañía forma parte de la iluminación que decora la portada de un privilegio otorgado por Felipe II:[11]
Contorno español. Terciado en barra. Armas: I: banda (debería ser "barra") de gules con la leyenda, “D La CoMPANIA”. II: en lo alto, en campo de oro una ballesta, tres flechas y una cabeza cortada ensangrentada. III: en lo bajo, dos manos y dos cabezas cortadas ensangrentadas. Bordura: En campo de azur ocho sotueres de oro. Timbre: Sobre el jefe, en campo de oro una Cruz de Santiago de gules.[12]
Historia
Durante la Edad Media, las participaciones más destacadas en hechos de armas de la compañía se acumulan en torno a la Guerra de Granada (conquistas de Huelma, 1438, Bélmez de la Moraleda, 1448, y Alicún de Ortega, 1486). Desaparecido el Reino Nazarí (1492), la compañía llevó su campo de actuación a la defensa costera de Andalucía, del reino de Granada y del reino de Murcia, al tiempo que quedaba prohibida su participación en hechos de armas extrapeninsulares.
Ya en la Edad Moderna, los aspirantes a ingresar en la compañía (donde prestaban un servicio militar de 20 años) debían acreditar su status de cristianos viejos. El ingreso más fácil se producía como primogénito de un ballestero, y para formalizar el mismo era necesario realizar un ceremonial según el cual el aspirante, armado como ballestero y arrodillado ante la cruz de la Plaza de la Leña o del Mercado, prestaba juramento al rey y al apóstol Santiago. A partir de 1566 la compañía experimentó la modernización de su armamento (las ballestas fueron sustituidas por arcabuces de mecha) y de su estructura (que pasa a reorganizarse en ocho escuadras, compuestas por veinticinco soldados cada una, al mando de un cabo). La compañía financiaba a su costa las campañas militares en las que participaba, de ahí que muchos de sus cofrades llegaron a arruinarse, y que la mayoría de ellos se vieran en la necesidad de trabajar en oficios manuales para poder hacer frente a los costes que les suponía el servicio a la Corona.
Durante los siglos XVI y XVII (y hasta la primera mitad del s. XVIII) continuó expandiéndose la hoja de servicios a la Corona Hispánica de esta compañía, considerada aún parte de la élite militar:
- Guerra de las Comunidades: los ballesteros se mantuvieron fieles al emperador Carlos; de modo que en 1521 asistieron a la Liga de la Rambla, y a raíz de ello participaron en la decisiva Batalla de Villalar. Por esta razón, y también para borrar el pasado comunero de la ciudad, se construyó en Baeza el arco de triunfo ojival de Villalar, junto a la Puerta de la Azacaya.
- Rebelión de las Alpujarras: la compañía participó en las batallas de Puente de Tablete y Galera (1569).
- Combates contra los ingleses en Jerez de la Frontera y Cádiz (1596).
- Guerra Anglo-Española de 1625 en Gibraltar.
- Guerra de Sucesión: durante la cual se transformó temporalmente (hasta 1707) en regimiento, incrementando sus efectivos hasta los 500 soldados.
- El último servicio a la Corona del que se tiene noticia ocurrió en 1728, durante las fases finales del sitio de Gibraltar.
Ya bajo el reinado de Felipe V la compañía se reformó:
- estableciéndose el rango de edad para sus cofrades entre los 18 y los 60 años,
- ordenándose el cese de los enfermos que no pudieran portar armas,
- prohibiéndose el nombramiento de sustitutos para la guerra sin causa justificada, y
- estableciéndose nuevas condiciones de acceso: edad comprendida entre los 18 y 40 años, no haber sido castigado por la Justicia ni por la Inquisición, y no haber desempeñado oficios viles como verdugo, pregonero o carnicero; haber pagado una cuota de ingreso de 400 reales de vellón (incrementada de los 200 originales).
Finalmente, durante el reinado de Fernando VI, el 12 de diciembre de 1757 el ministro de la Guerra, Sebastián de Eslava, informó a la ciudad de Baeza de la real decisión de extinguir el servicio a la Corona, como tal, de esta compañía al incorporarla como coronela del Regimiento de Milicias de Jaén.
