Complejo de Cheyenne Mountain

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El parking exterior y la carretera de acceso de la Estación de Cheyenne Mountain de la Fuerza Espacial, dentro del cual se encuentra el complejo.

El Complejo de Cheyenne Mountain (del inglés: Cheyenne Mountain Complex)[1]es una instalación del Departamento de Defensa de los Estados Unidos,[2]ubicada en el interior de Cheyenne Mountain, en Colorado Springs.[3] Es el centro de operaciones alternativo del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte y del Comando Norte de Estados Unidos. Como sede de reserva operativa, el complejo se mantiene en un estado de alerta constante que permite transferir el mando de la defensa nacional al interior de la montaña si las instalaciones principales exteriores, como la Base Peterson (sede del NORAD y del Comando Norte) o la Base Schriever, quedaran inoperativas o sus centros de mando y control fueran neutralizados por un ataque nuclear o convencional.

El complejo también es utilizado como centro de adiestramiento operativo para los equipos de mando y control del NORAD, formados por oficiales de control aeroespacial, operadores de vigilancia y control aéreo, analistas de inteligencia y técnicos de sistemas de información y telecomunicaciones. La instalación cuenta asimismo con personal de la Real Fuerza Aérea Canadiense. Esto se debe a que el NORAD es una alianza de defensa conjunta entre Estados Unidos y Canadá encargada de la alerta y el control aeroespacial para ambos países. Esto significa que el NORAD informa a ambos gobiernos sobre amenazas aéreas en Norteamérica (alerta aeroespacial) y toma medidas para disuadir y defenderse de dichas amenazas (control aeroespacial). Dicho acuerdo estipula la gestión conjunta de la soberanía aérea y la responsabilidad compartida en la vigilancia y defensa de Norteamérica. [4]

En Cheyenne Mountain convergen equipos de mando y control de distintas organizaciones. Mientras que los equipos del NORAD (integrados por personal norteamericano y canadiense que trabajan codo con codo en las consolas de mando tanto de la Base Peterson de la Fuerza Espacial como en el complejo de Cheyenne Mountain) se centran en la alerta aeroespacial y marítima global, los equipos del Comando Norte utilizan las instalaciones para la gestión de la defensa territorial y el apoyo militar a las autoridades civiles en situaciones de crisis nacional. Ambos grupos cuentan con el soporte técnico de la Space Base Delta 1 de la Fuerza Espacial, que es la unidad responsable de mantener la infraestructura y asegurar que el complejo esté siempre operativo.[5]

El complejo fue construido durante la Guerra Fría para vigilar el espacio aéreo de Estados Unidos en busca de misiles balísticos intercontinentales y aeronaves militares soviéticas. El centro, enclavado en las profundidades de la montaña Cheyenne, se completó en 1966 después de gastar 142 millones de dólares y usar 500 toneladas de explosivos. Construido en granito, fue diseñado para resistir tanto el impacto nuclear como la lluvia radiactiva de una bomba nuclear. Su función disminuyó gradualmente con el fin de la Guerra Fría, y muchas de sus responsabilidades se transfirieron a la Base Peterson de la Fuerza Espacial, en Colorado Springs, el 12 de mayo de 2008, y Cheyenne Mountain fue designado nuevamente como centro de operaciones alternativo. El NORAD solía ofrecer visitas guiadas al público, pero debido a preocupaciones por la seguridad se suspendieron en 1999. Desde el 11 de septiembre de 2001 la carretera de acceso al complejo ha estado vigilada por las Fuerzas de Seguridad de la Fuerza Aérea.Durante el 11/s el complejo fue cerrado, aunque posteriormente reanudó sus operaciones con normalidad. Desde entonces, la Base Peterson es responsable del control del complejo.

El complejo de Cheyenne Mountain es conocido en ocasiones como la "Fortaleza de América",[6]debido a su función como centro de mando alternativo de alerta temprana de misiles, tanto para Canadá como para Estados Unidos.[7]

Entrada norte del Complejo de Cheyenne Mountain.
Cuatro militares de la Space Base Delta 1 posan para una foto en la entrada norte de la Estación de Cheyenne Mountain de la Fuerza Espacial, en Colorado Springs, el 15 de febrero de 2024. El complejo está construido en una montaña con una altura aproximada de 2.910 metros.
Emblema de la Space Base Delta 1.

