Edificio Gustavo Capanema
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El Edificio Gustavo Capanema (también conocido como Palacio Capanema, o por los antiguos nombres de Ministerio de Educación y Salud y Ministerio de Educación y Cultura)[1] es un inmueble ubicado en el centro de Río de Janeiro, Brasil. Es considerado como uno de los exponentes más significativos de la arquitectura del Movimiento Moderno en Sudamérica.[1] Fue construido entre 1936 y 1945, según el diseño conjunto de los arquitectos Lúcio Costa, Oscar Niemeyer, Affonso Reidy, Carlos Leão, Ernâni Vasconcelos y Jorge Machado Moreira. Contó con la asesoría de Le Corbusier, quien se desplazó hasta el Brasil en varias ocasiones durante el proyecto.[2] Mide 60 m de altura, tiene 17 plantas y ocupa 21.536 m².[3]
| Edificio Gustavo Capanema | ||
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| bien declarado patrimonio por el IPHAN y lista indicativa del Patrimonio de la Humanidad | ||
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Vista norte (en Brasil, la fachada soleada), mostrando los brise soleil característicos de la arquitectura corbuseriana. | ||
| Localización | ||
| País |
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| Estado |
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| Municipio |
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| Localidad | Centro | |
| Ubicación | Río de Janeiro | |
| Coordenadas | 22°54′33″S 43°10′26″O | |
| Información general | ||
| Declaración | marzo de 1948 y 6 de septiembre de 1996 | |
| Construcción | 1936 - 1945 | |
| Inauguración | 1943 | |
| Altura | ||
| Altura arquitectónica | 60 metros | |
| Detalles técnicos | ||
| Plantas | 17 | |
| Superficie | 21.536 m² | |
| Diseño y construcción | ||
| Arquitecto | Lúcio Costa, Oscar Niemeyer, Affonso Eduardo Reidy, Carlos Leão, Ernâni Vasconcelos y Jorge Machado Moreira. Contó con la asesoría de Le Corbusier. | |
| Ingeniero estructural | Emílio Henrique Baumgart | |
Desarrollo
En 1935 se convoca a un concurso para el diseño de la nueva sede del Ministerio de Educación y Salud. A éste se presentan varias de las figuras más destacadas de la arquitectura moderna brasileña, pero el concurso lo gana un proyecto decorado con motivos marajoaras realizado por Archimedes Memória y Francisco Cuchet.[1]
Consciente de la necesidad de representar la modernidad y el desarrollismo estatal llevado a cabo por el gobierno brasileño,[4] el entonces ministro de educación Gustavo Capanema premia el proyecto pero decide no construirlo, y consigue que en su lugar se encargue el proyecto a un grupo de arquitectos modernos liderado por Lúcio Costa.[5] Éste solicitará la consultoría del renombrado arquitecto francés Le Corbusier, quien se desplazará un mes a Brasil para colaborar en el proyecto.[5]

El diseño se termina en 1937, contando también con la colaboración de Roberto Burle Marx como paisajista.[4] Ese mismo año se inician las obras, que cuya dirección abandona en 1939 Lúcio Costa, siendo sustituido por Oscar Niemeyer.[5] El edificio se inaugura oficialmente en 1945, por Getúlio Vargas.[2]
Diseño
Durante el proceso de diseño Le Corbusier solicitó en vano un terreno más amplio para la realización del proyecto.[5] Ante la negativa, y para liberar superficie a nivel de calle, se optó por una tipología de rascacielos. Este edificio fue, de hecho, el primer rascacielos construido según las ideas de Le Corbusier, pese a que ya había proyectado sin éxito numerosos rascacielos con anterioridad.[5]
El edificio cumple con los puntos de la arquitectura corbuseriana: la elevación sobre pilotis para liberar el plano de la calle, la terraza jardín para "devolver" a la naturaleza el terreno usurpado, la ventana corrida para maximizar la relación con el entorno y manifestar la liberación de la fachada respecto de las funciones estructurales, e incluso el empleo del característico brise-soleil como protección frente al cálido clima tropical.
El edificio se compone de dos volúmenes: uno vertical y uno horizontal. El volumen vertical y principal es un prisma rectangular elevado sobre pilotes, mientras el horizontal, que lo cruza por debajo, conforma una plaza que evoca los jardines de los patios coloniales.[4] El diseño se plantea como rascacielos aislado, en contraposición a la ocupación total de la parcela que caracterizaba el urbanismo carioca de la época, liberando así terreno público en una de las zonas más congestionadas de la ciudad.[2]
La obra está decorada con numerosas esculturas y revestimientos de cerámica. A raíz de este edificio, ambos elementos ganarían en popularidad en la arquitectura brasileña posterior.[5] Entre las obras contenidas en el edificio destacan los azulejos de Candido Portinari, y las esculturas de Bruno Giorgi, Jacques Lipchitz y Celso Antônio Silveira.[2]