Constitución del 3 de mayo de 1791 (Jan Matejko)
La Constitución del 3 de mayo de 1791 es un óleo sobre lienzo de estilo romántico, obra del pintor polaco Jan Matejko. Se convirtió en uno de los cuadros más famosos del autor y muestra la Constitución del 3 de mayo de 1791, un hito en la historia de la República de las Dos Naciones y la Ilustración en Polonia. Fue pintada entre enero y octubre de 1891 para conmemorar el primer centenario de la constitución, dos años antes de la muerte de Matejko, en noviembre de 1893. Por la ausencia de un nombre oficial y la forma como pueden escribirse las fechas se han dado otros nombres al cuadro, e incluso es conocida como El rey Estanislao Augusto entrando a la Catedral de Varsovia tras aprobarse la Constitución reformada de 1791. Como en muchas obras de Matejko, el cuadro muestra una escena poblada de figuras históricas, tales como el último rey de Polonia, Estanislao II Poniatowski, acompañado de Stanisław Małachowski y Kazimierz Nestor Sapieha —los coautores de la constitución—, Hugo Kołłątaj, Ignacy Potocki y otros personajes importantes de la época, entre los cuales destaca Tadeusz Kościuszko. La pintura fue expuesta en Leópolis hasta 1920, cuando fue llevada a Cracovia. Fue escondida durante la Segunda Guerra Mundial y llevada a Varsovia, donde está exhibida en el Castillo Real de Varsovia.
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Constitución del 3 de mayo de 1791 | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Año | 1891 | |
| Autor | Jan Matejko | |
| Técnica | Óleo sobre lienzo | |
| Estilo | Romanticismo | |
| Tamaño | 247 × 446 cm | |
| Localización |
Castillo Real de Varsovia, Varsovia, | |
La Constitución del 3 de mayo de 1791 (en polaco: Konstytucja 3 Maja 1791 roku) es un óleo sobre lienzo de estilo romántico, obra del pintor polaco Jan Matejko. Se convirtió en uno de los cuadros más famosos del autor y muestra la Constitución del 3 de mayo de 1791, un hito en la historia de la República de las Dos Naciones y la Ilustración en Polonia. Fue pintada entre enero y octubre de 1891 para conmemorar el primer centenario de la constitución, dos años antes de la muerte de Matejko, en noviembre de 1893. Por la ausencia de un nombre oficial y la forma como pueden escribirse las fechas se han dado otros nombres al cuadro, [1][2][3] e incluso es conocida como El rey Estanislao Augusto entrando a la Catedral de Varsovia tras aprobarse la Constitución reformada de 1791. [4]
Como en muchas obras de Matejko, el cuadro muestra una escena poblada de figuras históricas, tales como el último rey de Polonia, Estanislao II Poniatowski, acompañado de Stanisław Małachowski y Kazimierz Nestor Sapieha —los coautores de la constitución—, Hugo Kołłątaj, Ignacy Potocki y otros personajes importantes de la época, entre los cuales destaca Tadeusz Kościuszko. La pintura fue expuesta en Leópolis hasta 1920, cuando fue llevada a Cracovia. Fue escondida durante la Segunda Guerra Mundial y llevada a Varsovia, donde está exhibida en el Castillo Real de Varsovia.
