Deseo de ser punk
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Deseo de ser punk | ||
|---|---|---|
| de Belén Gopegui | ||
| Género | Novela | |
| Idioma | Español | |
| País | España | |
| Fecha de publicación | 2009 | |
Deseo de ser punk es la séptima novela de Belén Gopegui publicada en 2009 por la editorial Anagrama. La obra narra la experiencia de una adolescente y aborda temas como la identidad, la música y las relaciones personales.
El epígrafe de la novela son los versos del poeta Leopoldo María Panero sobre la muerte del jefe indio Toro Sentado, "No hay tambores que anuncien su llegada a las grandes praderas. Deseo de ser piel roja".[1] La novela narra la historia de Martina, una adolescente de dieciséis años, que vive un proceso de inconformismo y búsqueda personal marcado por su malestar ante el entorno familiar, social y generacional. La narración comienza a partir de la muerte del padre de una amiga. En su intento de comprender el mundo adulto y de encontrar una forma de actuar frente a lo que rechaza, descubre que muchos de los conflictos y dificultades de la vida no desaparecen con la edad. En ese contexto, la música rock se convierte para ella en un espacio de identificación, reflexión y afirmación personal.
Temas y estilo literario
La novela aborda temas como la adolescencia, la construcción de la identidad, el desarraigo y la búsqueda de pertenencia, en el contexto de la experiencia generacional del capitalismo.[2] Además de la edad, la obra "va más allá del inconformismo, una especie de rechazo a ciertos valores que suele asumir el humanismo".[3] La música, especialmente el rock y el punk, ocupa un lugar central como elemento de identificación personal y como marco de referencia simbólico para la protagonista, como un "deambular por canciones, grupos de rock y estilos musicales que la joven utiliza como brújula para recorrer el laberinto de su malestar".[4] No se interesa en describir el contexto de la ciudad, el barrio o el centro escolar, aunque sí proporciona los datos indispensables para poder reconocerla como Madrid[4][5]
Desde el punto de vista formal, la obra está construida como un monólogo en forma de carta, centrado en la voz y la perspectiva de Martina, dirigiéndose al mismo tiempo a sí misma y a su amigo Adrián.[4] El relato se apoya más en la reflexión y en la experiencia cotidiana que en la sucesión de acontecimientos, por lo que se ha vinculado con la novela de aprendizaje. El estilo combina la introspección de la protagonista con referencias musicales y generacionales. Desarrolla un lenguaje lírico, con resonancias de la oralidad, las inflexiones del habla juvenil, la espontaneidad léxica y la sencillez sintáctica[4]
La autora reconoce influencias de obras clásicas como el Lazarillo de Tormes, El guardián entre el centeno de Salinger o Martin Eden, de Jack London.[3] Frente a otros modelos de adolescencia literaria marcados por el cinismo, la novela sitúa a la protagonista en una búsqueda crítica y personal de coherencia moral e identidad propia[4]
Recepción
La crítica la acogió como "la mejor novela de la escritora hasta aquel momento", resaltando la "sencillez, sin menoscabo a la profundidad de la historia contada" , su "magnitud evocativa" o la "verosimilitud de la voz narradora"[6]y, en un tono menos apreciativo, como un "manual de corrección política"[7]o de "intención loable" en la que "la obsesión por transmitir un mensaje ideológico determinado vuelve a ahogar sus valores literarios".[8]
En 2010 recibió el premio Dulce Chacón de Narrativa. En el año 2011 fue finalista del Premio Mandarache de educación lectora del Ayuntamiento de Cartagena,[9] en cuyo marco se produjo una videoilustración sobre la obra.[10] Ha formado parte de numerosos clubes de lectura como, por ejemplo, el club de lectura Fronterizos en Gran Canaria, el Arenal en Tiétar, el Campus de Ávila, la biblioteca pública de Benicassim, en el IES Leopoldo Alas Clarín en Oviedo, Bibliotecas del Instituto Cervantes de Belgrado (Serbia) y El Cairo (Egipto), Biblioteca municipal Vicent Boix i Ricarte (Valencia) o el espacio Ámbito Cultural.