Campo de tiro
A raíz de su transformación en unidad de arcabuces por orden de Felipe II en 1590, la compañía se vio obligada a hacer ejercicios de tiro con ellos, para lo cual adquirió y acondicionó un terreno en Santo Domingo, al parecer cerca de la puerta baja de dicho convento o de un sitio que llamaban de Cisneros, en el Balhondillo.[13] Hoy en día nada queda de aquellas instalaciones, ni siquiera otros testimonios más precisos de su emplazamiento. No obstante, su ubicación se aproximaría a la de la actual Academia de Guardias de la Guardia Civil.
Legado histórico en Baeza
- Parte de la documentación que produjo la institución (actas de cabildos y libros de cuentas) o que le fue dirigida (reales privilegios, etc.) conservada en el Archivo histórico municipal de Baeza.
- Arco de Villalar: construido como arco de triunfo ojival contiguo a la Puerta de la Azacaya, fue erigido para conmemorar la participación de los ballesteros en la batalla homónima, a la vez que sirvió para desdibujar el pasado comunero de la ciudad.[14]
- Palacio o cuartel de la Compañía:[15] solo subsisten (muy alterados) los muros oeste y sur, habiendo sido trasladada (sobre 1930) la ventana gótico-mudéjar de su portada a lo que fue convento de san Buenaventura en las afueras de la ciudad.[16][17]

- Cruz de los Ballesteros o del Cañuelo: ante ella juraban fidelidad los nuevos ballesteros;[18]anteriormente ubicada en la plaza de la Leña, hoy se encuentra en el cementerio municipal.
- Callejón de Ochoa:[19] delimita el cuartel por el sur; su título corresponde a un linaje históricamente ligado a la compañía, cuyos miembros habitaron en este mismo lugar;[20] llamado hasta 1814 Callejón del Conde de los Ballesteros de Santiago.[21]
- Calle Ballesteros:[22] une la Puerta de Úbeda con la Plaza de Santa Clara; al final de la misma se encontraba el palacio o cuartel de los ballesteros. No obstante, desde el s. XIX, el tramo que se extiende a partir de su primer recodo ha pasado a denominarse General Marchesis.[23]
- Monumento a los Ballesteros:[24] escultura en bronce de Antonio Pérez Almohano (1998).[25]
- Casas de ballesteros: todavía subsisten viviendas pertenecientes a miembros de la compañía identificadas por los relieves simbólicos de sus portadas. Molina Hipólito localizó cuatro:
| Dirección | Coordenadas | Descripción | Más información |
|---|---|---|---|
| C/ Magdalena 5 | 37°59'48.9"N 3°28'15.8"W | … sencilla portada del siglo XVII … a la izquierda del dintel, un escudo con una ballesta con la jara puesta y otras dos a los lados; a la derecha, otro escudo con la cruz de Santiago.[26] | Demolida en 1985[27] |
| C/ San Andrés 25 | 37°59'45.5"N 3°28'17.9"W | … la clave de su portada está decorada con el jarrón de flores mariano más una ballesta con su aljaba;[28] | Construida en el s. XVII[29]Web RedJaén |
| C/ Prior Molina 5 | 37°59'48.9"N 3°28'15.8"W | … el Ballestero hizo su propia composición heráldica con una ballesta, una cruz y una torre con estandarte, reflejo de su triple devoción: la milicia, su fe y su estirpe. Todo un símbolo de su pueblo.[28] | Web RedJaén |
| C/ Campanario 4 | 37°59'37.7"N 3°28'19.7"W | … modesta portada de piedra, adintelada, con sencillo entablamento, sobre el cual, una cartela con una cruz y una fecha: 1689. A ambos lados del dintel y en bajorrelieve, dos pequeños escudos: el de la izquierda con una cruz de Santiago y el de la derecha con una ballesta y tres flechas.[30] | Aquí vivió el soldado ballestero Pedro Teruel.[31] Web RedJaén |
En la literatura
Seis miembros ficticios de la compañía protagonizan parte de la novela de Francisco Andújar Cruz El alquimista almohade (2013).[32]