En el interior de una montaña hueca, en las Montañas Rocosas de Colorado, se encuentra el centro neurálgico encargado de dar la primera voz de alarma ante un ataque contra Norteamérica. La Estación de Cheyenne Mountain de la Fuerza Espacial, situada cerca de Colorado Springs, es la sede de los centros de vigilancia y alerta del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte y del Comando Espacial de Estados Unidos, que rastrean cualquier aeronave, misil o sistema espacial extranjero que pueda ser una amenaza para Estados Unidos y Canadá.

A mediados de los años 60 el sistema de alerta temprana se trasladó desde un vulnerable edificio en el exterior de Colorado Springs al refugio blindado de granito de Cheyenne Mountain. El núcleo del complejo subterráneo es el centro de mando del NORAD, que comenzó a operar en el interior de la montaña en 1966. Desde allí, el comandante en jefe del NORAD y del Comando Espacial, junto con su plana mayor (o battle staff), recibe información inmediata de vigilancia y alerta de una red mundial de satélites y sensores terrestres. Los ordenadores del centro procesan y muestran esta información en mapas de Norteamérica y del resto del mundo para ofrecer una visión en tiempo real de la situación.

Junto al personal del centro de mando del NORAD, en el complejo están destinados efectivos del Comando Espacial de Estados Unidos, el Servicio Meteorológico de la Fuerza Aérea y la FEMA. El Centro Nacional de Alerta de Defensa Civil, situado junto al centro de mando del NORAD, también utiliza el sistema de comunicaciones de la montaña para recibir y transmitir datos de alerta. Este centro es el encargado de avisar a la población civil de Norteamérica.

Además, en las pantallas se pueden proyectar las órbitas actuales y futuras de los sistemas espaciales (incluyendo satélites fuera de servicio o basura espacial). Al superponerse sobre un mapa mundial, la proyección sobre el terreno de un satélite (u objeto espacial) permite determinar la posición de dicho ingenio con varias horas de antelación.

Durante más de 30 años el personal operativo del centro de alerta de misiles de Cheyenne Mountain ha mantenido una línea de vigilancia de alerta temprana para avisar con antelación a los mandos militares y líderes nacionales de un posible ataque con misiles balísticos. No obstante, durante la Guerra del Golfo, las fuerzas americanas y aliadas se enfrentaron a la amenaza de los misiles balísticos de teatro, como los Scud, lanzados por Irak. Estos misiles tienen tiempos de vuelo relativamente cortos (de unos 8 a 10 minutos) desde su lanzamiento hasta el impacto. Por ello, cualquier aviso que pudiera proporcionar el complejo de Cheyenne Mountain se consideraba de vital importancia para evitar bajas y alertar a los sistemas de defensa terminal, como las baterías de misiles Patriot.

En consecuencia, desde la guerra del Golfo la misión de alerta de misiles balísticos ha evolucionado más allá de la detección de los antiguos misiles intercontinentales soviéticos. Actualmente, los avanzados sistemas de alerta temprana de Cheyenne Mountain (que incluyen ocho complejos de radar de barrido electrónico, la constelación de satélites del Programa de Apoyo a la Defensa y sus estaciones terrestres) también rastrean misiles tácticos de corto alcance. Su misión de vigilancia actual abarca Europa y otros escenarios de operaciones en el extranjero, además de Norteamérica. Los mandos de los distintos teatros de operaciones en todo el mundo han mostrado gran interés en el sistema de alerta que ofrece el centro, debido al reducido tiempo de vuelo de estos misiles. Por el contrario, los misiles estratégicos lanzados desde silos terrestres, mar o aire tardan más en alcanzar sus objetivos (entre 15 y 30 minutos, o incluso más, desde el lanzamiento hasta el impacto).[8]

