Dictadura de Francisco de Miranda

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Método de toma del poder Designación por parte del Primer Congreso Nacional
Toma de mando oficial 26 de abril de 1812
Fin del mandato 25 de julio de 1812
Gobierno anterior Segundo Triunvirato
Dictadura de Francisco de Miranda
(1812)

Francisco de Miranda, por Martín Tovar y Tovar.
Datos generales
Método de toma del poder Designación por parte del Primer Congreso Nacional
Toma de mando oficial 26 de abril de 1812
Fin del mandato 25 de julio de 1812
Gobierno anterior Segundo Triunvirato

La dictadura de Francisco de Miranda fue el tercer y último gobierno de la Primera República de Venezuela, sucediendo al Segundo Triunvirato en 1812, durante la Guerra de Independencia, siendo el diputado Miranda nombrado Dictador Plenipotenciario y Jefe Supremo por el Primer Congreso Nacional como último acto antes de su disolución en medio de una fuerte inestabilidad nacional.

El gobierno empezó poco después del terremoto de ese año. Duró casi dos meses, y tras la capitulación de Miranda ante el Imperio español cayó la Primera República. Miranda intentó escapar, pero fue apresado por Simón Bolívar y otros oficiales subalternos suyos, siendo entregado a Domingo de Monteverde y llevado a prisión en España.

En 1811 se instaló una asamblea constituyente en el país, donde se reformó el Estado.[1] Según la historiadora Alejandra Martínez Cánchica: «Para la Primera República venezolana, entre los años 11 y 12, los patriotas republicanos en Venezuela aún sentían cierto resquemor hacia un sistema político centralizado que pudiese derivar en despotismo absolutista, por ello en la Constitución Federal de 1811, elaboraron una serie de trabas al poder Ejecutivo mediante un triunvirato que se alternara en el poder».[2] Miranda suscribió a ésta con reservas, debido a que no la consideraba adecuada para una república naciente.[3]

El 26 de marzo de 1812 ocurrió un terromoto. José Sata y Bussy, secretario de Guerra, le envió una carta al Generalísimo, que rezaba:

Acaba de nombraros el Poder Ejecutivo de la Unión, general en jefe de las armas de toda la Confederación Venezolana con absolutas facultades para tomar cuantas providencias juzguéis necesarias a salvar nuestro territorio invadido por los enemigos de la libertad colombiana; y bajo este concepto no os sujeta a ley alguna ni reglamento de los que hasta ahora rigen estas repúblicas, sino que al contrario no consultaréis más que la ley suprema de salvar la patria; y a este efecto os delega el Poder de la Unión sus facultades naturales y las extraordinarias que le confirió la representación nacional por decreto de 4 de este mes, bajo vuestra responsabilidad.

Os lo comunico de orden del Poder Ejecutivo para vuestra inteligencia y su cumplimiento.

Caracas, 23 de abril de 1812, II de la República.

Al ser nombrado, el diputado Francisco de Miranda declaró:[4]

Voy a presidir los funerales de Venezuela.

El 21 de mayo de ese año, sin embargo, Miranda aseguró a los gobiernos de las provincias y al resto del país que:[5]

Yo no abandonaré jamás el puesto importante en que me habéis colocado, sin dejar satisfecha vuestra confianza y vuestros deseos.

Política nacional

Política judicial

El gobierno de Miranda fue el último gobierno que se sostuvo en la constitución de 1811. El arzobispo de Caracas, Narciso Coll y Prat, mantuvo un enfrentamiento público contra el gobierno y la Guerra de Independencia, asegurando que el terremoto del 26 de marzo de 1812 había sido un castigo divino; Coll y Prat fue detenido y su mensaje censurado.[6][7]

Política de defensa

El proyecto nacional gubernamental anunciado por Miranda fue:[5]

El resultado deberá ser la organización y complemento de un ejército republicano, la destrucción de nuestros enemigos, la reunión de las Provincias disidentes bajo el estandarte de la libertad, y últimamente la paz y la amistad entre todos los Pueblos de Venezuela que no deberán ya formar sino una sola y única familia.

Reclutamiento

En mayo de 1812 Miranda envió a islas del Caribe a algunos comisionados para buscar combatientes, ofreciendo la ciudadanía venezolana tras participar en una o varias campañas y premiándolos con tierras de acuerdo a sus méritos y servicios.[8]

El 19 de junio de 1812 el general Francisco de Miranda decretó la ley marcial donde solicitaba a todos los hombres entre 15 y 55 años alistarse y los que se resistieran serían considerados traidores y juzgados.[9] También solicitó la incorporación de mil esclavos a su ejército ofreciéndole la libertad luego de cuatro años de servicio y destacadas acciones en combate. Esta oferta causó rechazó no solo en los realistas, sino también entre parte de los republicanos que no veían con buenos ojos la incorporación de los esclavos. Varios de los principales promotores del movimiento independentista eran propietarios de grandes haciendas cuya principal mano de obra eran los esclavos. Además, el temor a que se repitieran los sucesos de la Revolución haitiana en Venezuela llevó a que algunos líderes desalentaran la incorporación de los esclavos en el conflicto.[10][9]

