Dodgeball: A True Underdog Story

película de 2004 dirigida por Rawson Marshall Thurber From Wikipedia, the free encyclopedia

Dodgeball: A True Underdog Story (conocida como Cuestión de pelotas en España y Pelotas en juego en Hispanoamérica) es una película de comedia y deportes estadounidense de 2004, escrita y dirigida por Rawson Marshall Thurber en su debut como realizador, y protagonizada por Vince Vaughn y Ben Stiller. La película narra la historia de un grupo de inadaptados liderado Peter LaFleur (Vaughn) que participa en un torneo de balón prisionero (dodgeball) para salvar su modesto gimnasio, Average Joe's, de ser absorbido por la cadena corporativa Globo Gym, dirigida por el excéntrico y egocéntrico White Goodman (Stiller).

Título Cuestión de pelotas (España)
Pelotas en juego (Hispanoamérica)
Dirección artística Jerzy Zielinski
Producción Stuart Cornfeld
Ben Stiller
Datos rápidos Título, Ficha técnica ...
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El proyecto se gestó a finales de la década de 1990, cuando Thurber escribió un guion inspirado en sus experiencias juveniles con el dodgeball. Tras ser rechazado por varios estudios, la productora de Stiller impulsó el desarrollo del filme, que finalmente fue aprobado por 20th Century Fox. El rodaje se realizó principalmente en Los Ángeles en 2003 e incluyó un periodo de intensivo entrenamiento para el elenco. La película combinó un guion mayormente estructurado con amplios espacios para la improvisación, especialmente por parte de Vaughn y Stiller.[2]

Con un presupuesto aproximado de 18 millones de dólares,[2] el filme se estrenó en Estados Unidos el 18 de junio de 2004 y debutó en el primer puesto de la taquilla.[4] Recaudó más de 168 millones de dólares a nivel mundial,[3] convirtiéndose en un éxito comercial inesperado y consolidándose como una «historia de desventaja» tanto dentro como fuera de la pantalla.[2] La crítica ofreció opiniones mayoritariamente favorables, con un 72 % de aprobación en Rotten Tomatoes.[5]

Trama

Cuando Peter LaFleur no puede pagar la hipoteca de su deteriorado gimnasio Average Joe's, su rival White Goodman, propietario de Globo Gym, adquiere la deuda con la intención de embargar y demoler el local para construir un estacionamiento. Goodman intenta seducir a la abogada Kate Veatch, encargada del caso, pero ella rechaza sus avances alegando conflicto de interés.

Peter, junto a los empleados Dwight Baumgarten y Owen Dittman, y los miembros Steve «el pirata» Cowan, Justin Redman y Gordon Pibb, decide reunir el dinero necesario. Tras fracasar en un lavadero de autos improvisado, Gordon propone participar en un torneo de balon prisionero (dodgeball) en Las Vegas, cuyo premio asciende a cincuenta mil dólares. El grupo se entrena con una cinta protagonizada por la leyenda del deporte Patches O'Houlihan. Aunque son derrotados por un equipo de Girl Scouts, avanzan por defecto cuando sus rivales son descalificadas por dopaje.

Goodman, tras espiar a Average Joe's, forma su propio equipo, los Globo Gym Purple Cobras, y evita la clasificación gracias a sus contactos. Patches, ya anciano, se ofrece a entrenar a Average Joe's con métodos poco convencionales que incluyen esquivar llaves inglesas y vehículos. Kate, inicialmente reacia por el conflicto de interés, se une al equipo después de ser despedida injustamente por maniobras de Goodman.

El grupo alcanza la final contra Globo Gym, pero la víspera del partido Patches muere en un accidente. Goodman ofrece a Peter cien mil dólares por la escritura del gimnasio, lo que lo deja desmoralizado. Durante la final, Justin se ausenta para ayudar a su compañera Amber en una competencia de porristas, y el equipo queda incompleto. Tras un encuentro con Lance Armstrong, Peter recupera la motivación, aunque Average Joe's es eliminado por no presentarse. La decisión es revertida gracias a un voto de desempate de Chuck Norris.

