Dialéctica platónica
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La dialéctica platónica (en griego διαλεκτική, dialektikḗ) es el principal método de indagación filosófica que el pensador Platón usó a lo largo de sus diálogos.
Parménides
Según Ferrater Mora, la dialéctica fue usada de un modo más preciso por Parménides para probar que, como consecuencia de la hipótesis "lo que es, es" y "lo que no es, no es". Lo que es, es: inmóvil, eterno y perfecto, pues si cambiara se convertiría en "otro", y ya se dijo que no hay otro más que "lo que es". Este argumento dialéctico consiste en suponer qué es lo que ocurriría si una de las premisas dadas fuese negada.[1]
Zenón de Elea
Según Diógenes Laercio, Aristóteles dice que Zenón fue el inventor de la dialéctica.
Dice Aristóteles en su Sofista que Empédocles fue el primero en descubrir la Retórica, y Zenón el inventor de la Dialéctica.[2]
La mayéutica (μαιευτική)
El antecedente más próximo es el de la mayéutica. El método dialéctico platónico surge como un perfeccionamiento de la mayéutica de su maestro, Sócrates; este método se encuentra predominantemente en los diálogos de la primera época platónica. La mayéutica se basa en el preguntar: Sócrates, enfrentado con un problema, preguntaba a alguien la definición de algo. A esta definición oponía una crítica, haciendo que el interrogado tuviese que dar una segunda definición actualizada. A esta segunda definición oponía aun otra crítica y así sucesivamente hasta ir depurando la cuestión. Por medio de preguntas, Sócrates hacía atravesar los problemas y las definiciones por una serie de sucesivos mejoramientos, extensiones y reducciones que se acercaban progresivamente a la verdad.
Sin embargo, Sócrates nunca conseguía dar una solución satisfactoria en sus diálogos, sino que son interrumpidos dejando el diálogo en una aporía.
Por ejemplo, en el diálogo Eutifrón, Sócrates pide a Eutifrón que defina qué es la piedad. El ejercicio dialéctico se da de la siguiente manera:
- Primer hipótesis de Eutifrón: Lo pío es acusar a toda persona que haya cometido un delito.
- Primer refutación de Sócrates: Pide una definición más general.
- Segunda hipótesis de Eutifrón: Lo pío es lo que agrada a los dioses.
- Segunda refutación de Sócrates: Lo que agrada a un dios desagrada a otros dioses. Por tanto algo podría ser pío y no serlo al mismo tiempo.
- Tercera hipótesis de Eutifrón: Lo pío es lo que agrada a todos los dioses.
- Tercera refutación de Sócrates: No es porque una cosa agrada a los dioses que es pía, sino que, más bien, porque es pía agrada a los dioses.
- Cuarta hipótesis de Sócrates: Lo pío es una parte de lo justo. El argumento queda inconcluso.
La dialéctica
La dialéctica platónica tuvo como objetivo, en una primera instancia, hallar definiciones mediante la mayéutica socrática. Posteriormente, Platón identifica su propia filosofía con la misma dialéctica: es decir, su finalidad se abocó al conocimiento del “mundo inteligible” o también conocido como el “mundo de las Ideas”. Según esto, la dialéctica se trata de una actividad cognoscitiva que se basa en el uso exclusivo de la razón y su fin último es el conocimiento de la Idea de Bien. Así Platón, siguiendo el camino previsto, se esforzó por formular y aplicar claramente las premisas teóricas del método.[3]
El dialéctico, en contraposición con el matemático o el geómetra, deja de lado el mundo sensible y visible para tratar solo con el mundo inteligible; los matemáticos adoptan
(...) supuestos, y de ahí en adelante no estiman que deban dar cuenta de ellos ni a sí mismos ni a otros, como si fueran evidentes a cualquiera.[4]
Esto es inadmisible para el verdadero dialéctico que
es el único que marcha, cancelando los supuestos, hasta el principio mismo, a fin de consolidarse allí.[5]
La dialéctica tiene la misión de empujar poco a poco "el ojo del alma" del filósofo cuando está sumergido en el incesante ir y venir de la ignorancia y elevarlo a las alturas de la intelección filosófica. El que sigue sus pasos y se entrena en ella puede llegar a alcanzar la razón de la esencia de la realidad.[6] Y aunque usualmente se lea "método" o "técnica" en la caracterización de la dialéctica, no debe pensarse que esta es meramente un sistema de disputas ni un método de razonamiento formal, pues es mucho más que eso. La dialéctica no es sólo los procesos lógicos y formales que implica, sino que es definida como el objeto supremo del entrenamiento filosófico,[7][8] y el único método de búsqueda disciplinada de la verdad.[9]