La constitución del 3 de mayo de 1791 se adoptó como una ley del Gobierno (Ustawa rządowa) por el Sejm, parlamento de la República de las Dos Naciones, y ha sido considerada como la primera de su tipo en Europa y la segunda más antigua del mundo. [5][6] Fue diseñada para remediar viejos defectos en la Mancomunidad, cuyo sistema de libertad dorada, con diversos privilegios en la nobleza, había incrementado la corrupción en la política:[7] abolió instituciones parlamentarias como el liberum veto;[8] introdujo equidad política entre la gente del pueblo y la nobleza (szlachta) y ubicó a los campesinos bajo la protección del gobierno, mitigando así los abusos de la servidumbre.[8]
La adopción de la constitución tropezó con respuestas militares y políticas de los vecinos de las Dos Naciones. El Imperio ruso de Catalina la Grande atacó junto a la confederación de Targowica –una coalición de magnates polacos y nobleza sin tierra que podría ver reducida su influencia con las reformas–,[9] en la guerra ruso-polaca de 1792. Prusia, bajo Federico Guillermo II, entonces aliado de las Dos Naciones, rompió su alianza y la mancomunidad fue derrotada.[10] Al final, la constitución tuvo vigor durante poco más de un año[11] y, a pesar de las consiguientes particiones, sirvió como una guía durante más de 123 años en la lucha para restaurar la soberanía polaca.[11][12] En palabras de dos de los coautores, Ignacy Potocki y Hugo Kołłątaj, fue «la última voluntad y testamento de un país convaleciente».[13]
Historia
Si bien no pertenece a la serie Historia de la Civilización en Polonia, en ella hay un cuadro relacionado con la constitución.[14] Matejko empezó a trabajar en la que sería una de sus últimas pinturas a mediados de enero de 1891, coincidiendo con el primer centenario[15] y, aunque no estuvo terminada hasta octubre, el 3 de mayo estaba suficientemente avanzada para ser exhibida en la Lonja de los Paños en Cracovia.[15] El 7 de abril de 1892, Matejko cedió la pintura al príncipe Eustachy Stanisław Sanguszko en Leópolis, donde estuvo exhibida en el edificio del Sejm, lo que es ahora el edificio principal de la universidad de Leópolis.[16][17]
Ya en 1920, dos años después de que Polonia recobrara su independencia instaurando la Segunda República Polaca, se trasladó la pintura a Cracovia, donde se expuso desde 1923 en el edificio del Sejm,[16] tras lo cual la escondió la resistencia polaca de la ocupación alemana durante de la Segunda Guerra Mundial.[16] En la posguerra, el cuadro estuvo tanto en el Museo Nacional como en el Castillo Real de Varsovia, donde Matejko prefería que se exhibiera.[15][18] Se encuentra en la antecámara del Senado, donde se firmó la constitución,[15] y fue restaurada en 2007.[19]
El cuadro como tal es considerado una obra maestra entre las más conocidas de Jan Matejko[20] y es vista como una «educación en historia nacional»[18][4] que, sin embargo, no fue tan bien recibida entre sus contemporáneos, con críticas que la señalan de estar «demasiado llena de gente» y sin una composición definida; tanto es así que los seguidores de obras anteriores de Matejko fueron más cautelosos al alabar esta.[21][22]
De acuerdo a las observaciones de la crítica contemporánea, el autor solía emplear unos dos años a cuadros de tal tamaño, mientras este le tomó menos de la mitad en una época en que trabajaba en otros proyectos, y sufría de estrés y depresión;[22] de igual manera, la técnica de Matejko en la Constitución es sutil pero perceptiblemente distinta comparada a otros de sus cuadros, lo que se le ha atribuido a la exploración de nuevas técnicas y también al debilitamiento de un maestro moribundo, al cual no se le aclaman los cambios.[15]
Matejko no era un aficionado al siglo xviii y la Ilustración, remarcando que «preferiría en cambio pintar cualquier otro siglo» y, no obstante, se sintió obligado a crear una obra en conmemoración del aniversario de la constitución, que reconoció como de importancia histórica.[23] Pese a ello, no creó una leyenda escrita para identificar los personajes de sus cuadros como ocurría en otras de sus obras, razón por la cual hay personajes sin identificar,[21] y aunque Marian Gorzkowski, asistente del pintor, escribió una leyenda parcial que lista 39 personajes, algunos autores la tachan de ser una «descripción caótica» no muy útil.[21] Los análisis modernos estuvieron a cargo de Jarosław Krawczyk y Emanuel Rostworowski.[21]
