Echinopsis lageniformis
especie de plantas
From Wikipedia, the free encyclopedia
Echinopsis lageniformis es una especie de planta suculenta perteneciente al género Echinopsis, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica de Bolivia, específicamente de los departamentos de La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija. Además se ha introducido en las Islas Canarias (España).
| Echinopsis lageniformis | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Estado de conservación | ||
|
Preocupación menor (UICN)[1] | ||
| Taxonomía | ||
| Reino: | Plantae | |
| Subreino: | Tracheobionta | |
| División: | Magnoliophyta | |
| Clase: | Magnoliopsida | |
| Subclase: | Caryophyllidae | |
| Orden: | Caryophyllales | |
| Familia: | Cactaceae | |
| Subfamilia: | Cactoideae | |
| Tribu: | Trichocereeae | |
| Género: | Echinopsis | |
| Especie: |
E. lageniformis (C.F.Först.) H.Friedrich & G.D.Rowley, 1974 | |
| Sinonimia | ||
La especie presenta 14 sinónimos: (véase el texto) | ||
Descripción
Echinopsis lageniformis es una especie de cactus de porte arbóreo, con cierta ramificación y una altura de hasta 5 m. El tallo es cilíndrico, de color verde claro y ligeramente glauco, con un diámetro de 10 a 15 cm.

La planta presenta entre 4 y 8 costillas romas, separadas por surcos amplios y poco profundos. Sobre ellas se disponen areolas grandes, con una separación de hasta 2 cm. Cada areola desarrolla de 2 a 6 espinas desiguales, de forma acicular a subulada. No muestran engrosamiento basal y tienen una coloración amarillenta, con longitudes de hasta 10 cm.

Las flores son blancas, de apertura nocturna y con forma de embudo, y alcanzan hasta 18 cm de longitud. Los frutos son esféricos, con pilosidad externa, y miden entre 5 y 6 cm de largo.[2]
Distribución y hábitat
El área de distribución nativa de esta especie se localiza en Bolivia, específicamente en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija. Además, es posible que también se extienda de forma natural al vecino Perú, aunque esta presencia aún requiere confirmación formal. Fuera de su rango original, la especie ha sido introducida en las Islas Canarias (España), donde se cultiva principalmente con fines ornamentales y se ha naturalizado en algunos sectores debido a su tolerancia a ambientes áridos.[3][1]
Se desarrolla principalmente en biomas desérticos o de matorral seco, a altitudes comprendidas entre los 1000 y 3300 m.s.n.m. En el valle de La Paz suele crecer en acantilados y laderas rocosas cercanas a los ríos, donde encuentra suficiente luz y drenaje natural. Sus poblaciones aparecen en varias zonas aisladas, lo que sugiere una distribución fragmentada típica de especies adaptadas a ambientes áridos. Además, es frecuente observarla en los bordes de campos de cultivo y áreas intervenidas, donde tolera suelos pobres y exposición intensa al sol.[1]
Taxonomía
La primera descripción de esta especie fue como Cereus lageniformis, publicada en 1861 por el botánico alemán Carl Friedrich Förster en la revista ilustrada Hamburger Garten- Blumenzeitung 17: 164.[4]
Más tarde, los botánicos Heimo Friedrich y Gordon Douglas Rowley trasladaron la especie al género Echinopsis, por lo que pasó a llamarse Echinopsis lageniformis. Registraron estos cambios en la revista científica I.O.S. Bulletin; Journal of the International Organization for Succulent Plant Study 3: 95, publicada en 1974.[3][5]
- Echinopsis: nombre genérico formado a partir de la palabra latina ĕchīnus (que significa ‘erizo’) y la palabra griega opsis (que se traduce como 'de aspecto similar a'), en alusión a los tallos globosos y espinosos que presentan las especies de este género.[6]
- lageniformis: epíteto específico formado a partir de las palabras latinas lăgēna (que significa 'botella', 'frasco') y formis (que se traduce como 'con forma'), en alusión a su peculiar tallo en forma de botella.[7][8]
- Cereus bridgesii Salm-Dyck, 1850
- Cereus bridgesii f. brevispinus (K.Schum.) Schelle, 1907
- Cereus bridgesii var. brevispinus K.Schum., 1897
- Cereus bridgesii f. lageniformis (C.F.Först.) Schelle, 1907
- Cereus bridgesii var. lageniformis (C.F.Först.) K.Schum., 1897
- Cereus bridgesii var. longispinus W.Maass, 1905
- Cereus lageniformis C.F.Först., 1861 (basónimo)
- Echinopsis scopulicola (F.Ritter) Mottram, 1997
- Trichocereus bridgesii (Salm-Dyck) Britton & Rose, 1920
- Trichocereus bridgesii var. brevispinus Borg, 1937
- Trichocereus bridgesii var. longispinus (C.A.Maass) Borg, 1937
- Trichocereus crassicostatus F.Ritter, 1966
- Trichocereus riomizquensis F.Ritter, 1980
- Trichocereus scopulicola F.Ritter, 1966
Estado de conservación
En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”, lo que indica que, en términos generales, no enfrenta un riesgo elevado de extinción y sus poblaciones se consideran relativamente estables. Actualmente, no se han identificado amenazas importantes para esta especie, y su distribución y abundancia en el hábitat natural parecen mantenerse adecuadas.[1]
Importancia económica y cultural
Uso ornamental
Echinopsis lageniformis se cultiva principalmente por su valor ornamental, ya que varias de sus variedades son muy apreciadas por los coleccionistas de cactus. Entre estas se incluyen una variedad cristada, dos variantes de crecimiento monstruoso y un clon más reciente que combina características monstruosas y cristadas. Estas formas presentan un crecimiento más lento que la variedad estándar, pero su morfología inusual las hace especialmente buscadas por los coleccionistas.[9]
La forma monstruosa de la especie, conocida popularmente como “planta del pene” o “cactus del pene”, se distingue por tallos cortos que se ramifican intensamente, formando un arbusto bajo y espinoso. La parte superior de cada segmento de tallo es lisa y carece de espinas, mientras que la parte inferior desarrolla espinas y muestra tendencia a formar costillas, contrastando con el hábito columnar típico de la especie.[10]
Otros usos
La planta contiene diversos alcaloides psicoactivos, entre los que destaca la mescalina, presente en concentraciones que en algunos ejemplares superan a las del cactus de San Pedro (Echinopsis pachanoi). Esta característica ha llevado a que E. lageniformis tenga una larga tradición de uso chamánico y ritual en las culturas de sus regiones nativas, donde se emplea con fines visionarios y ceremoniales.[1][11]