En el partido decisivo, Peter derrota a Goodman en muerte súbita, obteniendo el campeonato y el premio. Revela que utilizó los cien mil dólares de Goodman para apostar por la victoria de Average Joe's, logrando cinco millones de dólares. Con ese dinero adquiere la participación mayoritaria de Globo Gym, despide a Goodman y asegura el futuro de Average Joe's. El desenlace muestra a los personajes en nuevas relaciones: Peter inicia una con Kate y Joyce, Justin se casa con Amber, y Owen comienza a salir con Fran Stalinovskovichdaviddivichski, integrante de Globo Gym.

Reparto

Producción

Antecedentes

Rawson Marshall Thurber, un amante del balón prisionerododgeball, en inglés— desde su juventud, tuvo la idea de escribir un guion para una comedia deportiva hacia finales de los años 1990, mientras se encontraba estudiando cine. El director y guionista se inspiró en sus recuerdos de su juventud para crear una historia sobre adultos jugando dodgeball. Según Thurber, «nadie podría tomarse esta película en serio», lo que le «permitiría hacer chistes extraños y ser raro de una manera divertida». En abril de 2001, mientras trabajaba como asistente del guionista John August, Thurber comenzó a escribir el primer borrador del guion, titulado Underdogs, de 154 páginas. Más tarde ese año, ya con un guion especulativo terminado, comenzó a enviar el guion e intentó vender la historia a los estudios más grandes, siendo rechazada en todas las ocasiones.[2]

Siendo aficionado de Swingers y The Ben Stiller Show, Thurber escribió los papeles de los protagonistas para Vince Vaughn y Ben Stiller. El director envió el guion a Red Hour, la productora de Stiller, y llegó a manos del los ejecutuvos Rhoades Rader y Stuart Cornfeld, a quienes les gustó la historia. Los productores se reunieron con Thurber e incluso practicaron balón prisionero. El director consideró que su cortometraje cómico sobre fútbol americano, titulado Terry Tate: Office Linebacker, que circulaba en ese entonces fue esencial para poder demostrar que era capaz de dirigir una película de comedia. Red Hour firmó un acuerdo con DreamWorks y durante los siguientes dieciocho meses, Thurber se dedicó a rescribir el guion siendo aconsejado por Stiller y Cornfeld. Ya con una versión del guion más pulida, Stiller se ofreció para interpretar el papel antagónico, mientras que el director Todd Phillips sugiró a Vaughn, sin saber que el personaje había sido escrito para él. Mientras tanto, la directora de DreamWorks se negó a financiar el proyecto, comentando: «En DreamWorks no hacemos películas sore balón prisionero. En DreamWorks hacemos películas ganadoras del Óscar». Al mismo tiempo, Sony Pictures se interesó en la historia y quería invertir tres millones de dólares en su producción, aunque no querían a Thurber como director y preferían que se tratase de fútbol.[2]

Casting

El peinado de Stiller en Dodgeball estuvo inspirado en el de Patrick Swayze en Road House.[2]

Posteriormente, la productora Debbie Liebling de 20th Century Studios recibió el guion y propuso la idea a los ejecutivos, quienes estaban interesados en trabajar con Stiller, pero no les convencía que se tratase sobre balón prisionero, no entendían el guion y no querían a Vaughn como actor. El presidente de Fox Tom Rothman sugirió a Ashton Kutcher en lugar de Vaughn, pero el director quería a alguien mayor «que tiene la oportunidad de fracasar, no a alguien que esté en ascenso». No obstante Liebling insistió en la capacidad del actor para la comedia, hecho que se vio apoyado por su participación en Old School, estrenada en febrero de 2003. Aún con Stiller y Vaughn confirmados, el estudio no le dio luz verde a la producción y Liebling organizó una lectura del guion ante Rothman y otros ejecutivos, en la que participaron los dos protagonistas junto a Christine Taylor y Justin Long. La reunión terminó de convencer a los encargados del estudio.[2]

