Desaparición de Toni Sharpless
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En la madrugada del 23 de agosto de 2009, Toni Lee Sharpless (Downingtown, Pensilvania; 27 de diciembre de 1979)[1] y su amiga Crystal Johns salieron de la casa del jugador de la NBA Willie Green, por aquel entonces jugador de los Philadelphia 76ers, en Penn Valley (Pensilvania). Casi al término de la fiesta, cerca de las cinco de la mañana, Sharpless, en un claro estado de embriaguez, tuvo un comportamiento errático y combativo, que obligó a Green a que abandonaran tanto ella como su amiga su propiedad.[2] Dado el delicado estado de Sharpless, su amiga trató de convencerla de que no cogiera el coche en el que habían ido a la fiesta. Ante ese consejo, Sharpless obligó a Johns a que abandonara el vehículo, marchándose sola. Desde entonces Sharpless no ha sido vista.[3][4][5]
Una de las primeras teorías era la del accidente automovilístico, dado su estado ebrio, siendo posible encontrar algún rastro a lo largo del curso del río Schuylkill, algo que finalmente se descartó al ser infructuosas dichas búsquedas. Una ruptura aparente en el caso se produjo dos semanas después, cuando un lector automático de matrículas grabó las placas de su Pontiac Grand Prix del año 2002 entrando en un párking de Camden (Nueva Jersey), al otro lado del río Delaware desde Filadelfia. Hubo otros reportes sobre su posible avistamiento en Camden, pero la policía no pudo localizar el vehículo ni encontrar información sobre dónde se encontraba.[6]
En 2013, la investigadora privada Eileen Law, que estaba siguiendo el caso, recibió una carta anónima en el que se aseguraba que había sido contratado para llevar el Pontiac a una tienda en el área de Boston a cambio de 5.000 dólares en efectivo y las placas del coche después de que Sharpless fuera asesinada durante un enfrentamiento con un oficial de policía de Camden. La persona en cuestión no conocía personalmente ningún detalle sobre lo que le había sucedido a Sharpless, pero incluyó en su carta el número de su teléfono celular, desaparecido junto con ella, y los últimos cinco dígitos del número de identificación del vehículo, información que no se había hecho pública.[7]
La policía desestimó la carta como un engaño a pesar de los detalles, pero Law, que mantuvo la teoría de que Sharpless se encontraba viva, creía que había sido víctima de la trata de personas.[8]
Toni Sharpless se quedó huérfana de padre a los 6 años, al fallecer este en un accidente de coche. Su madre, Donna, volvió a casarse con Peter Knebel, quien crio a Toni y a su hermana Candy como sus propias hijas. En su adolescencia, Toni llegó a quedarse embarazada, dando a luz una niña.[9]
La infancia y la edad adulta de Sharpless se caracterizaron por sus luchas contra el trastorno bipolar, condición que fue diagnosticada tardíamente ya en la edad adulta. Tanto ella como su familia guardaron esa información para sí mismos, e incluso después de enterarse de que era bipolar, las dificultades causadas por el trastorno persistieron cuando los médicos probaron diferentes combinaciones de diferentes medicamentos para controlarlo.[3] Esta condición también le habían provocado graves altercados y problemas por el abuso de drogas y alcohol.[10] En 2008 fue arrestada y condenada por conducir en estado de ebriedad,[9] viéndose obligada a pasar por Alcohólicos Anónimos y un proceso de rehabilitación. Después de eso, encontró una combinación de drogas que parecía funcionar y que estaba contraindicada para el consumo de alcohol; si bien, sus familiares recordaron que no siempre las tomaba.[9]
Sharpless tenía un trabajo los fines de semana como auxiliar de enfermería en un centro de rehabilitación local, viviendo con su hija y sus padres en el municipio de West Brandywine. El dinero que ganaba con ese trabajo fue para pagar su matrícula en la Escuela de Enfermería de Brandywine, donde consiguió el título en 2007. Posteriormente trabajó como enfermera titulada en la sala de enfermedades infecciosas del Hospital General de Lancaster.[9]
