Cueva de Armintxe
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| Cueva de Armintxe | ||
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León en el panel de los grabados, esquina superior izqda. | ||
| Ubicación | ||
| País |
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| Coordenadas | 43°21′43″N 2°30′29″O / 43.361944444444, -2.5080555555556 | |
| Historia | ||
| Tipo | Cueva con arte prehistórico | |
| Mapa de localización | ||
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Ubicación en País Vasco | ||
La cueva de Armintxe, en vasco Armintxeko koba, es una cueva situada en el municipio de Lequeitio, en el territorio de Vizcaya, País Vasco, que contiene un importante conjunto de arte rupestre, del que destaca un panel de grabados de unos 15 metros de envergadura. Descubierta en 2016, está considerada como una destacada muestra de arte prehistórico.
Conocida desde antaño en la localidad de Lequeitio, se creía que la cueva había desaparecido a causa de las obras de urbanización y construcción de viviendas realizadas a finales del siglo XX y comienzos del XXI. Fue hallada de nuevo y explorada el 1 de mayo de 2016 por ocho espeleólogos del grupo vasco ADES Espeleología Elkartea.[1] Tras abrir el conducto de entrada, situado en una ladera en un entorno de viviendas, los espeleólogos se adentraron en galerías desconocidas y forzaron un paso a una sala, donde encontraron el panel de grabados, dos de los cuales corresponden a leones.[2] La obra artística puede llegar a datar hasta 14.000 años de antigüedad.
La cueva está situada a una altitud de 26 m s. n. m., en el barrio Letraukua de Lequeitio. Alrededor de esta localidad existen numerosas cavidades, muchas de ellas con interés geológico o arqueológico. Desde hace siglos, la cueva de Armintxe era conocida en la villa, habiendo constancia escrita al menos desde 1796, donde se la menciona en un informe sobre la posible captación de las aguas que circulan por ella. Posteriormente se realizaron diversas obras con ese objeto, incluida una presa en el interior. Sin embargo, con motivo de la construcción de viviendas en el período 1990-2010 se intentó tapar completamente la entrada con escombros.
La recopilación de toda esta información llevó a los espeleólogos a intentar redescubrir la entrada, cosa que consiguieron en 2016. Tras abrir el conducto inicial, se internaron en las galerías interiores, algunas jamás holladas, donde efectuaron el hallazgo. La cueva de Armintxe es inusualmente larga en la zona y se han explorado en ella cerca de 1 km de galerías.