Una vez aprobado el proyecto, la producción avanzó con el proceso de selección del elenco. Los siguientes en incorporarse fueron Missi Pyle y Jason Bateman. Para el papel de Patches O'Houlihan se barajaron nombres como Brian Cox, Roy Scheider y Bruce Dern, aunque finalmente se eligió a Rip Torn. Por su parte, Chris Williams consiguió el rol de Dwight tras participar en audiciones en las que realizó pruebas con otros candidatos para el personaje de Owen, entre ellos Rainn Wilson, Jason Segel y Joel David Moore, quien resultó seleccionado para dicho papel. Steve Carell asistió al casting para interpretar a Gordon Pibb, pero el director seleccionó a Stephen Root por la «dulzura» que le aportaba al personaje. El actor había actuado en la comedia Office Space y dudaba si sería posible interpretar el personaje sin ser encasillado, así que decidió hacerlo como un tributo a Rick Moranis. Nick Offerman se presentó a leer para el papel de Steve «el pirata», pero la mirada de Alan Tudyk convenció al director, quien recordó que «no podía ser alguien simplemente disfrazado». Con respecto a Justin Long, el estudio consideraba que el actor —de veintirés años— era demasiado mayor para interpretar a un personaje adolescente. A pesar de recibir otra oferta cinematográfica, el director insistió en mantenerlo en el proyecto, ya que había escrito el papel pensando en él y lo alentó a rechazar la propuesta alternativa.[2]

Filmación

Antes del inicio del rodaje, el elenco se reunió en un estudio de Hollywood, donde se organizó un campamento intensivo de dos semanas para entrenar a los actores en dodgeball y prepararlos físicamente para las escenas. El equipo llevó a cabo ejercicios diseñados para mejorar la agilidad y los reflejos, consistentes en desplazamientos rápidos hacia una marca y la evasión de pelotas lanzadas. Estas dinámicas formaron parte del entrenamiento técnico destinado a dotar al elenco de las habilidades necesarias para las secuencias de juego. El rodaje comenzó en Los Ángeles en septiembre de 2003 y se extendió durante aproximadamente tres meses. El elenco se volcó en la comedia física, aunque las escenas implicaron un nivel de exigencia particular para Justin Long. Gran parte de las tomas incluyeron el uso de una máquina de lanzamiento de pelotas a máxima velocidad, lo que generó tanto comicidad como riesgo, y convirtió a Long en el centro de numerosos impactos.[2]

Previo al rodaje, el reparto participó en un campamento intensivo de dos semanas para prepararse físicamente para las escenas deportivas.[2]

Rip Torn dio vida al entrenador gruñón y veterano Patches O'Houlihan, en contraste con el elenco de actores cómicos que lo rodeaba. Varios compañeros de rodaje señalaron que Torn parecía distante respecto al proyecto y recordaron su participación como una mezcla de genialidad interpretativa y tensiones en el set. Christine Taylor comentó que cuestionaba líneas del guion. Al mismo tiempo, tuvo enfrentamientos verbales con Long, a quien acusó de interrumpir sus diálogos. Su trato con el resto del elenco fue descrito como poco sociable, centrado únicamente en cumplir con su trabajo. Esa misma dureza personal, sin embargo, resultó coherente con el personaje. Joel David Moore recordó que incluso en escenas de celebración evitaba la cercanía con sus compañeros, mientras que Williams subrayó que Torn mantenía una «energía visceral» que reforzaba la autenticidad de O'Houlihan. Según Williams, «no le importaba nada, salvo ir y hacer el trabajo. Era perfecto para Patches O'Houlihan».[2]

