Crioconita
From Wikipedia, the free encyclopedia

Se denomina crioconita a los residuos de polvos provenientes de desiertos, fuegos, quema de carbón y motores diesel acumulados sobre las masas de hielo que, al absorber la luz, incrementan la absorción de calor lo que cuenta como un factor acelerador de los procesos de derretimiento de los glaciares.
La crioconita es una mezcla de material mineral y orgánico que se deposita sobre la superficie de los glaciares. Esta mezcla desempeña un papel importante en los ciclos biogeoquímicos y tiene un impacto directo sobre el albedo del hielo, es decir, la capacidad de reflejar la radiación solar. La presencia de crioconita reduce el albedo entre un 5 % y un 30 %, dependiendo de su color, forma y distribución espacial, favoreciendo así el derretimiento del hielo glacial.[1][2]
El término crioconita proviene del griego antiguo, de las palabras κρύος (krýos, "frío") y κόνις (kónis, "polvo"). Fue utilizado por primera vez por el geólogo y explorador sueco A. E. Nordenskjöld, quien describió este sedimento tras observarlo en su expedición al casquete glaciar de Groenlandia en 1870.[1]
Formación y morfología
La crioconita se acumula sobre la superficie de los glaciares debido a la acción del viento que transporta polvo mineral y partículas orgánicas. Al absorber radiación solar, estos sedimentos generan calor, lo cual derrite el hielo subyacente. Este proceso da lugar a agujeros de crioconita, que son depresiones llenas de agua con forma cilíndrica o de "D" y paredes casi verticales. Estos agujeros se forman típicamente en zonas de ablación (fusión) de los glaciares.[1][2]
La forma más común de la crioconita es la granular, con gránulos de apariencia lisa, redonda o irregular. Estos gránulos varían en tamaño y color dependiendo de la ubicación geográfica. Por ejemplo, en el glaciar Conejeras, ubicado en el Nevado de Santa Isabel en Colombia, se encontraron gránulos ovalados de entre 0,3 y 4,5 mm, de color oscuro o negruzco y formas irregulares.[1]
Composición
La crioconita contiene tanto material mineral (como calcio, hierro y aluminio) como materia orgánica (OM). El contenido de materia orgánica puede variar entre un 1 % y un 38 %, y proviene tanto de la actividad biológica local (in situ) como de fuentes externas (ex situ) transportadas por el viento. El plomo (Pb) es uno de los metales pesados más comunes hallados en la crioconita, y su concentración puede estar influenciada por actividades humanas. Por ejemplo, se ha documentado un aumento en el contenido de plomo en el glaciar Forni debido a la actividad bélica durante la Primera Guerra Mundial.[2]