Desaparición

En la noche del sábado 22 de agosto de 2009, Sharpless sale de su casa cerca de las 21:30 horas para trasladarse hasta el centro de Filadelfia junto a su amiga Crystal Johns. Después de que ella se marchara, su padrastro Peter Knebel expresó sus reservas sobre esta salida a su esposa. Sharpless y Johns habían renovado recientemente su amistad después de haberse distanciado años atrás. Knebel creía que el viaje nocturno a la ciudad había sido idea de Johns y que su hijastra, que normalmente dedicaba su tiempo libre a su propia hija y rara vez iba a discotecas o bares, o a Filadelfia, solo fue porque Johns la había persuadido;[9] pero también reconocieron que Sharpless había estado trabajando duro durante mucho tiempo y no había tenido apenas tiempo para ella misma, por lo cual podía verse esa salida como una forma de despejarse.[11]
Las dos mujeres se marcharon en el auto de Sharpless, un Pontiac Grand Prix de color negro y matriculado en 2002. Después de detenerse en la casa de Johns en el municipio de West Fallowfield, fueron a Ice, un club en King of Prussia, y más tarde a la discoteca G Lounge, en Filadelfia.[9] Los siguientes pasos reconstruidos añaden que ambas se marcharon hasta la casa que tenía el baloncestista Willie Green, por aquel entonces jugador de la NBA en la franquicia de los Philadelphia 76ers, en Penn Valley, un barrio del municipio de Lower Merion, en el área interurbana. La investigación difirió en el apartado sobre la relación que tenían ambas chicas con Green, pues las fuentes difieren sobre si Johns era amiga del hermano de Green, quien habría sido, siguiendo ese planteamiento, quien las invitó a la casa.[3][9][11]
Johns y Sharpless salieron del centro de Philadelphia y llegaron poco después de las 3 de la mañana (ya del domingo 23 de agosto) a la casa de Green. Incapaz de dormir esa noche, la hija de Sharpless le había enviado un mensaje de texto con la intención de que tuviera cuidado. Sharpless la respondió a las 2:57 diciéndole que estaría pronto en casa y que se acostara. Su teléfono no volvió a utilizarse más adelante, apagándose cerca de las 4 de la mañana.[3]
En la casa de Green, Sharpless y Johns comenzaron a beber junto con otros invitados. El grupo estaba jugando al juego de mesa Taboo, durante el cual Sharpless, según los informes, hizo un comentario a Johns que Green consideró un insulto racista, aunque no fuera así.[3] Green hizo saber que estaba ofendido, y Sharpless, que ya sentía que otros invitados la ridiculizaban, se enojó y se puso errática.[3] Alrededor de las 5 de la mañana,[12] ya en estado de embriaguez arrojó una botella de champán en la cocina y comenzó a patear cosas. Green se dirigió a Johns, que se había retirado a la piscina, y le dijo el estado de Sharpless, por lo que ambas tenían que abandonar la casa.[10]
Cuando las dos chicas recogieron sus casas y salieron de la casa, Johns, consciente de que había bebido menos, intentó tomar las llaves del vehículo de Toni, algo que Sharpless rechazó. Todavía enojada y llorando, acusó a Johns de burlarse de ella. Según testificaría Johns, uno de los invitados a la fiesta de Green, desde la casa, les soltó un comentario bromista advirtiéndoles de que tuvieran cuidado de no golpear ningún otro automóvil.[3] Una vez que regresaron al Pontiac de Sharpless, Johns, quien más tarde le dijo a la policía que ninguna de las dos estaba lo suficientemente sobrio como para conducir legalmente, le preguntó a Sharpless si realmente debería conducir en su condición dada su anterior condena por conducir ebria;[9] así como su estado físico delicado tras haber salido de una guardia de 36 horas de trabajo. Ofuscada por los acontecimientos, Sharpless echó a su amiga del vehículo y se marchó por la carretera sin pararse a recogerla.[3]