El guion original dio lugar a la improvisación. Thurber estimó que el 90 % estaba escrito y el resto fue improvisado por los actores. Vaughn se estableció como un referente natural para el director y el resto del elenco. El asistente de producción Brian Taylor, Christine Taylor y Stephen Root subrayaron su rapidez mental, ingenio y capacidad para improvisar. Moore destacó «la interpretación, la cadencia y el ritmo del humor» de Vaughn. El antagonista interpretado por Stiller fue concebido como una figura marcada, según Thurber, por «un trasfondo de trauma o psicosis». Stiller explicó que al conversar con Thurber sobre su papel recurrió a la voz de Tony Perkis, personaje que había interpretado en Pesos pesados (1995) y que resultó encajar de manera natural.[2] Stiller optó por repetir su actuación, creyendo que nadie había visto esa película. Añadió que Perkis era «un primo hermano o segundo» de Goodman.[6] Aunque con un aspecto diferente, la interpretación «emergió directamente» del guion de Thurber. El director, que no había visto Pesos pesados , consideró que el actor brillaba en papeles de «cómico cruel». El director propuso que el aspecto del personaje se inspirara en el peinado de Patrick Swayze en Road House (1989), con un estilo «plumado y letal». Lisa Layman miró la película de Swayze para diseñar la peluca de Stiller y notó que una vez terminada, le permitió al actor «meterse totalmente» en el personaje.[2]

La producción visitó alrededor de cuarenta locaciones para ambientar las escenas del Globo Gym. Finalmente se seleccionó el edificio de la Nikken Corporation, «una de estas empresas de esquemas piramidales», según el diseñador de producción Maher Ahmad.[2] En la oficina de White Goodman se colocó una versión de una ilustración que muestra a un hombre sosteniendo los cuernos de un toro.[7] La producción reemplazó el rostro del hombre original por el de Stiller. Los dos actores principales establecieron tonos opuestos en sus interpretaciones. Mientras Stiller retrató a su personaje de manera caricaturesca, Vaughn consideró que era necesario «un narrador, un hombre cuerdo que atravesara un mundo loco» con quien el público pudiese identificarse. Vaughn comparó la contraposición de estilos con una partida de tenis.[2]

Rip Torn interpretó al gruñón entrenador Patches O'Houlihan; su carácter distante y su intensidad en el set reforzaron la autenticidad del personaje.[2]

La recreación del torneo de la American Dodgeball Association of America se realizó en la Cabrillo High School de Long Beach, transformada en el Las Vegas University Learning Annex. La ambientación requirió numerosos extras y una coreografía precisa. Stiller sugirió pintar de negro la cancha para mejorar el efecto visual, lo que implicó un gasto de unos 50 000 dólares. Se incorporaron camarógrafos deportivos para dar realismo a los partidos, combinando tomas fluidas con planos diseñados para los momentos clave. El equipo contó con varias versiones de pelotas —estándar, suavizadas y acolchadas— para minimizar riesgos; lograr un equilibrio entre seguridad y verosimilitud resultó complejo. Al Kaplon, árbitro real, fue incorporado como juez del torneo. Su presencia aportó autoridad y legitimidad a las escenas. Su desempeño fue tan convincente se amplió su participación: de unas diez páginas iniciales de guion pasó a cerca de dieciocho. Gary Cole y Jason Bateman se unieron a la filmación como comentaristas del torneo. Sus escenas se rodaron en aproximadamente cinco horas, utilizando una cámara fija frente a ellos y un par a los costados, sin llegar a presenciar realmente ningún partido.[2]

La cinta incluyó cameos de David Hasselhoff, William Shatner, Lance Armstrong y Chuck Norris. De acuerdo con Brian Taylor, «Chuck estaba dubitativo porque pensaba: "¿Se están burlando de mí como Chuck Norris?". Definitivamente estábamos masajeando su ego y le dijimos: "No, hermano, todos te idolatramos", lo cual era cierto». Una vez que el actor aceptó participar, la producción lo transportó en helicóptero hasta el set en Long Beach. Durante una interrupción de la filmación, el director señaló que Shatner se mostraba un tanto incómodo con las reiteradas referencias a su nombre. El actor no se interpretaba a sí mismo sino a un personaje, y la situación derivó en un episodio inusual en el que Justin Long se disculpó por haberlo llamado de ese modo. El filme se terminó de filmar en Las Vegas.[2] Cuando la película se proyectó para el público de prueba, el final original mostraba la derrota de Average Joe's contra Globo Gym en la final. Tras la mala recepción del final por parte de la audiencia de prueba, se añadieron el combate a muerte súbita y la victoria de Average Joe's en el torneo de balón prisionero, junto con el regreso de White a la obesidad.[8][9]