Política económica

Miranda consideraba que una de las prioridades de su gobierno sería corregir el «absoluto desorden en que se hallaba nuestro sistema de rentas, y el descrédito de nuestro papel moneda», anunciando planes de construir bancos «que acrediten y den circulación a la moneda nacional».[5]

Política exterior

Miranda proyectó «tratar expresamente con las naciones extranjeras, y las de la América libre, para que por medio de contratas, u otras negociaciones, se provea la República de armas, tropas y municiones que aseguren su libertad e independencia».[5]

Campaña de Reconquista de Monteverde

La Campaña de Reconquista de Monteverde son una serie de acciones militares sucedidas entre febrero y julio de 1812 que el militar español Domingo de Monteverde emprende dirigiendo el ejército realista para sofocar las provincias venezolanas que habían declarado su independencia de España, recuperando la zona central y occidental del país, y logrando la caída de la Primera República de Venezuela.[11]

Capitulación de San Mateo

Hacienda San Mateo, lugar donde se firmó la Capitulación
La Capitulación de San Mateo, también conocida como las Capitulaciones de San Mateo, consistió en el cese de hostilidades entre España y la Primera República de Venezuela y la rendición del general de las fuerzas independentistas, Francisco de Miranda, ante el comandante realista, Domingo de Monteverde, el 25 de julio de 1812. La capitulación tuvo lugar después de la pérdida de Puerto Cabello por parte de los republicanos.

A Miranda le dieron mil onzas de oro para que se fuera a Inglaterra.[12]

Arresto de Miranda

El 29 de julio de 1812 la toma de Caracas por parte de Domingo de Monteverde era inevitable, por lo que Miranda se dirigió a La Guaira para escapar. Dio órdenes a su edecán y secretario Pedro Antonio Leleux para embarcar su archivo y libros hasta Curazao;[3][13] el capitán de la embarcación que lo llevaría a Miranda hacia ese lugar le propuso que partieran de inmediato, pero él prefirió que pasar una noche e irse al amanecer.[13] Según testigos, Miranda tenía planes para tomar Caracas desde Nueva Granada (actual Colombia), en donde contaba con amistades.[12] Parra-Pérez escribió en Historia de la Primera República de Venezuela que Miranda llegó a La Guaira el 30 de julio a las siete de la noche y se hospedó en casa del comandante militar de la zona, Manuel María de las Casas. [13]

Simón Bolívar arrestó a Miranda en 1812.

La capitulación de Miranda ante el Imperio español fue mal recibida por su subalterno, el comandante militar de Puerto Cabello, Simón Bolívar, quien, según él, no pudo dormir por doce días, considerando los hechos una traición, por lo que organizó el arresto de Miranda con otros jóvenes oficiales cuando este se disponía a abandonar el país; Bolívar tuvo intenciones de fusilar al Generalísimo.[14] Según Parra-Pérez, se juntaron en secreto Manuel María de las Casas, el doctor Miguel Peña, los comandantes Tomás Montilla, Rafael Chatillón, José Landaeta, Juan José Valdés y los coroneles Juan Paz del Castillo, José Mires, Manuel Cortés Campomanes y Simón Bolívar.[13] En la madrugada del 31 de julio Miranda dormía, cuando Bolívar, Chatillón y Montilla irrumpieron en su habitación. El generalísimo le pidió la linterna a su asistente, Carlos Soublette, e iluminó los rostros de sus captores. Una versión dice que Miranda no dijo nada, pero la tradición dice que exclamó:[12][13]

"Bochinche, bochinche, esta gente no saben hacer sino bochinche" / "¡Bochinche, bochinche. Este pueblo quiere bochinche!"

Simón Bolívar, Tomás Montilla, José Mires, Miguel Carabaño y Carlos Soublette lo llevaron detenido al Castillo San Carlos, en La Guaira.[12] Siguiendo instrucciones de Monteverde, De las Casas entregó a Miranda a Francisco Javier Cervériz y este lo introdujo personalmente en su celda en el castillo.[13]

Miranda en la Carraca, por Arturo Michelena.

A cambio de su entrega, Domingo de Monteverde perdonó su pasado insurgente a los capturadores de Miranda: Bolívar, Chatillón y Montilla; Miranda fue llevado a la fortaleza de El Morro en Puerto Rico y de ahí encarcelado en 1813 en el Arsenal de la Carraca, en España, lugar donde moriría exiliado.[14][3] Sus restos nunca fueron encontrados.

Análisis

Véase también

Referencias

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