Para que una obra digital pueda ser compartida y leída en una pantalla, su estructura debe respetar ciertos estándares. A estos les llamamos formatos.[4] “La elección de un formato tiene implicaciones,[4] pues de un punto de vista editorial, los formatos informáticos no son neutros; en cambio, juegan un rol central en la definición de los contenidos digitales que se pueden producir, en su forma, y en la manera en la que serán utilizados.[5]
Existen formatos propietarios, que pueden ser abiertos u opacos, y formatos libres y abiertos. Los formatos propietarios son controlados por une entidad privada, mientras que aquellos con formatos libres son públicos.[4]
Creado en 1993, el Portable Document Format (PDF) es uno de los formatos más utilizados en la edición digital, pues permite preservar fielmente los diseños y dimensiones de los documentos, independientemente de la plataforma de lectura, del sistema de explotación, etc. Con un formato como este, la lectura se aconseja en un ordenador a través de, por ejemplo, un programa como Adobe Acrobat Reader.[6]
El PDF es un formato abierto.[6]
Aún más flexible que el PDF, el Electronic Publication (EPUB) es el formato estándar utilizado actualmente para la lectura de libros digitales en dispositivos de lectura electrónicos (a excepción de la Kindle), celulares inteligentes y tabletas.[7] El formato EPUB permite que el texto se adapte al tamaño de la pantalla de la herramienta utilizada y puede, de esa forma, adaptarse a distintos aparatos. Este formato es conocido por su dinamismo y por sus numerosas funciones, como la búsqueda, la asociación de notas al contenido del libro, la creación de cuestionarios, la configuración de opciones establecidas por el utilizador-lector, entre otros.[7] Es el formato más recomendado en términos de accesibilidad.
El EPUB permite la incorporación de varios elementos propios a los libros como una portada, una tabla de contenidos, y un índice. Al contener varios archivos comprimidos de tipo HTML, CSS y multimediático, la creación de un EPUB requiere de programas especializados y un conocimiento extenso de los lenguajes de marcado.[7]
El formato AZW es el formato desarrollado por Amazon para su lector de libros electrónicos, la Kindle. La mayoría de los lectores de libros electrónicos aceptan el formato EPUB, Amazon tiene su propio formato, que es proprietario, contrariamente al EPUB que es abierto.[8] El objetivo de esto es incitar a los utilizadores a comprar libros digitales en el sitio web de Amazon.[9]
Cuando un autor desea enviarle un texto a Amazon, es la marca misma que se encargar de transformar el archivo al formato AZW. A pesar de esto, se aconseja que el archivo sea enviado en formato EPUB, pues las similitudes con el formato AZW permiten un mejor resultado.[9]