Diego Figueroa y Córdoba
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Diego (de) Figueroa y Córdoba (Sevilla, abril de 1619 - íd., 1673), dramaturgo español del Barroco, hermano mayor del también dramaturgo José Figueroa y Córdoba.
Según Cotarelo procedía de la ilustre familia de los Lasso de la Vega, enaltecida por el poeta Garcilaso; una rama de la familia fue a dar a principios del siglo XVI en Málaga y estaba representada por el señor de Puertollano, Gutierre Lasso de la Vega, quien se casó en Córdoba con Ana de Figueroa, hija de dicha ciudad y de la noble casa de los Condes y luego Duques de Feria. Uno de sus hijos fue el malagueño Gómez de Figueroa y Lasso de la Vega Córdoba y Mejía, del hábito de Calatrava, quien cambió el orden de sus apellidos y fue padre de los dramaturgos Diego y José de su matrimonio en Sevilla con Ana de Francia, hija del rico indiano Pablo Martínez de Francia, natural de Paredes de Nava (Palencia) y de la sevillana Beatriz de Almonte. La familia se trasladó a la Corte y allí nació José en 1629. Cuando apenas contaba Diego veintiún años, le concedió el rey Felipe IV, por Real Cédula de 17 de febrero de 1640, el hábito de Alcántara. Solo es posible (por las muchas alusiones a la Universidad de Salamanca de sus obras) que ambos estudiaran allí y en La Dama capitán se dan tantos detalles que bien pudiera ser Diego asistiera en 1638 al socorro de Fuenterrabía. Fue casado dos veces, ambas con señoras ya viudas; su primer matrimonio fue alrededor de 1644 o poco después con la condesa de Villalba Luisa Osorio, pariente suya; no tuvo hijos. El segundo fue hacia 1655 con Agustina de Aponte y Mendoza, natural de Cuenca y señora de los Salmeroncillos, hija mayor y heredera de don Pedro de Aponte, natural de Uclés, y de doña Francisca Basilia Pareja, de Cuenca. De ella tuvo Diego dos hijos, Ana Francisca de Córdoba y Juan de Figueroa y Lasso de la Vega, nacido en Madrid el 14 de noviembre de 1658, luego señor de los Salmeroncillos. Su segunda mujer murió pronto, en 1661, dejándole al cuidado de los dos niños; al varón le consiguió el hábito de Calatrava. Con su hermano José concurrió a Academias literarias, aunque era menos aficionado a ellas; concurrió a algunos certámenes y logró un primer premio con unas glosas. A don Diego, como Mecenas, dedicó en 1661 y 1664 el editor Domingo de Palacio y Villegas las dos partes de su colección de entremeses titulada Rasgos del ocio.