Fue construido entre 1959 y 1963[1] por Ruben Martín Sánchez Meneses.[citarequerida] El libro Expediente Negro señala que varios prisioneros políticos asociados a la izquierda en el contexto de la guerra contra las FALN fueron a parar a esta cárcel.[2]
En 2005 se registraron un saldo de 43 muertos y al menos 25 heridos graves.[3] El 26 de septiembre de 2007 tras la visita de familiares, los reos secuestran a 134 parientes, 4 miembros del personal administrativo y 2 policías dentro del penal, en protesta por el traslado de 4 mujeres del anexo femenino que habrían intentado fugarse días atrás.[4] En septiembre de 2013, fueron liberados 306 prisioneros por el Plan Cayapita, el cual se da a los reclusos, con delitos menores.[5] En 2022 hubo un motín que dejó 2 muertos y 6 heridas.[6]