Salo es, desde 2002, licenciado en Lingüística por la Universidad de Wisconsin-Madison,[1] y está preparando su doctorado en la misma universidad.[2] Sus primeros intereses académicos se dirigieron a los idiomas tocarios, lenguas indoeuropeas extintas que se hablaron en la cuenca del Tarim y en la depresión de Turfán hasta la Edad Media.[1][3]
El interés de David Salo en las lenguas de Tolkien surgió desde que leyera sus obras en la adolescencia. En su pregrado en el Macalaster College estudió latín, griego y lingüística, y empleó esos conocimientos adquiridos para mejorar su comprensión de las lenguas de Tolkien.[3] En 1998 fundó, junto a su actual esposa Dorothea, la lista de correo Elfling para entusiastas de las lenguas de Tolkien. En 2004 publicó un análisis lingüístico del sindarin: A Gateway to Sindarin: A Grammar of an Elvish language from J. R. R. Tolkien's Lord of the Rings.[4] En 2006 el volumen 3 de la revista Tolkien Studies: An Annual Scholarly Review publicó una reseña del mismo,[5] que fue posteriormente revisada en el contexto de la lingüística tolkieniana en su conjunto en el volumen 4 (2007).[6]
Salo fue contratado por la compañía Iron Crown Enterprises como asesor lingüístico para el material de su juego de rol de El Señor de los Anillos.[2] Tiempo después, los productores de la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos dirigida por Peter Jackson decidieron contratarle para un trabajo similar, pero más ambicioso: escribir todo el material de las películas en lenguas élficas, khuzdul y otros idiomas de Tolkien, así como para ayudar en la generación de otro material lingüístico como las inscripciones en tengwar y cirth que aparecen en las escenas; o traducir las letras de la banda sonora.[7] Para ello, debió comenzar por expandir las lenguas élficas (particularmente el sindarin) mediante la construcción de nuevo vocabulario a partir del conocido por los trabajos publicados de Tolkien; y por definir mínimamente otras lenguas para las que Tolkien creó un corpus muy reducido, como el khuzdul o la lengua negra.[1] La definición de estas últimas lenguas es tan novedosa respecto a lo poco escrito de ellas por Tolkien que en ciertos círculos se las conoce como «neo khuzdul» y «neo lengua negra».[8]