La corazonina es un undecapéptido amidado producido por las células neurosecretoras en el cerebro, e interneuronas pareadas en el cordón nervioso ventral. Tiene muchas acciones fisiológicas que, según el tipo de insecto, incluyen cardioaceleración, la melanización e inicio de la ecdisis.
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La corazonina es un undecapéptido amidado[1] producido por las células neurosecretoras en el cerebro, e interneuronas pareadas en el cordón nervioso ventral.[2] Tiene muchas acciones fisiológicas que, según el tipo de insecto, incluyen cardioaceleración, la melanización e inicio de la ecdisis.[3]
Éste péptido se encuentra en artrópodos, insectos (como la Drosophila melanogaster), en crustáceos y garrapatas en urocordados, hemicordados y equinodermos.[5] En diferentes organismos, la corazonina controla varias funciones. En la cucaracha estimula el latido del corazón, mientras que en las langostas y el cangrejo de río controla la pigmentación y la melanización de la cutícula. En las polillas provoca la secreción de PETH / ETH de las células endocrinas Inka para iniciar la secuencia de comportamiento de la ecdisis, y también suprime la producción de seda. En las moscas controla la eyaculación espermática durante el apareamiento y también media el estrés metabólico, osmótico y oxidativo que acompaña a la actividad locomotora. La corazonina está relacionada con la hormona liberadora de gonadotropina de vertebrados (GnRH) y activa su receptor.[2] Las hormonas desencadenantes de la ecdisis (ETH) son péptidos amidados, lineales, C-terminales pequeños, producidos y liberados por las células Inka endocrinas bajo el control de los ecdisteroides y otros péptidos.
La corazonina se aisló e identificó originalmente a partir de los cuerpos cardíacos de las cucarachas en función de su capacidad para estimular la frecuencia cardíaca. También estimula las contracciones del músculo hiperneural en las cucarachas.[6]
En la mosca Drosophila, el gen que codifica el precursor de la corazonina fue identificado en 1994. Los péptidos de la corazonina y hormona adipokinética (AKH) poseen relación estructural y, además, sus hormonas precursoras tienen una organización similar, lo que sugiere un origen evolutivo común.[1]
La corazonina está implicada en los ritmos circadianos y la diapausa en células neurosecretoras laterales de la Manduca contracta, una polilla, además de ser un cardioacelerador potente en la cucaracha roja y en un pequeño número de especies relacionadas de cucarachas, pero no en otros insectos.
Referencias
1 2 Veenstra, J.A. (Octubre de 1994). «Isolation and Structure of the Drosophila Corazonin Gene». Biochemical and Biophysical Research Communications204 (1): 292-296. doi:10.1006/bbrc.1994.2458.
1 2 Žitňan, Dušan; Daubnerová, Ivana (2015). Takei, Yoshio; Ando, Hironori; Tsutsui, Kazuyoshi, eds. Handbook of Hormones. Elsevier. p.477–478. ISBN9780128010280.