La simetría de los coeficientes binomiales afirma que
.
En otras palabras, que hay tantas combinaciones de
elementos como de
elementos de entre
.
es, por definición, el número de subconjuntos de
elementos de un conjunto de
. Entonces, tenemos que biyectar los siguientes dos conjuntos: los subconjuntos de
elementos de uno de
y los subconjuntos de
elementos de uno de
. Esta biyección es sencilla: es el complementario. Un subconjunto de
elementos se puede entender como una elección de
elementos de entre los
posibles. Ahora, dado uno de estos subconjuntos (una elección) podemos definir un subconjunto de
elementos eligiendo los
elementos que no estaban elegidos. Recíprocamente, dada una elección de
elementos podemos definir otra de
eligiendo los que no hayan sido elegidos. Por tanto, tenemos una biyección entre los subconjuntos de
elementos de uno de
y los subconjuntos de
elementos de uno de
. Por las propiedades de las biyecciones, esto quiere decir que ambos conjuntos tienen el mismo número de elementos y, por definición, que 
Se trata de la siguiente relación, válida para
:

La primera suma es el número de partes de un conjunto
(con
elementos) con un número par de elementos. La segunda es el número de partes con un número de elementos impar. Fijando un elemento
tenemos la siguiente biyección entre partes pares e impares: dada una parte, le añadimos el elemento
si no lo tenía y se lo quitemos si ya lo tenía. Así, dada una parte par obtenemos una impar y viceversa. Por tanto, tenemos una biyección entre las partes pares e impartes, por lo que hay el mismo número de unas que de las otras, lo que es equivalente al enunciado. 
A continuación se presentan algunos ejemplos clásicos de demostraciones biyectivas del análisis combinatorio: