Curva del diablo (Bolivia)
lugar de culto
From Wikipedia, the free encyclopedia
La Curva del diablo es un lugar en el que se hacen rituales asociados con el Diablo y la Pachamama en la ciudad de La Paz, en Bolivia.[1]
Características
La curva del diablo se ubica en la autopista que conecta las ciudades de La Paz y El Alto. En el lugar, que es justamente una curva de esta autopista, hay un busto de piedra al que personas le rinden pleitesía. Según muchos, se trata de una representación del Diablo,[2] aunque hay quienes lo asocian más con el Tío de las minas y la Pachamama.[3] [4] En el lugar se han encontrado huesos humanos,[5] probablemente usados en rituales,[6] así como huesos de animales.[7] En 2025 se halló un cráneo humano[8] y en 2011 se halló el cadáver de un hombre con signos de ahorcamiento, rodeado de botellas de alcohol, hojas de coca y colillas de cigarrillos.[9][10] A pesar de que el lugar ha sido demolido y reubicado en varias oportunidades, los devotos vuelven a armar el altar.[11][12][13] Un grupo de personas que rinde culto a esta deidad, denominado Waka Katari, ha negado que allí se hagan rituales satánicos y que los creyentes son, en realidad, aymaras practicando agradecimiento a la Madre Tierra.[4]
Además de hojas de coca, bebidas alcohólica y cigarrillos, en el lugar también se encuentra mixtura, azúcar, flores y otros elementos usados en rituales, como fotocopias de cédulas de identidad, velas, billetes, cartas, fotografías con clavos, a manera de vudú, mechones de cabello y prendas de ropa. Defensores de los derechos de los animales han denunciado que en la curva se tortura a animales de todo tipo: conejos, gallos, perros y gatos, sobre todo de color negro. Frente a estas denuncias, hay quienes han afirmado que los sacrificios animales son parte de los usos y costumbres de las naciones indígenas desde siempre.[7] [14]
Los rituales se llevan a cabo los días martes y viernes y se dice que los principales devotos de esta deidad eran delincuentes y prostitutas, aunque en los últimos años su devoción se ha extendido a sectores más amplios de la sociedad. Los delincuentes pedían tener suerte en sus crímenes o no ser atrapados por la policía; las prostitutas le pedían al Tío clientes. Incluso hay quienes dicen que son los transportistas que recorren esta autopista diariamente los que le rinden pleitesía a esta deidad para no tener accidentes.[10]
Durante la visita del Papa Francisco a la ciudad de La Paz en 2015, se planificó camuflar la curva para que el líder católico no pudiera verla.[11] Finalmente, ese año se trasladó la figura a un lugar con más espacio y con un techo que protege a la deidad. Ahora se le conoce como Wak'a Katari.[13]
Historia

Se dice que durante la construcción de la autopista en 1974 el diablo se apareció varias veces a los obreros, quienes le prometieron construirle un altar. En ese momento, el diablo se habría manifestado como una serpiente de dos cabezas, como un katari (serpiente en aymara). En 1996 hubo un accidente de tránsito a la altura de la curva y murieron 11 personas, varias de ellas con severas mutilaciones. En agosto de 2011, apareció el cadáver de un hombre de 35 años, aparentemente sacrificado en el mes (agosto) en el que tradicionalmente se hacen ofrendas a la Pachamama. A partir de este suceso comenzó el primer intento de reubicación del altar. La Agencia Boliviana de Caminos intentó sacar al figura, pero sin éxito, aunque sí pudieron retirar dos figuras adyacentes, denominadas "Tío contador" y "Tío Lucifer". Alrededor del mismo tiempo, la Policía comenzó a monitorear el altar y se inició una batalla entre quienes dicen que el lugar es un espacio sagrado, una wak'a sagrada, y quienes afirman que allí solo acuden satanistas.[13] En 2015 la deidad fue trasladada al frente de donde estaba originalmente, a un espacio más amplio y cómodo. Su traslado contó con la presencia de autoridades gubernamentales y amautas, quienes pidieron permiso a la Pachamama para efectuar el cambio.[13]
Varios accidentes de tránsito se han registrado en este lugar. Algunas personas asocian estos hechos con el hecho de que allí se rinda pleitesía a un demonio, otros dicen que el Tío, el diablo o la Pachamama tiene hambre.[15][16][9]