Entre 1500 y 1600, el contouring empezó a ser empleado por los actores teatrales. Durante el reinado de Isabel I de Inglaterra, los actores aplicaban tiza (claro) y hollín (oscuro) a sus caras para ayudar a conseguir mayor dramatización de la expresión facial en sus actuaciones sobre el escenario.[3]
A mediados del siglo XIX, cuando la más potente luz artificial se generalizó, los actores sustituyeron la tiza y el hollín por pintura mezclada con grasa. Posteriormente, tras las declaraciones de la reina Victoria en las que decretó que solamente los actores de teatro y las prostitutas llevaran maquillaje, este pasó a considerarse vulgar y solo se podía comprar en tiendas de disfraces.
En los años 1920 a 1930, el contouring comenzó a aparecer en el mundo del cine y de la fotografía. La actriz alemana, Marlene Dietrich contorneaba y maquillaba su cara para sus películas, acentuando las líneas naturales de su cara con sombras oscuras y claras. Esta técnica era popularmente conocida como "sombreando y esculpiendo"[3]
En 1934, el maquillador Max Factor era famoso por su destreza maquillando a los actores y mujeres de clase alta de su época. Aplicando sombras en el rostro, conseguía que este no se viera tan plano en las películas, sino con un efecto más realista. En 1945, el maquillador publicó su primer tutorial de como contornear la cara, para rostros de diferentes formas.[3]
En 1944, Ben Nye, un maquillador famoso por su participación en la caracterización en películas de prestigio como "Lo que el viento se llevó" o después "El planeta de los simios", creó su línea de maquillaje propia, la cual es todavía ampliamente popular hoy en día.[3]
A partir de 1950, período de esplendor del glamuroso Hollywood dorado, las características eran similares pero aplicadas sutilmente. Algunas de las actrices que destacaban por aplicar su maquillaje a modo de contouring son: Audrey Hepburn, Marilyn Monroe, y Elizabeth Taylor.
Durante los años 1990, el maquillador Kevyn Aucoin, a través del contouring consiguió una mirada esculpida y cincelada sobre rostros famosos como los de Gwyneth Paltrow, Cindy Crawford, o Janet Jackson.
En 2012, Kim Kardashian publicó una auto-foto de ella misma (también conocido como Selfie) con su maquillaje a medio terminar y sin difuminar el contouring. Después subió a sus redes sociales una segunda fotografía con el resultado final después de difuminar su maquillaje. La cara de Kim tenía la cantidad correcta de sombra en las áreas de su cara que deben ser más oscuras según la técnica del contouring, y la cantidad correcta de iluminador aplicado en las zonas donde el sol naturalmente se refleja en la cara.
Actualmente, el contouring es una técnica muy aplicada por los maquilladores profesionales. Es muy popular en la sociedad, impulsado por las famosas y las redes sociales. Además numerosos maquilladores aficionados han subido tutoriales versionando esta técnica del contouring a plataformas como Youtube o Blogger.