Dorothy Osborne perteneció a una familia que apoyó la causa monárquica realista durante la guerra civil inglesa.[1][2]En aquellos años, su madre se trasladó junto a sus hijos a Francia para reunirse con su esposo. Fue durante uno de estos viajes cuando Dorothy conoció a William Temple, un estudiante de la Universidad de Cambridge que se disponía a viajar sin haber obtenido aún su título.[1]
Osborne es reconocida principalmente por las cartas que escribió a su futuro esposo antes de contraer matrimonio.[3]Estas misivas, redactadas con un estilo sencillo y coloquial, ofrecen una crónica fascinante de la vida de una joven aristócrata inglesa entre 1647 y 1654. Su correspondencia se considera una pieza clave de la historia de las costumbres inglesas de la segunda mitad del siglo XVII, sirviendo como un complemento fundamental a las obras de cronistas famosos como Samuel Pepys y John Evelyn.[3]
A pesar de los convulsos conflictos políticos de su tiempo, sus cartas apenas se vieron afectadas por ellos. En su lugar, proyectan la imagen de una mujer inteligente, ingeniosa, progresista y con una gran lucidez social, capaz de captar el lado ridículo de las situaciones y describirlos con una malicia divertida y elegante.[3] Sus escritos, vivaces y afectuosos, destacan por su sentido común, humor y aguda observación.[4][2]
Hija de Sir Peter Osborne, conoció a William Temple (más tarde Sir William) en 1647 y, pese a la oposición de ambas familias, se casaron el 25 de diciembre de 1654.[2] La familia de Dorothy era ferviente defensora de los Estuardo, por lo que consideraban que las posturas de Temple eran demasiado moderadas.[3] Cabe destacar que su correspondencia y noviazgo coincidieron con la dictadura de Oliver Cromwell; no obstante, Osborne no compartía el extremismo lealista de sus parientes, hasta el punto de que, en cierto momento, pareció estar dispuesta a casarse con el segundo hijo del dictador.[3]
Tras el enlace, el matrimonio se trasladó primero a Irlanda y posteriormente, entre 1665 y 1671, a los Países Bajos, donde Temple ejerció como embajador.[1] Dorothy fue una esposa devota, como atestiguan algunas cartas supervivientes de sus años posteriores. De su unión nacieron nueve hijos, de los cuales siete fallecieron a temprana edad. Amiga cercana de la reina María II de Inglaterra, fue enterrada en la Abadía de Westminster.[4]
Sir William Temple conservó el conjunto de cartas escritas durante su cortejo (entre diciembre de 1652 y octubre de 1654), las cuales permanecieron inéditas en formato manuscrito hasta el siglo XIX. En 1891 fueron vendidas al Museo Británico, y su edición más destacada fue publicada en 1928 por G. C. Moore Smith.[4]