Nació el 17 de agosto de 1983 en Roma, localidad del distrito de Casa Grande, provincia de Ascope, La Libertad; bajo el nombre completo de Edwin Franco Alcántara Limay.[1]
Mostró su interés en la música desde temprana edad, en el cual ha comenzado a cantar en los microbuses de su zona.[1] Comenzó su carrera artística en el año 2000 cuando se presentó en el casting para formar parte de la boyband peruana Skándalo sin conseguir el éxito.[1] Tras fallar en el dicho concurso, se presentó como vocalista principal de las agrupaciones de cumbia peruana Las Chicas del Azúcar y Revolución Caliente.[1]
Pero fue hasta el año 2002 cuando le llegaría la oportunidad de formar parte del grupo musical Caribeños de Guadalupe, donde lograría alcanzar al estrellato y posteriormente fue nombrado bajo el apelativo de «el Romano de Oro».[1] Como parte del conjunto de los hermanos Aspericueta, popularizó como intérprete del tema musical «Hay que saber perder», convirtiéndose en su primer éxito.[1] Continuó con sus proyectos con la banda para la elaboración de sus sencillos: «Ilusión de amor», «Perdóname» y «Te olvidaré».[1]
En el año 2003 lanzó su segundo éxito «Mentiras» del álbum homónimo, convirtiéndose así en la pieza soporte de la orquesta y compartió con otros vocalistas como Kike Farro.[2] Ya para esa época, Alcántara contrajo una relación sentimental con Deysi Cabrera, con quién posteriormente tuvieron un hijo Maykel Joseph Alcántara.[3]
Tras cuatro años de trayectoria artística, Alcántara murió el 1 de enero de 2004 a la edad de veinte años, producto de un accidente de tránsito en la carretera Panamericana Norte, mientras viajaba rumbo a Jaén para una presentación con Caribeños de Guadalupe que iba estar.[3][4] La noticia de su fallecimiento remeció en los medios de comunicación y la música en su país.[1] Además de Alcántara, también murieron el músico Ángel Calderón, el promotor Teófilo Fernández y el chofer Sergio Hernández, siendo este último quién originó el suceso por su estado de ebriedad.[1][4][5]
Sus restos fueron trasladados en la morgue del Hospital Regional Docente Las Mercedes en Chiclayo a un día de su fallecimiento y más tarde, sus restos fueron enterrados en el Cementerio de Casa Grande.[1][3][5]