En este plano publicado por Andrew Summerville, de la Universidad de Standford, se muestra una vista en sección transversal de Cheyenne Mountain para ilustrar el gran esfuerzo que realizaron los ingenieros para garantizar la seguridad de quienes se encontraban dentro del complejo. Los ingenieros querían asegurarse que el NORAD pudiera seguir operando incluso durante un ataque nuclear en curso. Para lograr este alto nivel de seguridad, los constructores optaron por construir el complejo a 610 metros dentro de la montaña. Al ubicar el búnker a gran profundidad, quienes se encontraban dentro corrían un riesgo reducido de sufrir daños por un bombardeo. Para fortificar aún más el búnker, las puertas subterráneas del complejo se construyeron con acero macizo de 90 centímetros de espesor, y que pesan aproximadamente veinticinco toneladas. El esfuerzo que realizaron los ingenieros para garantizar la seguridad de las comunicaciones durante un ataque nuclear refleja el temor a que ocurriera un evento de tal magnitud durante la Guerra Fría.[9]

Más allá de su función como centro de adiestramiento, el complejo desempeña misiones de seguridad nacional que garantizan que el control militar y la capacidad de respuesta de Norteamérica no se interrumpan en caso de ataque:[10][11]

  • Nodo de Vigilancia y Alerta Temprana Aeroespacial: El complejo actúa como centro receptor y procesador de datos provenientes de la Red de Vigilancia del Espacio y de satélites de alerta temprana. Su misión operativa es la detección, seguimiento y análisis de posibles ataques con misiles balísticos intercontinentales o incursiones aéreas hostiles, notificando estas alertas en tiempo real a las autoridades nacionales para su respuesta inmediata.
  • Capacidad de Continuidad de Operaciones: El complejo se mantiene en un estado de "espera activa". Esto asegura que si las sedes principales en la superficie (como la Base Peterson) sufrieran un ataque o quedaran inoperativas, las funciones de mando y control del NORAD y del Comando Norte puedan transferirse al interior de la montaña de forma instantánea, garantizando la dirección ininterrumpida de las fuerzas armadas, evitando cualquier vacío de poder o control.
  • Resiliencia y Blindaje contra Pulsos Electromagnéticos: La instalación está diseñada para operar de forma autónoma tras un ataque nuclear. Su infraestructura cuenta con una protección única en el mundo contra pulsos electromagnéticos de gran altitud, asegurando que los sistemas de comunicaciones y control permanezcan operativos cuando la tecnología exterior haya quedado inutilizada.
  • Gestión de Crisis y Defensa Territorial (Comando Norte): Aunque el Comando Norte opera habitualmente desde su sede en la Base Peterson, utiliza el Complejo de Cheyenne Mountain como sede operativa de reserva. Esto permite que, ante cualquier ataque o catástrofe que inutilice las instalaciones de la superficie, la dirección de la defensa nacional pueda transferirse inmediatamente al búnker subterráneo, garantizando que el mando nunca quede interrumpido. Su misión operativa aquí es doble:
  • Defensa de la soberanía: Coordinar la respuesta militar ante ataques directos dentro del territorio de Estados Unidos, ya sean aéreos, marítimos o terrestres.
  • Apoyo civil en grandes catástrofes: En caso de desastres naturales extremos, atentados o crisis sanitarias que superen la capacidad de los servicios de emergencia civiles, el complejo se utiliza como el centro principal desde el cual los altos mandos militares dirigen el despliegue de tropas y recursos de ayuda humanitaria en todo el país. Al estar bajo la montaña, este centro garantiza que las decisiones importantes se tomen en un entorno invulnerable, manteniendo el orden y la coordinación incluso en el peor de los escenarios.
  • Sostenibilidad y Autonomía Logística: El complejo está dotado de sistemas críticos de soporte vital independientes. Cuenta con su propia central eléctrica, depósitos masivos de agua y sistemas de filtrado de aire contra amenazas NRBQ (Nuclear, Radiológico, Biológico, Químico). Gracias a esto, el personal puede vivir y seguir trabajando completamente aislados del exterior durante meses si fuera necesario.
Los resortes sobre los que están asentados los “edificios” del complejo permiten soportar la onda expansiva de una posible explosión y los efectos de cualquier terremoto.
  • Soporte Técnico y Mantenimiento Operativo (Space Base Delta 1): La operatividad diaria y el sostenimiento técnico del complejo recaen sobre la Space Base Delta 1 de la Fuerza Espacial. Esta unidad es la responsable de garantizar que toda la infraestructura (desde las redes de comunicaciones blindadas y los sistemas de protección contra pulsos electromagnéticos, hasta la compleja red de amortiguación sísmica (compuesta por más de 1.300 muelles de acero) que protege los edificios de ondas de choque) esté en óptimas condiciones las 24 horas del día. Su misión es asegurar que, en el momento en que el NORAD o el Comando Norte necesiten activar el búnker durante una crisis nacional, todos los sistemas respondan con total fiabilidad y sin interrupciones.[12][9][13]

