Eduardo Suárez Aránzolo
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Manuel Ávila Camacho (1940-1946)
Texcoco de Mora (México)
| Eduardo Suárez Aránzolo | ||
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Secretario de Hacienda y Crédito Público | ||
| 17 de junio de 1935-30 de noviembre de 1946 | ||
| Presidente |
Lázaro Cárdenas (1935-1940) Manuel Ávila Camacho (1940-1946) | |
| Predecesor | Narciso Bassols García | |
| Sucesor | Ramón Beteta Quintana | |
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
3 de enero de 1895 Texcoco de Mora (México) | |
| Fallecimiento |
19 de septiembre de 1976 (81 años) Ciudad de México (México) | |
| Nacionalidad | Mexicana | |
| Familia | ||
| Hijos | Francisco Suárez Dávila | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad Nacional Autónoma de México | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Abogado y político | |
Eduardo Suárez Aránzolo (Texcoco, Estado de México; 3 de enero de 1895[1]- Ciudad de México, 19 de septiembre de 1976[2]) fue un político, financiero y diplomático mexicano. Fue secretario de Hacienda y Crédito Popular en los gobiernos de Lázaro Cárdenas (1935-1940) y Manuel Ávila Camacho (1940-1946). Fue uno de los titulares de Hacienda con mayor influencia en la transformación económica de México.
Durante su gestión como secretario de Hacienda, fue impulsor del modelo de política económica conocido como "desarrollismo mexicano", estrategia que contribuyó a un alto crecimiento económico. Suárez además reformó al sistema financiero, logró renegociar la deuda externa, y regularizó las relaciones económicas con Estados Unidos.
Estudios
Suárez se formó inicialmente en la Escuela Nacional Preparatoria, con maestros como Carlos Pereyra, Antonio Caso, Porfirio Parra, Luis G. Urbina y Ezequiel Chávez. Posteriormente, fue el primer profesor de la cátedra de Derecho del Trabajo de la Escuela Nacional de Jurisprudencia.[3] Sus estudios como abogado los realizó en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, junto con Miguel Palacios Macedo y Alfonso Caso, titulándose en 1917.
Inicios en el medio público
Al terminar sus estudios, tuvo la oportunidad de ser encargado de despacho de la Secretaría General de Gobierno del Estado de Hidalgo. De ahí trabajó en la Dirección Jurídica de la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde formó parte de la Comisión de Reclamaciones México-Estados Unidos.[4][5]
En 1931 se le designaría presidente de la Comisión Redactora de la primera Ley Federal del Trabajo. Se involucró más a fondo en temas económicos y financieros. Fue parte de la delegación mexicana en la X Conferencia Económica de Londres en 1930, ahí conoció a John Maynard Keynes, quien sería una influencia intelectual importante para él. Como consultor de la Secretaría de Relaciones Exteriores representó a México en la Sociedad de Naciones y se le nombró jefe esa la delegación en 1932. Ese año, Manuel Gómez Morin lo invitó a participar en la Comisión Redactora de la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito. Al regresar a la Ciudad de México, trabajaría en la Dirección Jurídica de la Secretaría de Relaciones Exteriores.[6]
Secretario de Hacienda de Lázaro Cárdenas, las bases del desarrollismo:1934-1940
Lázaro Cárdenas invitó a Suárez a ser su Secretario de Hacienda, y apoyarlo en los programas de grandes transformaciones de ese sexenio. Había problemas fundamentales como financiar el proceso de reforma agraria y desarrollo rural, así como crear programas de obras públicas, como el de irrigación. Para el programa de Cárdenas era necesario tener instrumentos que facilitaran una política de desarrollo, por lo que se impulsó el crecimiento de instituciones de banca de desarrollo, como Nacional Financiera y el Banco Nacional de Comercio Exterior. También se elaboró una nueva Ley de Orgánica del Banco de México, para constituirlo como un banco central moderno.
En los años 1934 y 1935 México logró una plena recuperación después de la caída en la Gran Depresión, ese último año el producto creció 7.4%. Ese crecimiento fue acompañado por un alza en el precio de la plata, principal producto de exportación. En 1937 sobrevino una nueva recesión en Estados Unidos y cayó el precio de la plata. Ante el problema, Suárez ejecutó políticas contracíclicas a través de la política monetaria, fiscal y la flotación del tipo de cambio. Con lo anterior, se logró un moderado crecimiento de 3.3% en 1937 y 1.6% en 1938.[7]
Por otro lado, en ese período contribuyó a la creación del ingenio azucarero de Zacatepec y de la Comisión Federal de Electricidad, así como a la rehabilitación de los ferrocarriles que se habían nacionalizado años atrás. También ejerció una labor diplomática importante en las negociaciones por la expropiación petrolera de 1938.[8]
Existe un debate sobre su estrategia económica, ya que era de concepción keynesiana por lo que involucraba una fuerte expansión del gasto. En ese tema, el historiador económico Enrique Cárdenas, muestra que los déficits fiscales de Suárez fueron muy moderados y no excedieron del orden del 1% del PIB.[9]