Recepción

Taquilla

La película se estrenó en Estados Unidos el 18 de junio de 2004, coincidiendo con el lanzamiento de La terminal, de Steven Spielberg. Con un presupuesto de dieciocho millones de dólares y dirigida por el debutante Rawson Marshall Thurber, las expectativas del estudio eran reducidas. No obstante, el público respondió con estusiasmo al estreno en salas.[2] Durante el fin de semana de su lanzamiento, Dodgeball superó a La terminal en taquilla, alcanzando el primer puesto en la recaudación nacional con más de 30 millones de dólares.[4] El éxito también sorprendió a los ejecutivos del estudio, quienes reconocieron que el equipo creativo había percibido un potencial que no era evidente en un inicio. El triunfo consolidó la película como un ejemplo de «historia de desventaja» tanto en su argumento como en su recorrido comercial. Como gesto de agradecimiento, Ben Stiller obsequió a los miembros del elenco con motocicletas Vespa.[2] La película alcanzó una recaudación nacional de 114,3 millones de dólares[10] y un total mundial de 168,4 millones de dólares.[3]

Crítica

En el sitio web recopilador de reseñas Rotten Tomatoes, el 72 % de las 166 críticas son positivas, con una calificación promedio de 6,3/10. El consenso del sitio web dice: «Orgullosamente profana y espléndidamente absurda, Dodgeball es una digna sucesora espiritual de las comedias disparatadas de los años 1980».[5] Metacritic, que utiliza un promedio ponderado, le asignó a la película una puntuación de 55 sobre 100, basándose en 34 críticas, lo que indica reseñas «mixtas o regulares».[11] El público encuestado por CinemaScore le dio a la película una calificación promedio de «B+» en una escala de A+ a F.[12]

The Boston Globe elogió la visión satírica de Stiller sobre la virilidad masculina y la química entre Vince Vaughn y Christine Taylor.[13] Para Nev Pierce, de la BBC, «Dodgeball es la mejor comedia convencional estadounidense de los últimos años» y la definió como «cruda, tonta y divertida».[14] A crítica Lisa Schwarzbaum, de Entertainment Weekly, le resultó «hilarantemente falsa y grosera».[15] Ed Park, de The Village Voice, opinó que «Dodgeball es la comedia más satisfactoria del año pasado, al menos entre las protagonizadas por Stiller».[16] Joe Morgenstern, de The Wall Street Journal, inicialmente se negó a reseñar la película, creyendo que no merecía su atención. Sin embargo, tras reseñar la edición en DVD, cambió de opinión y escribió: «Mea culpa, mea culpa. La ópera prima de Rawson Marshall Thurber, protagonizada por Ben Stiller y Vince Vaughn, es errática, imbécil, por no decir completamente idiota, intrascendente incluso en su mínima expresión, y sumamente entretenida».[17] Roger Ebert le otorgó a la película tres estrellas de cuatro en su reseña del Chicago Sun-Times y escribió: «En un regalo milagroso para el público, 20th Century-Fox no revela todos los mejores gags en su tráiler».[18]