Construcción

Ingenieros en la zona de perforación de Cheyenne Mountain.
Túnel y tuberías del complejo de Cheyenne Mountain.

Se produjeron importantes enfrentamientos y drásticas amenazas nucleares durante la Guerra de Corea, la Primera y la Segunda Crisis del Estrecho de Taiwán, la Crisis de Berlín de 1961 y, en términos más generales, durante la crisis de los misiles de Cuba. Por ello, Estados Unidos y Canadá decidieron crear el Comando de Defensa Aérea de América del Norte. A finales de 1950 los misiles de Cuba eran capaces de alcanzar Estados Unidos con facilidad.[14]Se elaboró una propuesta para la creación de un centro de mando y control aeroespacial que albergara a varias organizaciones importantes del Departamento de Defensa encargadas de la localización de misiles nucleares y para disuadir de manera más efectiva a los bombarderos soviéticos de largo alcance.El personal del complejo de Cheyenne Mountain desarrolló técnicas para aumentar la probabilidad de detección de un ataque soviético.

Cheyenne Mountain en 1966.

El Comando Aéreo Estratégico inició la construcción de unas instalaciones en Bare Mountain (Massachusetts), para la Octava Fuerza Aérea. Fue el primer búnker capaz de resistir una explosión nuclear y fue diseñado para que los altos mandos militares pudieran dirigir el curso de las futuras operaciones.[15]El 18 de mayo de 1961 el Cuerpo de Ingenieros del Ejército inició la excavación en Cheyenne Mountain, cerca de Colorado Springs, para construir la sede principal del Centro de Operaciones de Combate del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte.:18Se seleccionó a la Utah Construction & Mining Company para las tareas de perforación y voladura en Cheyenne Mountain.[16]Por su parte, la Burroughs Corporation se encargó del desarrollo de los sistemas electrónicos y de comunicaciones, destinados a centralizar y automatizar el procesamiento en tiempo real (en millonésimas de segundo) de los datos de vigilancia aeroespacial.[17]El 6 de febrero de 1967 el Complejo de Cheyenne Mountain entró en fase operativa. Ese mismo año, el Centro de Defensa Espacial se trasladó desde la Base de Ent de la Fuerza Aérea al Complejo de Cheyenne Mountain. Asimismo, el 1.ᵉʳ Escuadrón de Control Aeroespacial del Comando de Defensa Espacial fue reubicado en Cheyenne Mountain.[18]Para el 4 de enero de 1967 el Centro Nacional de Alerta de Defensa Civil ya se encontraba instalado en el búnker.

En 1967 entraron en fase operativa dos sistemas y comandos:

  • El Sistema de Alerta de Ataque del NORAD,
  • el Comando de Operaciones de Combatey el sistema informático Delta I, encargado de registrar y monitorizar cada sistema espacial detectado.:19Posteriormente, el Comando de Operaciones de Combate pasaría a denominarse Comando de Operaciones de Cheyenne Mountain.

Formación

Emblema del Centro de Operaciones de Cheyenne Mountain.

