Distancia de unicidad
Para un cifrador la distancia de unicidad, también llamada punto de unicidad, es el valor mínimo de caracteres del texto cifrado que se necesitan para reducir a una el número de claves posibles y, por tanto, romper el cifrado. Es decir, después de intentar todas las posibles claves sólo hay una que puede hacer que el descifrado tenga sentido. La distancia de unicidad es posible a causa de la redundacia de los idiomas humanos. El concepto de distancia de unicidad fue introducido por C. E. Shannon. La distancia de unicidad permite medir el secreto de un cifrador a partir de la cantidad de incertidumbre (entropía) de la clave condicionada por el conocimiento del texto cifrado. Si H C = 0 entonces no hay incertidumbre y el cifrador es teóricamente rompible teniendo los suficientes recursos. La distancia de unicidad es la longitud mínima del texto cifrado que se necesita para determinar de forma única la clave. Un cifrador se dice que es incondicionalmente seguro si H C nunca se aproxima a 0 incluso para longitudes largas de texto cifrado. De la propia definición de secreto perfecto se puede concluir que un cifrador que tiene secreto perfecto no tiene distancia de unicidad y por tanto es incondicionalmente seguro. Shannon usaba el término secreto ideal para describir sistemas que no logran el secreto perfecto pero sin embargo no se pueden romper porque no dan suficiente información para determinar la clave.
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Para un cifrador la distancia de unicidad, también llamada punto de unicidad, es el valor mínimo de caracteres del texto cifrado que se necesitan para reducir a una el número de claves posibles y, por tanto, romper el cifrado. Es decir, después de intentar todas las posibles claves (fuerza bruta del espacio de claves) sólo hay una que puede hacer que el descifrado tenga sentido. La distancia de unicidad es posible a causa de la redundacia de los idiomas humanos (puesta de manifiesto cuando se estudia su ratio de entropía).
El concepto de distancia de unicidad fue introducido por C. E. Shannon.[1]
La distancia de unicidad permite medir el secreto de un cifrador a partir de la cantidad de incertidumbre (entropía) de la clave condicionada por el conocimiento del texto cifrado (). Si entonces no hay incertidumbre y el cifrador es teóricamente rompible teniendo los suficientes recursos. La distancia de unicidad es la longitud mínima del texto cifrado que se necesita para determinar de forma única la clave.[2]
Un cifrador se dice que es incondicionalmente seguro si nunca se aproxima a 0 incluso para longitudes largas de texto cifrado.[2] De la propia definición de secreto perfecto se puede concluir que un cifrador que tiene secreto perfecto no tiene distancia de unicidad y por tanto es incondicionalmente seguro. Shannon usaba el término secreto ideal para describir sistemas que no logran el secreto perfecto pero sin embargo no se pueden romper porque no dan suficiente información para determinar la clave.[2]
Entropías condicionales interesantes en un sistema de cifrado
Para un sistema de cifrado hay una serie de entropías condicionales interesantes:[3][4]
Supongamos
- Un mensaje M1 es sometido a un proceso de cifrado usando la clave K1 obteniendo E(K1,M1)=C1.
- representan la probabilidad condicional de la clave K dado el criptograma recibido C. A veces también se denota por
- representan la probabilidad condicional del mensaje M dado el criptograma recibido C. A veces también se denota por
Entonces:
- Podemos medir la incertidumbre (la entropía) del conocimiento de la clave una vez conocido el texto cifrado, y por tanto medir la equivocación del mensaje (en inglés message equivocation), , también denotada por , mediante la fórmula:
- La primera igualdad es por la definición de la entropía condicional y la segunda por aplicación del teorema de Bayes.
- Observar que si significa que se podrá romper el cifrado pues ya no hay incertidumbre. Esta anulación nos introduce en el concepto de distancia de unicidad.
- Podemos medir la incertidumbre (la entropía) del conocimiento del mensaje una vez conocido el texto cifrado, y por tanto medir la equivocación de la clave (en inglés key equivocation), , también denotada por , mediante la fórmula:
- La primera igualdad es por la definición de la entropía condicional y la segunda por aplicación del teorema de Bayes.
- Podemos medir la incertidumbre (la entropía) del conocimiento de la clave una vez conocido el texto cifrado y el mensaje en claro, y por tanto medir la equivocación del aspecto de la clave (en inglés key appearance equivocation), , también denotada por , mediante la fórmula:
- Podemos medir la incertidumbre (la entropía) del conocimiento del mensaje una vez conocido el texto cifrado y la clave, denotado por o por . Dada una clave la relación entre texto cifrado y texto en claro es uno-a-uno y por tanto
Se ha demostrado[4] que se cumple la siguiente relación entre las distintas entropías:
Esta relación nos pone de manifiesto un hecho bastante curioso:[4]
- En general el objetivo de cualquiera que use un cifrador es tener un valor de alto para que el sistema tenga la máxima fortaleza posible para el caso de que el atacante disponga tanto del texto cifrado como del texto plano (ataque con texto plano conocido). Sin embargo, por la expresión de la ecuación, para ello es necesario que sea pequeño. Sin embargo, tener un valor pequeño de implica que haya poca incertidumbre respecto al texto plano una vez conocido el texto cifrado (ataque con sólo texto cifrado disponible), lo cual es contrario a los intereses de cualquiera que cifre un mensaje. Por tanto es necesario una solución de compromiso para que el sistema tenga una fortaleza aceptable para ambos tipos de ataque
Considerando la longitud del criptograma
Podemos calcular y para aquellos criptogramas de una cierta longitud N (en el sumatorio sólo se consideran esos criptogramas).A estos valores son denotados por y . Otra notación alternativa equivalente es y .
La distancia de unicidad de un sistema de cifrado, si existe, nos da el valor mínimo valor de N para el cual . Es decir, da el valor mínimo de la longitud del criptograma, N, para la que cierta clave K tiene probabilidad uno y el resto tiene probabilidad 0. Este valor es posible a causa de la redundacia de los idiomas humanos (puesta de manifiesto cuando se estudia su ratio de entropía).
Hay que remarcar que aunque la distancia de unicidad da un valor para el cual , esto no garantiza que la clave pueda ser encontrada para cada situación concebible.[5] Esto sólo sucede en media. Esto es debido a los conceptos que se usan en la teoría de la información, como entropías, ratios, etc.. La distancia de unicidad representa valores medios de símbolos o letras requeridos.
Está demostrado[1] que se cumplen las siguientes propiedades:
- i) si (La equivocación de la clave es una función no creciente de N)
- ii)) si (La equivocación de los A primeros caracteres del mensaje es una función no creciente del número N de caracteres interceptados).
- iii) (Si N caracteres han sido interceptados, la equivocación de los primeros N caracteres del mensaje es menor o igual que la de la clave).
Además se cumple[5] el siguiente teorema:
- Por tanto acotando a la longitud N y suponiendo que ε es el número de símbolos diferentes del texto en claro y del texto cifrado, obtenemos
- De la expresión podemos concluir que la si la redundancia incrementa, la equivocación media de la clave y por tanto la incertidumbre con respecto de la clave usada decrece. Por tanto la redundancia hace la tarea de encontrar la clave sea más fácil. Análogamente, métodos que reduzcan la redundancia mejoran la seguridad del criptosistema.
- Otra conclusión que se puede obtener de la ecuación es que, al ser , , es decir, la equivocación de la clave, de forma general, no será cero y por tanto la clave no podrá determinarse de forma inequívoca.