Crisis económica sudamericana de 2002
From Wikipedia, the free encyclopedia
Las crisis económicas de América del Sur fueron crisis económicas que se han desarrollado entre 2002 y 2003 en los países sudamericanos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
| Crisis económica sudamericana de 2002 | ||
|---|---|---|
| Localización | ||
| País |
| |
| Datos generales | ||
| Estado | Finalizado | |
| Tipo | Crisis económica | |
| Histórico | ||
| Fecha | 2002 | |
| Desenlace | ||
| Resultado |
| |
Historia
Los antecedentes datan de las consecuencias de la Década perdida de los años 80. Cuando varios países derrocaban a sus gobiernos militares. Argentina en 1983, Brasil y Uruguay en 1985 y Paraguay en 1989.[1] Estos procesos democráticos llevaron a un sinceramiento del estado de la economía.[2] Años de nepotismo llevaron a estos gobierno a endeudarse con entes multinacionales para sanear las finanzas públicas,[3] y por consecuencia a la instauración de ajustes fiscales, y en algunos casos la privatización de empresas públicas.
Las medidas aplicadas no lograron contener la inflación, que llevo a que en los años 90 estos países tuvieran que revaluar sus monedas. El Peso argentino empezó a circular el 1 de enero de 1992,[4] el Peso uruguayo el 1 de marzo de 1993,[5] y el Real brasileño el 1 de julio de 1994.
La economía argentina sufría del sostenido gasto deficitario y una muy alta carga de la deuda, y uno de sus intentos de reforma incluyó la fijación de sus tipos de cambio con el dólar estadounidense. Cuando Brasil, como su principal socio comercial y vecino, devaluó su moneda en 1999,[6] la clavija argentina con el dólar estadounidense impidió igualar parte de esa devaluación, dejando sus bienes comerciables menos competitivos con las exportaciones brasileñas.
Junto con un desequilibrio comercial y el problema del balance de pagos, su necesidad de crédito para financiar sus déficits presupuestarios hizo a la economía de Argentina vulnerable a la crisis económica y la inestabilidad. En 1999 la economía de Argentina se contrajo un 3,4%; lo mismo ocurrió en los años siguientes, con una caída del PIB del 0,8% en el año 2000, aproximadamente 4,4% en 2001 y 10,9% en 2002. Un año antes, en Brasil, el bajo nivel de agua en las plantas hidroeléctricas combinada con la falta de inversión a largo plazo en la seguridad energética, obligó al país a hacer un programa de racionamiento de energía que afectó negativamente a la economía nacional.
En diciembre de 2001 la economía argentina estallo con el Corralito, el cual puso fin a la política de convertibilidad.[4] Este evento tuvo un efecto contagio en Paraguay y Uruguay.
Corridas bancarias
Los ahorristas argentinos vieron limitado su derecho a retirar sus fondo de los bancos. Los ahorristas argentino acudían a la filial uruguaya del Banco Galicia para retirar sus fondos, en un principio el banco pudo responder hasta que el Banco Central de la República Argentina le impidió seguir haciéndolo, el 13 de febrero de 2002 el BCU intervino la filial uruguaya de Banco Galicia.[7] Uruguay volvió a implementar un sistema de bandas de flotación para intentar controlar la brusca devaluación del peso uruguayo.[8] Uruguay Gestiono intervención y liquidación de varios bancos privados (como el Banco Comercial, el Banco Pan de Azúcar y el Banco Montevideo).[9]
Uno de los protagonistas fue el Grupo Velox. Un conglomerado uruguayo de la familia Peirano que poseía el Banco Montevideo en Uruguay y Argentina; y el Banco Alemán en Paraguay. Tras la quiebra de su filial en Argentina armaron un esquema de financiación en Uruguay y Paraguay para desviar recursos a las Islas Caimán.[10] El 21 de junio de 2002, el Banco Central del Uruguay decide intervenir al Banco Montevideo.[11] El 23 de junio de 2002, el Banco Central del Paraguay intervino al Banco Alemán, Banco Plus y Multibanco.[12]
Consecuencias de las crisis
En octubre de 2003, Paraguay implementó la Ley 2334/03 de garantías de depósitos bancarios.[13]