Cámara oculta
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Una cámara oculta también denominada "cámara espía", es una cámara de fotos o de vídeo usada para filmar personas sin su conocimiento. La cámara está "oculta" ya que, o bien no es visible para el sujeto que está siendo filmado, o está siendo camuflada con la forma de otro objeto. Las cámaras ocultas se han hecho populares para la vigilancia del hogar, y pueden ser incorporadas en objetos domésticos comunes, tales como detectores de humo, despertadores, plantas o teléfonos móviles. Las cámaras ocultas también pueden ser utilizadas comercialmente o industrialmente como cámaras de seguridad. Desde 2018 las cámaras espías en España[1] se han popularizado debido a los USB Espía.
Niñeras
Una cámara espía oculta puede tener cables o ser inalámbrica. En el primer caso estará conectada a un televisor, una videograbadora o a una grabadora de vídeo digital (DVR), mientras que una cámara oculta inalámbrica puede utilizarse para transmitir una señal de video a un receptor dentro de un radio pequeño (hasta unos pocos cientos de metros). Como consecuencia de la amplia proliferación y reducción de costos de los dispositivos electrónicos, las cámaras ocultas están encontrando cada vez aplicaciones más amplias.
Un uso frecuente aunque controvertido de la cámara oculta es el de espiar a las niñeras durante el cuidado de los niños. Por ejemplo, un caso en Estados Unidos en el que una niñera supuestamente fue grabada sacudiendo violentamente a un bebé no fue aceptado como prueba (pero debido a cuestiones relacionadas con la calidad de vídeo, no a la legalidad)[2]
En España, las niñeras se consideran trabajadoras del hogar y, a pesar de que la grabación se realiza en un entorno privado, para el empleado se considera su centro de trabajo, por lo que debe estar informado si se realizan grabaciones.[3]
Cámaras en miniatura
Cámaras fotográficas en miniatura han sido utilizadas para hacer fotografías subrepticias, usando películas de 8 × 11 mm. En particular, se han usado cámaras Minox para fotografiar documentos clandestinamente en casos de espionaje. Hoy en día, las cámaras espía pueden ser compradas por cualquier persona a precios tan bajos como 6 dólares, y estas cámaras modernas pueden ser tan pequeñas como un llavero y grabar vídeos en alta resolución.[4]