Tras concluir las obras, el destacamento de la División de Sistemas Electrónicos que operaba en la Base de Ent (y que tenía el mando de Cheyenne Mountain) dejó de operar el 1 de octubre de 1976.[19]Posteriormente, el Comando de Defensa Aeroespacial fue asignado al Complejo de Cheyenne Mountain hasta su disolución en 1980. Tanto el NORAD como el Comando Norte contaban con personal del Centro de Vigilancia Espacial. Operaban en la misma sala que el Centro de Alerta de Misiles, aunque separados por mamparas. Por otro lado, la sede de los grupos de apoyo de Cheyenne Mountain se instaló en el complejo en octubre de 1981. Su función era prestar apoyo al Centro de Defensa Aeroespacial en la gestión del centro principal de operaciones de combate del NORAD.[20]En 1983 la División de Tecnología Extranjera abrió una oficina técnica en el búnker y, en 1992, un piloto del Escuadrón 1010 de Ingeniería Civil de la base creó una maqueta 3D en AutoCAD para poder visualizar en detalle cualquier estancia del complejo.[21][22]En 1995 una sección de operaciones de misiles prestaba apoyo al centro de alerta.[23]Entre 1989 y 2001 el complejo estuvo bajo el mando del 1.er Escuadrón de Mando y Control Aerotransportado de la base de Cheyenne Mountain, unidad que más tarde pasaría a denominarse 1.er Escuadrón de Control Espacial.[24]

Varias variantes del misil soviético R-36 contaban con ojivas individuales de 18 a 25 megatones dirigidas a complejos como el de Cheyenne Mountain:[25]

La ciudadela, construida para garantizar la supervivencia oficial durante un holocausto planetario, se había convertido en uno de los objetivos prioritarios de los misiles balísticos intercontinentales. Se preveía el impacto de una decena o más de ojivas para asegurar nuestra destrucción en un primer ataque. Nuestra misión consistía, sencillamente, en detectar el inminente ataque nuclear soviético y actuar con la suficiente rapidez para coordinar un ataque de represalia, asegurando así la aniquilación de la URSS, antes de que nosotros también fuéramos aniquilados.

Guerra Fría

Mapa geopolítico de la Guerra Fría a mediados de 1975.

El 19 de enero de 1973 la System Development Corporation actualizó los sistemas de procesamiento de información satelital del Comando de Defensa Aérea por un valor de 15.850.542 dólares.[26]Las mejoras se centraron principalmente en las pantallas y el software de aplicación del Centro de Computación Espacial, que se actualizó para proporcionar posicionamiento en tiempo real de los sistemas espaciales en órbita al Centro de Operaciones de Combate del NORAD. La primera fase, que consistió en la creación de un integrador de sistemas y la modernización de las comunicaciones con un importante sistema de procesamiento de datos, se completó en octubre de 1972.[26]

En febrero de 1974 se instaló la versión BW 1.2 del Centro de Defensa contra Misiles Balísticos en el Centro de Operaciones de Combate, bajo el mando del Comando de Defensa Aérea Continental (predecesor del NORAD). El sistema de mando y control Safeguard enviaba alertas, datos de observación y evaluaciones de ataque al centro de operaciones; además, estaba diseñado para la autorización de armamento nuclear.[27]Hacia 1978 el Centro de Operaciones de Combate del NORAD albergaba cinco centros operativos y un puesto de mando: el Centro de Computación Espacial catalogaba y rastreaba objetos en el espacio, mientras que el Centro de Inteligencia analizaba los datos obtenidos. Por su parte, el Centro de Sistemas centralizaba la información para su visualización en el Puesto de Mando, y la Unidad de Apoyo Meteorológico monitorizaba las condiciones climáticas a nivel local y global.

El 1 de octubre de 1979 se creó el Centro de Operaciones de Defensa Espacial para centralizar en Cheyenne Mountain toda la actividad espacial: la vigilancia del espacio, las misiones antisatélite y la protección de los satélites de la Fuerza Aérea.[28]Las funciones de vigilancia espacial y alerta de misiles se realizaban a través del Segmento de Procesamiento Central. Este utilizaba ordenadores Honeywell H6080 del Sistema Mundial de Mando y Control Militar, ubicados en el Centro de Computación del Centro de Operaciones de Defensa Espacial y en el Sistema Informático del NORAD. Un tercer ordenador servía de respaldo operativo para el Centro de Computación del Centro de Operaciones de Defensa Espacial o el Sistema Informático del NORAD. Hacia 1981 el modelo H6080 ya no era capaz de procesar los cálculos en los plazos requeridos.[29]:54Por su parte, el sistema SPADATS se desactivó en torno a 1980, aunque parte de su lógica de programación se mantuvo en los sistemas del Centro de Computación del Centro de Operaciones de Defensa Espacial.:Chapter 1:2