En una reseña para Salon.com, Stephanie Zacharek admitió: «Casi quería aburrirme con Dodgeball, solo para demostrarme a mí misma que nadie podría hacer una película que se viera bien sobre mi deporte menos favorito de la infancia. Thurber me demostró que estaba equivocada».[19] Richard Roeper comentó que la película se trataba de «un sucesor hilarante y digno de las grandes comedias disparatadas de finales de los años 1970 y principios de los 80, películas como Caddyshack y Meatballs».[20] Peter Debruge, de Premiere Magazine opinó que Dodgeball «se mantiene a la altura de clásicos como Office Space y Airplane!».[21] Ann Hornaday, de The Washington Post, escribió que «balanceándose suavemente entre lo inteligente y lo estúpido, Thurber nunca logra hacer que Dodgeball despegue, pero tampoco deja que se hunda por completo».[22] Joe Leydon, de Variety, indicó que, «con una cautivadora despreocupación», Vaughn «logra mantener su ritmo cómico» durante la mayor parte del filme. Con respecto al otro protagonista, comentó: «Con un poderoso mullet, un bigote a lo Fu Manchú y un físico semimusculoso, Stiller se presenta como un dibujo animado de acción real, que es prácticamente lo que el guion requiere». Leydon añadió que se trata de «una alegre mezcla de humor físico y escatología, sátira y sentimentalismo en una farsa desenfadada destinada a hacer reír a los espectadores hasta que se avergüencen por completo de sí mismos».[23]

Por otro lado, Mick LaSalle, del San Francisco Chronicle, sostuvo: «Sí, la película se puede ver y hay alrededor de seis buenos momentos graciosos en ella, pero seis buenas risas (no excelentes) en noventa minutos es bastante poco para una comedia».[24] Megan Lehmann, del New York Post, le otorgó una estrella y media sobre cuatro, y opinó: «Desde el principio huele a desesperación, recurriendo con demasiada frecuencia al espectáculo al estilo de America's Funniest Home Videos de gente recibiendo golpes en la entrepierna con pelotas de goma rojas».[25] En otro reseña negativa, Manohla Dargis, de Los Angeles Times, concluyó: «No es el fin del cine estadounidense, pero podría señalar el fin de las ambiciones de Ben Stiller o el lanzamiento de una venganza contra sus seguidores».[26] Otras críticas, como la de Slant Magazine, catalogó a la película como «menos que una broma»,[27] mientras que TV Guide señaló que Ben Stiller «no sabe cuándo detenerse».[28]

Premios

Más información Organización, Categoría ...
Organización Categoría Receptor Resultado
Premios BMI (2005) Mejor banda sonora Theodore Shapiro Ganador
Premios ESPY (2004) Mejor película de deportes Candidata
MTV Movie & TV Awards (2005) Mejor actuación cómica Ben Stiller Candidato
Mejor equipo en pantalla Vince Vaughn, Christine Taylor, Justin Long, Alan Tudyk, Stephen Root, Joel Moore y Chris Williams Candidatos
Mejor villano Ben Stiller Ganador
Premios Golden Raspberry (2005) Peor actor Ben Stiller (también por Anchorman: The Legend of Ron Burgundy, Along Came Polly, Envy y Starsky & Hutch) Candidato
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Secuela

El 22 de abril de 2013, se anunció que 20th Century Fox había comenzado el desarrollo de una secuela de la película, con el guion de Clay Tarver y el regreso de Ben Stiller y Vince Vaughn como protagonistas.[29] Sin embargo, Stiller declaró posteriormente que desconocía la existencia de una secuela de Dodgeball.[30] En junio de 2017, se publicó en línea un video de reunión del elenco titulado «Play Dodgeball with Ben Stiller», en el que se anunciaba un concurso para recaudar fondos para la Stiller Foundation.[31]

El 27 de abril de 2023, se anunció que 20th Century Studios había reanudado la producción de una secuela, con el regreso de Vaughn, quien posiblemente sería el productor de la nueva película.[32] Vaughn señaló que existía la posibilidad de construir una historia retomando los personajes originales, pero advirtió que el proyecto solo tendría sentido si lograba sostenerse como una obra independiente. En caso contrario, consideraba preferible dejar la película como un título único.[2]

Referencias

Enlaces externos

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