Die Wende
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El término Die Wende (en alemán: «El punto de inflexión») se refiere al proceso sociopolítico que permitió la progresiva incorporación al Liberalismo de la República Democrática Alemana (RDA) entre mayo de 1989 y marzo de 1990. Esto permitió comenzar las negociaciones entre la RDA y la República Federal Alemana (RFA) para la reunificación alemana. Los eventos decisivos fueron:
- La Revolución Pacífica, que consistió en una serie de manifestaciones populares, destacando entre ellas las Manifestaciones del lunes y la de Alexanderplatz.
- La apertura de los cruces fronterizos entre la RDA y la RFA.
- La celebración de las primeras elecciones legislativas libres en la RDA, resultado de los Acuerdos de la Mesa Redonda entre representantes de la oposición y el gobierno germano oriental.
Las políticas de reestructuración y transparencia promovidas por el secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética Mijaíl Gorbachov, supusieron la restauración de la soberanía plena en los países miembros del Pacto de Varsovia y el reemplazo de la doctrina Brézhnev. Ello afectó severamente la estabilidad del régimen socialista en la RDA, debido a que Gorbachov prohibió cualquier tipo de intervención (incluyendo la militar) en la política interior de los miembros del Pacto, entre los cuales se encontraba la RDA. En caso de que se produjera una insurrección popular o hubiera una liberalización política en Alemania Oriental no intervendría el Ejército Rojo, como ocurrió años antes en la insurrección de 1953, en Poznań, Polonia, en Hungría en 1956 y en Checoslovaquia en 1968.[1]
Antes de la apertura económica, política y social efectuada por Gorbachov, el 31 de agosto de 1980 los trabajadores de los astilleros de Gdańsk (que fundaron el sindicato independiente Solidarność) exigieron al gobierno polaco respetar los derechos de los trabajadores, así como la legalización de sindicatos independientes. La imposición de la ley marcial en Polonia de 1981 a 1983 durante el régimen de Wojciech Jaruzelski y la persecución de sus miembros los obligó a permanecer en la clandestinidad. Entre el 6 de febrero y el 5 de abril de 1989 se realizaron los Acuerdos de la Mesa Redonda entre representantes del gobierno polaco y el sindicato Solidarność. Durante las negociaciones se acordaron la legalización de este sindicato, la implantación de un sistema semipresidencial, el restablecimiento del Senado de Polonia, la celebración de elecciones para los escaños del senado y para el 35% de los escaños del Sejm (cámara baja del parlamento polaco) y el derecho a la libertad de expresión.[2] Paralelamente a la liberalización política en Polonia, en 1988 se retiró János Kádár como secretario general del Partido Socialista Obrero Húngaro. Su sucesor fue el primer ministro Károly Grósz y este, fue reemplazado por Miklós Németh, un miembro del Consejo de Ministros. El gobierno húngaro convino con los opositores al régimen en abril de 1989 el establecimiento de un sistema pluripartidista y la realización de las elecciones presidenciales en 1990.[3]

Pese a las cambios políticos y económicos acontecidos en la Unión Soviética, Polonia y Hungría, el secretario general del PSUA Erich Honecker rechazó cualquier intento de aplicar reformas liberalizadoras, aunque estas fueran moderadas. Igualmente, el gobierno de este país reprimió las protestas que simpatizaran con las acciones del gobierno soviético. La ineficiencia del Estado germano oriental fomentó la proliferación de manifestaciones en favor de la reivindicación de las libertades políticas e individuales; y el respeto y cumplimiento de la dignidad humana, del Estado de Derecho establecido en la RDA, el pluralismo político, la objeción de conciencia y la protección del medio ambiente.[4]
Uno de los primeros movimientos cívicos en la RDA fue Iniciativa por la Paz y los Derechos Humanos, organización secular fundada en 1985 e inspirado en el manifiesto político checoslovaco Carta 77. Sus miembros más destacados fueron Ulrike y Gerd Poppe, Wolfgang Templin y Bärbel Bohley, quienes posteriormente tomarían parte en las manifestaciones en contra del gobierno germano oriental en 1989 como líderes de la oposición. Fuera de esta iniciativa, en la década de 1980 hubo dos protestas marginales en las cuales sus participantes disentían respecto a las políticas del gobierno de la RDA: La marcha por la paz en honor a Olof Palme el 17 de septiembre de 1987 y las protestas de estudiantes de Berlín en 1988. La primera exigía al gobierno germano oriental conservar el medio ambiente y el fin de la carrera armamentística entre los países de la OTAN y el Pacto de Varsovia, mientras que la segunda repudiaba la expulsión de varios estudiantes del instituto Carl von Ossietzky por recolectar firmas en respaldo a Solidarność.[5]