Sala de Control de Sistemas en 1984.[30]

El NORAD disponía de diversos sistemas de alerta y evaluación que no estuvieron totalmente automatizados en el complejo de Cheyenne Mountain hasta la década de los 70. Fue en 1979 cuando el sistema 427M, del Programa de Mejora del Complejo de Cheyenne Mountain, entró en pleno funcionamiento.[31]:27,93Se trataba de un programa unificado de modernización de Cheyenne Mountain que integraba funciones de mando, vigilancia espacial y misiles balísticos. Se desarrolló con nuevas tecnologías de software y se diseñó para ordenadores con una gran capacidad de procesamiento.[31]}:39El sistema 427M constaba de tres segmentos principales: el Segmento del Sistema de Comunicaciones, el Sistema Informático del NORAD y el Centro de Computación Espacial.:Chapter 1:2

El Sistema de Mando y Control 425L, el Procesador de Información de Pantalla y el Sistema de Procesamiento del Centro de Mando, junto con otros equipos, fueron sustituidos por el Sistema Informático del NORAD. El nuevo sistema se diseñó para centralizar varias bases de datos, mejorar las funciones de visualización en tiempo real y unificar el procesamiento y la transmisión de alertas de misión. Su objetivo era ofrecer mayor fiabilidad y una capacidad de alerta temprana más rápida.:9El UNIVAC 1106 original del Sistema de Procesamiento del Centro de Mando, reconvertido para la Capacidad de Respaldo de Misiones Críticas, se actualizó al modelo UNIVAC 1100/42, con mayor capacidad y rendimiento.[29]:55El sistema 427M, diseñado para modernizar los equipos y optimizar el rendimiento, resultó ser totalmente ineficaz en sus inicios y provocó varios fallos críticos en el Sistema Mundial de Mando y Control Militar.[32]

Entre 1979 y 1980 los sistemas del complejo de Cheyenne Mountain generaron varias falsas alarmas de ataque con misiles. En una ocasión, un fallo en un chip provocó el envío de alertas erróneas, lo que planteó el riesgo de iniciar una guerra nuclear accidental basada en datos incorrectos. Tras analizar la información, los técnicos confirmaron el error y actualizaron los sistemas para filtrar este tipo de fallos. El General de la Fuerza Aérea, James V. Hartinger, declaró que su prioridad era facilitar al gobierno una 'alerta temprana, fiable y sin ambigüedades' en caso de un ataque contra Norteamérica. Explicó que, entre 1979 y 1980, se procesaron una media de 6.700 notificaciones por hora sin que se registrara un solo error. A finales de 1979, el NORAD puso en marcha un centro de pruebas externo en Colorado Springs para validar cualquier cambio en los sistemas en un entorno de preproducción antes de implementarlos en el complejo. Tras un nuevo fallo en 1980 se sustituyó el chip defectuoso y se optimizaron los protocolos de respuesta de la dotación y de los mandos ante posibles alertas.

La amenaza de los bombarderos tripulados fue quedando en un segundo plano frente a la de los misiles balísticos intercontinentales. Por ello, el Mando de Defensa Aeroespacial de la Fuerza Aérea se disolvió en 1980, y los pocos cazas y sistemas de radar que quedaban se reorganizaron como unidades de Defensa Aérea dentro del Comando Aéreo Táctico.

La actualización de Cheyenne Mountain en noviembre de 1988, diseñada para unificar cinco programas de mejora, no llegó a implementarse al no ser compatible con el resto de los sistemas del complejo. Además, las deficiencias detectadas durante las pruebas confirmaron que no cumplía los requisitos técnicos establecidos.[33]:15Los cinco programas de mejora consistían en la sustitución del CCPDS (CCPDS-R) y del CSS (CSS-R), la actualización Granite Sentry, el SCIS y el SPADOC 4. Este último se encargaba de modernizar el Centro de Computación Espacial mediante la instalación de servidores centrales 3090-200J (principal y de respaldo). La fase inicial del SPADOC 4 (Bloque A) entró en servicio en abril de 1989. El primer componente del CSS-R alcanzó su capacidad operativa inicial el 12 de abril de 1991, y el sistema 427M fue sustituido hacia 1992. En 1997 se realizaron pruebas de integración del CSSR, el SCIS, el Granite Sentry y el CCPDS-R. Durante la validación del sistema de procesamiento de datos de detonaciones nucleares del Granite Sentry se determinó que sus capacidades eran insuficientes.[31]

El Sistema de Vigilancia Conjunta (desarrollado mediante un acuerdo con el gobierno de Canadá) entró en pleno funcionamiento en siete Centros de Control de Operaciones Regionales el 23 de diciembre de 1983.:49,57El Sistema de Vigilancia Conjunta se implantó para sustituir al sistema SAGE.

En 1986 el Congreso aprobó el desarrollo del Sistema Integrado de Comunicaciones de Supervivencia, diseñado para transmitir alertas de misiles de forma simultánea a través de diversos canales de transmisión. Sin embargo, el proyecto sufrió retrasos y sobrecostes. Para 1992 se estimaba que la puesta en marcha se demoraría hasta 1995 y que el presupuesto se dispararía de los 142 millones de dólares iniciales a los 234 millones.[34]:2,9–10

Tras la invasión iraquí de Kuwait el complejo de Cheyenne Mountain reforzó las labores de vigilancia por satélite y radar, las comunicaciones y las tareas de reconocimiento avanzado en la región.

Era posterior de la Guerra Fría

Mapa geopolítico de la era posterior a la Guerra Fría.

En junio de 1993 el Centro de Operaciones de Cheyenne Mountain albergaba en sus instalaciones los Centros de Mando del NORAD y del Comando Espacial, así como el Centro de Operaciones de Defensa Aérea del NORAD. También contaba con el Centro Combinado de Vigilancia de Inteligencia, el Centro de Operaciones de Defensa Espacial , el Centro de Vigilancia Espacial, y los centros de operaciones meteorológicas y de sistemas del Comando Espacial de la Fuerza Aérea.[35]En julio de 1994 se pusieron en marcha los planes para unificar los centros de mando del Comando Espacial y del NORAD en una misma ubicación.[36]Además, en febrero de 1995 se inició una modernización del centro de alerta de misiles por valor de 450 millones de dólares, como parte de un programa integral de remodelación del complejo presupuestado en 1.700 millones.[23]

Granite Sentry fue un programa de modernización del complejo cuyo propósito era implantar subsistemas de procesamiento de mensajes y de distribución de vídeo.[37]Además, el programa se encargó de actualizar los sistemas de visualización del NORAD y de cuatro centros principales: (1) el Centro de Operaciones de Defensa Aérea, (2) el Centro de Mando del NORAD, (3) el Centro de Apoyo al Estado Mayor de Combate y (4) la Unidad de Apoyo Meteorológico."[31]El programa también debía procesar y mostrar los datos de detección nuclear del Sistema Integrado de Correlación y Visualización. Con un presupuesto de 230 millones de dólares, el programa también sustituyó las unidades de visualización del Sistema de Alerta y Evaluación de Ataques, aunque su ejecución se retrasó de 1993 a 1996.

El 24 de junio de 1994 se constituyó la Fuerza Operativa Conjunta (Joint Task Force) del Centro de Operaciones de Cheyenne Mountain para dirigir la reestructuración del complejo, fusionando los centros del NORAD y del Comando Espacial en una única organización.[38]El General de Brigada Donald Peterson estuvo al mando de esta fuerza operativa. En marzo de 1995 el centro pasó a denominarse "Centro de Operaciones de Cheyenne Mountain del Comando Espacial".[39][40]

Diseño e instalaciones

Infraestructura

Referencias

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